Las buenas perspectivas del virus de la inversión sostenible son prematuras

Aunque de momento estos fondos están soportando bien la crisis, un trimestre no basta para cantar victoria

Las buenas perspectivas del virus de
la inversión sostenible son prematuras

La inversión sostenible vive una crisis sorprendentemente buena. Lo que temían los principales fondos medioambientales, sociales y centrados en la buena gobernanza es que un desastre a corto plazo como el Covid-19 desviase la atención de la necesidad a más largo plazo de reducir las emisiones de carbono, provocando fugas de capital. La situación real es mejor que esa, pero no debería exagerarse. En una época en la que los fondos mutualistas y los fondos cotizados tradicionales sí experimentaron fugas de capitales, los inversores invirtieron 40.500 millones de dólares netos durante el primer trimestre en fondos que obtuvieron buena puntuación según los criterios de inversión socialmente responsable, o ISR, lo que representa un incremento del 41% con respecto al año anterior.

Los fondos de renta variable que forman parte del 10% de los mejores fondos según las notas de sostenibilidad estaban de media en el percentil 29 de los mejores por rentabilidad, mientras que los que forman parte del 10% peor estaban en el percentil 66 de los peores, según revelaba BlackRock en un informe publicado el lunes. En acciones y renta fija, el rendimiento era entre 1 y 3 puntos porcentuales mejor, y el 88% de los índices sostenibles superaron a sus homólogos no sostenibles desde enero hasta finales de abril. Eso agradará a Larry Fink. En enero, el consejero delegado de la gestora de activos escribió una larga misiva a los consejeros delegados de las empresas en las que invierte BlackRock, afirmando que la inversión socialmente responsable estaba progresando. Aunque el grupo sigue sometido a presión para que vaya más rápido, su nuevo estudio da a entender que solo una pequeña parte de estos mejores resultados se debía a que los fondos sostenibles tienen menos acciones de combustibles fósiles, que se han desplomado. Consideran que algunos ámbitos más difusos como la eficacia del consejo de administración y las buenas relaciones con los clientes y los empleados son, por tanto, elementos fundamentales. Puede que lo sean.

Aun así, según MSCI, un gigante tecnológico como Microsoft es uno de los mejores conforme a los criterios ISR, pero sus mejores resultados en los últimos meses se deben probablemente casi tanto a su posición de efectivo neto y de dominio de mercado como a sus excelentes méritos en sostenibilidad. Los recursos que permiten a las grandes empresas capear el temporal también hacen que sea más probable que se puedan permitir revelar muchos datos sobre ISR. Por tanto, aunque los resultados son prometedores, un trimestre no basta ni mucho menos para cantar victoria. Después de la crisis de 2008, las participaciones en empresas más sucias, como las mineras, se resintieron al principio, y luego se recuperaron rápidamente. Puede que los fondos que siguen los criterios ISR y sus fans tengan que esperar hasta que tengan un año de buenos resultados y de captación de capital antes de sacar alguna conclusión más firme.