Norwegian perdió 300 millones de euros y tres millones de viajeros en el primer trimestre

Los ingresos cayeron un 19%, por debajo de los 600 millones de euros

Norwegian crisis coronavirus

Apenas un mal mes de marzo, afectado ya por la pandemia del Covid-19, tumbó a Norwegian en el primer trimestre. La aerolínea ha declarado una pérdida bruta de 3.282 millones de coronas noruegas (301 millones de euros) hasta el 31 de marzo, lo que supone un incremento del 66% respecto a los números rojos a marzo de 2019.

El ebit de la low cost empeoró un 43%, hasta unas pérdidas de 2.048 millones de coronas noruegas (188 millones de euros). La cifra de negocio, por su parte, obtuvo una caída del 19%, marcando en este primer trimestre 6.503 millones de coronas (597 millones).

Norwegian ha declarado un descenso del 40% en asientos por kilómetro ofertados y del 37% en tráfico de pasajeros por kilómetro volado. Con todo, el factor de ocupación se mantuvo en un 78,8%, 2,2 puntos porcentuales menos que un año antes. La empresa ya se vio afectada durante todo el trimestre con la puesta en tierra de 18 aviones Boeing 737 MAX debido a la cuarentena impuesta al modelo del fabricante estadounidense por los accidentes mortales de 2019.

Norwegian, actualmente en hibernación, atendió a 5,08 millones de pasajeros, frente a los 8,1 millones del arranque de 2019

Norwegian, actualmente en hibernación, atendió a 5,08 millones de pasajeros, frente a los 8,1 millones del arranque de 2019. Esta mañana se ha recordado que esta referencia europea del sector aéreo se encuentra en profunda reestructuración: solo siete de sus 147 aviones se van a mantener activos al menos hasta abril de 2021, y será para atender el tráfico doméstico en Noruega.

“Los próximos meses serán exigentes para Norwegian y la industria, pero nuestro objetivo es asegurar una posición fuerte en el futuro. Esto asegurará operaciones sostenibles y una estructura que beneficiará tanto a los accionistas como a clientes y compañeros", ha resaltado el consejero delegado, Jacob Schram, "tan pronto como el mundo vuelva a la normalidad, estaremos preparados para regresar con un mejor servicio para nuestros clientes".

El arranque de la crisis

Antes de que se desatara la crisis, Norwegian avanzó el 13 de febrero que esperaba ganar dinero en este 2020 una vez que había lanzado un programa de reconversión el ejercicio anterior para optimizar la red de rutas, ajustar costes y mejorar sus márgenes. Una estimación que fue retirada el 6 de marzo ante la incipiente caída de la demanda y las primeras restricciones a los vuelos.

En el inicio de marzo Norwegian ya cargaba con 3.000 vuelos cancelados hasta mediados de junio y el despido temporal de 5.000 empleados. Una situación que se fue agravando con el paso de los días. Ya el día 16 la noruega tenía el 85% de sus operaciones suspendidas y elevaba el ajuste temporal de empleo a 7.300 efectivos.

La compañía ha subrayado esta mañana que el impacto a largo plazo del Covid-19 en la aerolínea y en la industria es impredecible y depende de varios factores: la duración y magnitud del brote, de la medidas de contención, la confianza del consumidor y del contexto económico, entre otros.

Norwegian ha buscado su supervivencia a través de créditos garantizados por el Estado noruego por 3.000 millones de coronas (275 millones de euros), lo que ha motivado la conversión de 1.200 millones de euros de deuda en capital, una ampliación, el recorte de empleo que supera el 80% de la plantilla y el drástico ajuste de producción.

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