Nissan y sindicatos se reunirán el miércoles para abordar el futuro de Zona Franca

La Diputación de Barcelona asegura que ayudará a los trabajadores si se produce el cierre de la planta de la Zona Franca

Planta de Nissan en la Zona Franca de Barcelona.
Planta de Nissan en la Zona Franca de Barcelona. Efe

Nissan ha convocado el miércoles a los comités de empresa de las plantas de Zona Franca, Montcada i Reixac y Sant Andreu de la Barca para abordar el futuro de la compañía en Cataluña.

Según fuentes sindicales, el ministerio de Industria, Comercio y Turismo también ha respondido este lunes a la petición que le lanzaron los sindicatos hace dos semanas y se reunirán telemáticamente el 25 de mayo a las 10 de la mañana.

Foment del Treball ha creado un grupo de trabajo para potenciar la industria del automóvil en Cataluña que tendrá como objetivo inmediato procurar la continuidad de la planta de Nissan en la Zona Franca de Barcelona.

En un comunicado difundido este lunes, la patronal catalana ha explicado que el grupo está integrado por las compañías Seat, Nissan, Saba y Ficosa; el Clúster del Automóvil, el Salón del Automóvil de Fira Barcelona, la patronal UPM, PWC y la escuela de negocios Iese.

El presidente de Foment del Treball, Josep Sánchez Llibre, ha defendido que toda la energía del mundo económico institucional de Cataluña debe concentrarse en los próximos días en procurar una alternativa al posible cierre de Nissan y evitar la pérdida de miles de puestos de trabajo.

La patronal considera necesario analizar el futuro y la estrategia que diseñará la marca nipona, integrada en la alianza con Renault y Mitsubishi, y ha recordado que "el problema" ya viene de antes de la pandemia, porque la fábrica de la Zona Franca producía al 30% de su capacidad.

El grupo de trabajo explorará las tendencias del sector de la automoción en el mundo y las fortalezas de Cataluña en la industria, y "canalizará" todo el apoyo institucional para concentrar recursos económicos y de conocimiento para mantener Barcelona como capital de la innovación y producción de vehículos de nueva generación.

El plan de trabajo, que se elaborará esta misma semana, se enviará a la Generalitat de Cataluña y al Gobierno, así como a los sindicatos.

Foment del Treball ha recordado que Barcelona ganó en diciembre de 2018 la sede central del centro de investigación europeo de movilidad sostenible del European Institut of Innovation and Technology (EIT) y que tiene, por tanto, la oportunidad de estar en el centro de la movilidad inteligente gracias a las nuevas tecnologías.

Por su parte, la presidenta de la Diputación de Barcelona, Núria Marín, ha asegurado que la corporación prevé ayudar a los trabajadores de Nissan en caso de que se produzca el cierre de la factoría, algo que la empresa ha calificado de "conjetura" pero que no ha desmentido.

Marín lo ha afirmado durante la rueda de prensa telemática en la que ha presentado el plan de reactivación social y económica de la Diputación para los municipios, que prevé movilizar de forma inmediata y hasta el final de mandato 1.000 millones de euros.

No obstante, ha aclarado que en la elaboración del plan no habían pensado en ninguna empresa en concreto porque la evolución de los datos "puede ser poco positiva", pero que los recursos económicos servirán para todos los municipios en general.

Conjura de los sindicatos

Los sindicatos de Nissan en Barcelona se han conjurado para llevar hasta el final la huelga indefinida, que cumple ya quince días, mientras presionan a las administraciones públicas para que muevan ficha ante la multinacional y siguen sumando apoyos a su protesta.

De este modo, mantienen el pulso a la compañía nipona a la espera de que la Generalitat o el Ministerio de Trabajo den respuesta a su demanda de rechazar la vuelta al ERTE del millar de trabajadores que se habían reincorporado a la fábrica y que se quedaron sin suministros por efecto de la huelga.

El secretario general de CC OO en Cataluña y trabajador de Nissan, Javier Pacheco, ha destacado, en un artículo que publica este lunes El PAÍS, que la plantilla, en estas condiciones, "puede aguantar un conflicto largo, en previsión de que la empresa pueda anunciar un cierre definitivo".

"El primer round lo han ganado [la plantilla]. La fábrica ha parado y no puede hacer entregas al cliente. La huelga provoca consecuencias económicas incluso en el estado de alarma y la crisis de la COVID-19 sigue funcionando como instrumento de solidaridad y como respuesta colectiva", ha subrayado

La firma japonesa reanudó la actividad el 4 de mayo en Zona Franca tras siete semanas de parón para atender los pedidos que tenía comprometidos con Daimler, pero tan solo dos días después se vio obligada a detener la producción y enviar a la mayoría de los trabajadores a casa con un permiso retribuido tras no poder seguir trabajando por la falta de piezas.

El paro fue consecuencia directa de la huelga indefinida iniciada en Montcada i Reixac, que se ocupa de la estampación de la carrocería y que también obligó a paralizar la fabricación en el centro de Sant Andreu de la Barca. En este contexto, la empresa optó por volver a incluir a lostrabajadores Zona Franca que volvieron al trabajo en el ERTE por causa de fuerza mayor y los sindicatos han presentado una demanda contra Nissan al considerar que esta nueva inclusión en el expediente “no tiene cobertura legal” y que vulnera el derecho a huelga.

El comité creó una caja de resistencia, que se nutre con las aportaciones de 3.000 trabajadores, y que sirve para compensar a los empleados afectados por la huelga.

Por su parte, el secretario general de UGT Nissan, Xavi Hernández, ha insistido también en la fuerza de la protesta, pese a que la incertidumbre sobre su futuro hace mella en todo el colectivo de trabajadores.

"Es insufrible la espera, aunque no vamos a cesar en la protesta", ha destacado Hernández, en referencia a que la dirección de la multinacional nipona continúa remitiéndose al 28 de mayo como la fecha en la que la automovilística hará públicos sus planes para Barcelona.

El dirigente de UGT ha instado de nuevo a las administraciones públicas a realizar las gestiones necesarias ante la cúpula de Nissan en Japón para conseguir que no se cierren las plantas catalanas, lo que podría dejar en la calle a unos 23.000 trabajadores, entre empleados directos e indirectos.

En las últimas horas, la lucha de la plantilla de Nissan en Barcelona ha recibido el apoyo de los dirigentes del PSC Eva Granados, diputada en el Parlament, y Jaume Collboni, primer teniente de alcalde del Ayuntamiento de Barcelona, que se han trasladado esta mañana hasta la fábrica. Collboni ha expresado su solidaridad con el comité de empresa en Twitter y se ha comprometido a "ir hasta el final" para conseguir que se ofrezca un plan de viabilidad para Zona Franca.

En las redes, los trabajadores de Nissan han contado también con el apoyo de compañeros de empresas como Maxionwheels, Adient Barcelona o Ferrovial Servicios.

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