La tecnología, un aliado necesario ante la pandemia

Esta primavera será recordada por las consultoras tecnológicas como un punto de inflexión del que el sector saldrá reforzado

La tecnología, un aliado necesario ante la pandemia

Recordaremos estas semanas de marzo y abril durante mucho tiempo. Tendrán apartado propio en nuestros recuerdos, sin duda, y también en los libros de historia. Capítulo especial en los de la historia de la economía. Las grandes crisis siempre acarrean cambios sustanciales, lo vimos –y vivimos– en septiembre de 2008, y esta vez no va a ser una excepción. Los efectos de la reclusión forzosa a la que estamos sujetos millones de profesionales en todo el mundo empiezan a ser evidentes ya, con consecuencias incuestionables también en el ámbito de la tecnología y de la transformación digital.

Muchas de las tendencias innovadoras que no terminaban de cuajar, han acelerado su implantación, han ganado terreno y han acortado los tiempos. En pocos meses, seremos testigos de un cambio definitivo en las formas de trabajar, de consumir y por supuesto de relacionarnos. Y para esta transformación determinante, la tecnología es el aliado imprescindible.

Por eso esta primavera del año 20 será recordada por las consultoras tecnológicas como un punto de inflexión del que el sector saldrá reforzado. En primer lugar, porque las medidas de cuarentena y aislamiento de poblaciones enteras han generado un exponencial aumento de la demanda de soluciones digitales de colaboración remota, como única manera de mantener las operaciones lo más estables posibles con unos equipos de trabajo totalmente distribuidos. Prácticamente todas las organizaciones, con independencia del sector en el que desarrollan su actividad, se han visto obligadas -por ejemplo- a adoptar estrategias tecnológicas relacionadas con el teletrabajo.

En este nuevo contexto, ante la necesidad de proteger unos puntos de usuario final que ya no están bajo el control del entorno corporativo, cobran especial fuerza las soluciones de ciberseguridad, que garantizan la gestión de los datos, de accesos, la identidad digital y otras aplicaciones en este nuevo escenario. Las nuevas tecnologías de robotización también despegarán definitivamente para automatizar procesos manuales y empoderar a los empleados a realizar tareas de más valor

Otra circunstancia a tener en cuenta: la crisis ha estresado al máximo organizaciones de todo tipo en su capacidad de adaptación ante cambios acelerados en la demanda de productos y servicios, dejando fuera de juego a muchas de ellas, bien por las drásticas caídas en algunos sectores como el turismo, bien por los picos de demanda sufridos por empresas como las farmacéuticas, las de educación online, las empresas de logística o los marketplace de alimentación. Asegurar la mejor “resiliencia” de las organizaciones ante futuras situaciones llevará a éstas a invertir decididamente en soluciones en la nube (Cloud computing).

También veremos una fuerte adopción de nuevas soluciones digitales capaces de promover en mayor medida el autoservicio de sus clientes. Los IVR (asistentes interactivos por voz) o los chatbots en los canales digitales se harán generalizados, para liberar así de carga de trabajo a los agentes de atención.

Los canales tradicionales, no obstante, deberán ser mantenidos y reforzados. La clave está en manejar un adecuado equilibrio entre lo digital y tradicional para poder redirigir operaciones de uno a otro en función de las circunstancias y hacerlo de manera ágil. La convergencia entre los dos entornos va a suponer el despegue definitivo del IoT (Internet de las Cosas) como la tecnología llamada a conseguir esta conjunción de ambas realidades.

Y un último componente en este análisis sobre el papel de las TIC ante el Covid-19 es el de las carencias de las organizaciones en materia de tratamiento y gestión de información y datos, una circunstancia que ha dificultado sobremanera la toma de decisiones sobre las medidas a adoptar de forma urgente para sobrevivir a la crisis y potenciar el crecimiento cuando la superemos.

Las herramientas de gestión, monitorización, análisis y visualización de datos ganan foco, con la consiguiente necesidad de invertir en las soluciones de protección de información necesarias para garantizar calidad y privacidad. La compartición de datos entre compañías y de éstas con las administraciones públicas también cobrará nueva fuerza, como hemos podido ver en países asiáticos (y empezamos a ver ya en Europa ) en los que operadoras de telecomunicaciones han compartido datos (agregados y anonimizados) con los gobiernos para la identificación rápida de focos de contagio y aplicación de medidas de contención.

La flexibilidad de las consultoras tecnológicas es hoy imprescindible para adaptarse a las necesidades de los clientes y aportar respuestas sólidas a los retos a los que tendrán que enfrentarse en un futuro que ha llegado de golpe.

Gonzalo Gómez Lardies es Director de Estrategia, Marketing y Comunicación en IECISA