El problema de inflación de la zona euro es peor de lo que parece

Los datos de precios se están exagerando por la dificultad para tomarlos

Sede del BCE en Fráncfort (Alemania).
Sede del BCE en Fráncfort (Alemania). AFP

Elevar los precios de consumo de la zona euro se parece cada vez más a empujar el agua cuesta arriba. La presidenta del Banco Central Europeo, Christine Lagarde, puede estar más lejos de su objetivo de inflación de lo que parece.

Lagarde tiene mucho de qué preo­cuparse. Apenas unas horas antes de que el BCE hiciera más generosos los términos de los préstamos a largo plazo a los bancos, un informe mostraba que la economía de la zona euro se contrajo en un 3,8% en el primer trimestre en comparación con los tres meses anteriores.

La inflación también es preocupantemente débil. Los precios al consumidor de la zona euro han aumentado apenas un 0,4% en abril con respecto al año anterior, debido a que la energía se abarató, según Eurostat.

Eso es terrible, dado que el BCE tiene como objetivo una inflación ligeramente inferior al 2%. Pero las notas a pie de página del informe de inflación abren la posibilidad de que la situación sea realmente peor.

Los estadísticos están teniendo dificultades para recoger datos de precios durante las cuarentenas. No pueden ir a las tiendas a escanear las etiquetas y es imposible ofrecer ciertos servicios, como los vuelos de avión.

Cierto, algunas de las lagunas pueden llenarse revisando los sitios web y contactando directamente con las compañías. Y los datos del mes pasado pueden usarse para precios que tienden a ser relativamente estables, como los de los cortes de pelo. Pero para los bienes y servicios de temporada hay un enfoque diferente.

Véase el ejemplo de la oficina de estadísticas alemana. Ha dicho que los precios de cosas como los paquetes de vacaciones se actualizarían usando como guía lo que pasó hace un año, de acuerdo con el requerimiento de Eurostat de que los patrones estacionales habituales no deberían interrumpirse.

Puede que eso sea lo mejor que se puede hacer en circunstancias difíciles, pero significa que los precios de algunos de esos artículos están siendo exagerados. Por un motivo: el aumento del desempleo significa que la gente es menos propensa a gastar con tanta soltura como antes.

No es solo un problema de la zona euro. Los estadísticos de todo el mundo están haciendo concesiones difíciles. Pero la inflación era más débil en la zona euro que en Estados Unidos o Gran Bretaña antes del brote de coronavirus, tanto si se incluyen los volátiles precios de la energía y los alimentos como si no.

Esto le hace más difícil la vida a Lagarde. Pero significa que su mandato de inflación le da otra justificación, si la necesitara, para aumentar el estímulo monetario en los meses venideros.

Los autores son columnistas de Reuters Breakingviews. Las opiniones son suyas. La traducción, de Carlos Gómez Abajo, es responsabilidad de CincoDías