Bruselas propone un presupuesto de 1,85 billones, de los que 750.000 millones irían a la reconstrucción poscovid

A España le corresponderían unos 140.000 millones del fondo de reconstrucción entre subvenciones y préstamos, el equivalente al 11% del PIB

Bruselas coronavirus
La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, este miércoles en la Eurocámara.

La Comisión Europea ha desvelado este miércoles el ansiado borrador del plan de recuperación económica de la UE para los próximos años, basado en la emisión de bonos europeos para su financiación y canalizado a los gobiernos europeos mediante un híbrido de transferencias directas y préstamos reembolsables. La propuesta de Bruselas para el fondo de reconstrucción alcanza la cifra total de 750.000 millones de euros en dos años. De ellos, la mayoría son transferencias directas (500.000 millones) que se repartirían en base a la incidencia de la pandemia en cada región, situando a España como uno de los miembros más beneficiados por las ayudas. Los 250.000 millones restantes corresponden a préstamos reembolsables. El fondo, por su parte, se incluye en la propuesta de presupuesto comunitario para el marco 2021-2027, que Bruselas eleva en su borrador a los 1,85 billones de euros en total.

Junto al acceso al fondo, los socios tendrán que adoptar reformas en línea con las prioridades comunitarias. Queda por ver, entre otros detalles, el criterio exacto de reparto entre los países. El borrador de la Comisión fija para España unos 77.000 millones en subsidios y transferencias directas (el 15% del total) y unos 63.000 millones en préstamos. El país recibiría, por lo tanto, unos 140.000 millones en total, el equivalente al 11% del PIB.

Italia, el socio europeo más castigado por la pandemia, sería el que más fondos recibiría, con casi 82.000 millones en subvenciones y 90.000 millones en préstamos (unos 172.000 millones en total). Francia y Polonia recibirían casi 40.000 millones respectivamente solo en transferencias. A Alemania llegarían unos 28.000 millones en subsidios y Grecia, por su parte, obtendría algo más de 22.000 millones en transferencias.

Tras conocer la propuesta en firme, el Gobierno de España, explican portavoces del Ejecutivo, acoge positivamente el paquete financiero, "que recoge muchas de las demandas que se han planteado desde España. Moncloa considera que hay una base para la negociación. "El Gobierno confía en que el presidente del Consejo inicie consultas con los líderes para convocar una reunión del Consejo Europeo en las próximas semanas, que permita alcanzar un acuerdo lo antes posible". Por su parte, el jefe del Consejo, Charles Michel, señala que el objetivo es lograr un acuerdo "antes de las vacaciones de verano". Los jefes de Estado debatirán en la cumbre el próximo 19 de junio.

El comisario de Economía, Paolo Gentiloni, ha avanzado la cifra del fondo en la red social Twitter, donde ha destacado que se trata de un "punto de inflexión europeo para enfrentarse a una crisis sin precedentes".

Con este paso, Bruselas abrirá la puerta a las negociaciones entre los Estados miembros y el Parlamento Europeo para cerrar en los próximos meses un acuerdo sobre este fondo de reconstrucción y sobre el presupuesto de la UE para el periodo 2021-2027, al que estará vinculado la herramienta de reconstitución. Los márgenes temporales para la negociación de este presupuesto son limitados, y se prevé una pugna entre los dos bloques principales. Por un lado están los países más ortodoxos, los conocidos como frugales (Holanda, Austria, Suecia y Dinamarca), que se decantan por los préstamos reembolsables. Al otro lado están los socios más castigados por la pandemia, que insisten en el carácter simétrico de la crisis y prefieren subvenciones a fondo perdido. El acuerdo final debe ser validado por el conjunto de los socios.

La jefa del Ejecutivo comunitario, Ursula von der Leyen, planteará a los socios un aumento sustancial y temporal en el techo de gasto del presupuesto comunitario. A día de hoy, este límite se sitúa en el 1,2% de la renta nacional bruta (RNB) de la Unión, y el objetivo de Von der Leyen es elevarlo hasta el 2% de la RNB, doblando así las partidas actuales: el límite fijado por los socios llega al 1,2%, pero el presupuesto actual equivale al 0,904% de la RNB. De aprobarse, este sería el mayor presupuesto del club hasta la fecha, y con ese excedente se podría emitir deuda por valor de entre 500.000 millones y 750.000 millones, con la Comisión como órgano emisor.

La Comisión ha ideado un híbrido entre transferencias y préstamos para intentar contentar en la medida de lo posible a los dos principales bloques. También vinculará el fondo de recuperación a ciertas reformas de carácter macroeconómico aún por detallar. Además, ya está descartado que los bonos europeos carezcan de vencimiento, como propuso el Gobierno español con el concepto de deuda perpetua. Se habla, por lo tanto, de un vencimiento a 20 o 30 años.

80% para la cohesión y la reconstrucción

El plan de Von der Leyen recogerá que aproximadamente el 80% del dinero captado en los mercados sea transferido a los Estados miembros a través de una herramienta llamada Facilidad para la Resiliencia y la Reconstrucción (RRF) y de una dotación adicional a la Política de Cohesión que se distribuirá entre los socios europeos con una clave de reparto distinta a la tradicional y relacionada con el impacto de la pandemia. No obstante, el instrumento, vinculado al llamado Semestre Europeo, supondrá para las socios la obligación de llevar a cabo reformas.

La segunda columna del plan aglutinará entorno al 15% del fondo, y centrará su atención en el sector privado y en las empresas golpeadas por la pandemia. Por último, el tercer pilar del fondo de recuperación (el 5%) incluirá un nuevo programa europeo centrado en el sector sanitario.

Presupuesto europeo

El fondo de recuperación estará integrado en el presupuesto comunitario, vinculado al Marco Financiero Plurianual (MFP) de 2021-2027. La propuesta de la Comisión pasa por elevar este marco a los 1,85 billones de euros en total, incluyendo los 750.000 millones del fondo. Las partidas del presupuesto comunitario se reparten entre los diferentes socios y los propios organismos europeos. Estas cantidades son las que financian las diferentes políticas de tinte comunitario, como la PAC y la cohesión, dos de las más tradicionales y de las que más fondos reciben. En el nuevo marco, no obstante, se le quiere dar más peso a otros aspectos como la digitalización, la descarbonización y transición ecológica o la seguridad.

Plan a largo plazo

La propuesta de Von der Leyen, integrada en el presupuesto europeo, supone la respuesta de la Unión ante la pandemia con vistas al largo plazo. Previamente, los socios, a través del Eurogrupo y el Consejo, han conseguido poner en marcha la conocida como Triple Red de Seguridad para estados, empresas y trabajadores, que movilizará unos 540.000 millones de euros. Por un lado se encuentran los 240.000 millones del MEDE (el fondo de rescate europeo), a los que se le unen otros 200.000 del Banco Europeo de Inversiones (BEI) y otros 100.000 del mecanismo para costear los ERTE y mecanismos similares, bautizado como SURE.

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