Crisis sanitaria

Así preparan la vuelta las empresas: adiós al ascensor y a los cafés

Además de los dos metros de distancia y de cumplir con las normas sanitarias, habrá que subir escaleras, las mesas se mantendrán limpias de papeles ...

Las empresas mantendrán los dos metros de distancia entre las mesas.
Las empresas mantendrán los dos metros de distancia entre las mesas. Getty

"Meter a 7.000 personas en un edificio es algo ya del pasado”. La reflexión la hizo esta semana, durante la presentación de resultados, el director ejecutivo de Barclays, Jes Staley, quien cree que habrá una auténtica revolución en la gestión de los espacios de las empresas, forzadas, debido a la crisis, al teletrabajo. “Las normas limitarán el número de trabajadores que pueden regresar a sus puestos e impondrán restricciones, como la limitación de los ascensores a dos personas a la vez”, señaló. Los hábitos de trabajo, al menos de momento, serán distintos. Para ello, las empresas dibujan nuevos espacios, fijando protocolos para guardar las distancias de seguridad y ajustarse a las normas de distanciamiento social.

Las oficinas ya no serán las mismas. Cuando se levante el confinamiento, los empleados podrán ir regresando a sus puestos por grupos, pero sus mesas habrán sido separadas para mantener la distancia de dos metros, se les tomará la temperatura antes de acceder al edificio y se les obligará a utilizar las escaleras y evitar el ascensor. Así lo tienen establecido, por ejemplo, en Repsol, que recomienda a todo aquel que no tenga ningún impedimento físico utilizar las escaleras que conectan las cuatro plantas del Campus de Madrid, además de los dos pisos del garaje. También tienen planeado el regreso de las 4.000 personas que trabajan en la sede de la compañía energética de manera escalonada, con una rotación cada dos semanas, en una primera fase, del 12,5% de la plantilla. Además de usar mascarilla y guantes, deberán dejar las mesas desnudas de papeles para su posterior limpieza y teletrabajar por las tardes desde casa.

Las empresas tampoco contemplan, de momento, abrir las salas de reuniones, los espacios destinados a la restauración ni tener operativas las máquinas de vending. También se prohíben las visitas, salvo excepciones y con permisos previos, y cuando se tenga que utilizar un taxi o vehículo de VTC habrá que hacerlo de forma individual, detallan en Repsol.

“La protección y el distanciamiento se van a mantener en el tiempo, porque la prioridad ahora es que los empleados se sientan seguros, y sobre todo que en la vuelta tenga la percepción de que se han hecho cosas por ellos, señala Alejandro Pociña, presidente de Steelcase, empresa de mobiliario y soluciones para oficinas, quien señala que el teletrabajo va a ser clave. “Antes, pocas empresas lo ponían en práctica y ahora entre el 10 y el 30% ya se plantean fijarlo de manera continuada”, explica este experto, que asegura que los espacios serán más oxigenados, con equipamiento más flexible y con una apuesta por la tecnología.

Esa es la base en Telefónica, que ha diseñado un plan de retorno para aplicar, ajustándolo a cada circunstancia, en cada uno de los países en los que está presente, y en el que han participado distintas áreas, como la de personal, negocio, seguridad y servicios generales, comunicación, legal y sindicatos. Para el regreso se han fijado tres fases: la primera, de riesgo todavía, se centra en la recuperación de las actividades minimizadas por el confinamiento; la segunda, en la que remite el riesgo y bajan los contagios por el coronavirus, supone el retorno progresivo a todas las actividades; y la tercera, cuando se controle la pandemia, contempla la implantación de un nuevo modelo operativo y de nuevas formas de trabajo. En esta fase entra la denominada gestión del cambio.

Además de los servicios de limpieza y seguimiento de la salud de los empleados, la tecnológica que preside José María Álvarez-Pallete estudia el uso de cámaras termográficas y de reconocimiento facial para los accesos, así como equipamiento audiovisual para permitir las reuniones en remoto, sensores para el control de los aforos, o de proximidad y de acceso a los ascensores. También se dotará a los empleados, en función de la necesidad de cada puesto, de equipos de protección individual (mascarillas, guantes, calzas, gafas, gel…).

Por su parte, Iberdrola ya tiene acordado con los sindicatos el proceso de reincorporación de los empleados, que se pondrá en marcha a partir del 11 de mayo, bajo un marco laboral que facilite la conciliación, y centrado en tres ámbitos: la higiene, la protección y la distancia interpersonal. Entre las medidas aprobadas se mantiene el teletrabajo rotativo para más de 70% de la plantilla, así como la garantía de los dos metros de distancia entre los puestos de trabajo, y la clausura temporal de servicios no esenciales, como es el caso de comedores o cafeterías. Además, se instalará cartelería y señalética con información sobre normas básicas de protección, relacionadas con todos los protocolos de seguridad, así como la recomendación del uso de escaleras, información sobre ocupación en ascensores y recomendaciones generales de higiene y protección. También se limitarán las reuniones presenciales, las visitas externas y los viajes, y se facilitará a los empleados un documento, antes de su reincorporación, con recomendaciones de actuación desde la salida del domicilio hasta el puesto de trabajo y viceversa.

En esta misma línea están trabajando las entidades financieras. Así lo aseguró, tras la presentación de resultados, María Dolores Dancausa, consejera delegada de Bankinter, quien señaló estar “trabajando en un plan de desescalada, que se adaptará a las circunstancias”, y “tomando todas las cautelas para que los empleados se sientan seguros”. Avanzó, además, que la intención es seguir potenciando el teletrabajo, “una herramienta fabulosa”.

En el Banco Santander se están definiendo, junto con los sindicatos, los protocolos y medidas de prevención de riesgos laborales para una vuelta gradual. De momento, se realizan encuestas de salud y de situación laboral y emocional de los trabajadores para ir ordenando el regreso, analizando la situación médica y personal, la posibilidad o los límites al teletrabajo o las características del puesto. De vuelta gradual habló Carlos Torres, presidente de BBVA, durante la presentación de las cuentas este jueves, que puso énfasis en la importancia de seguir los protocolos de seguridad.

Lo cierto es que, como avanza el responsable de Steelcase, el mundo del trabajo no volverá a ser el mismo. Porque si para algo está sirviendo esta crisis es de ensayo general para la implantación del teletrabajo en las organizaciones, “pero tal y como está planteado ahora es una situación anómala”, por falta de estructura y sobre todo “porque tenemos conexión tecnológica, pero perdemos el sentido de pertenencia, de trabajo en equipo, de creatividad y de innovación”, detalla Pociña. Este es un tema a pulir, como también lo es el nuevo diseño de los espacios de trabajo, en el que habrá puntos calientes a tratar. Por ejemplo, “evitar tocar los grifos o las puertas, saber cómo tomar un café sin mascarilla, o cómo se gestiona el trabajo en las torres altas, ya que los ascensores pueden ser un foco de contagio”.

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