Infraestructuras

Adif ficha a KPMG para trazar su estrategia hasta 2030 en plena revolución ferroviaria

Entre los retos figuran la nueva movilidad, la liberalización y la gestión de crisis como la actual

La presidenta de Adif, Isabel Pardo de Vera.
La presidenta de Adif, Isabel Pardo de Vera.

El administrador de la red ferroviaria Adif contará con el asesoramiento de KPMG para el diseño de un plan estratégico a largo plazo, ni más ni menos que diez años, que identifique los retos de la industria, las tendencias y oportunidades, así como las fortalezas y puntos a reforzar por parte de la empresa pública. Pero, ante todo, tendrá que poner proyectos sobre la mesa para ser ejecutados.

La consultora ha sido designada para el servicio de apoyo a la implantación del referido plan estratégico, tal y como figura en distintos documentos de la plataforma de contratación del sector público y en el BOE. La hoja de ruta actual, Plan Transforma 2020, que ha tenido una vigencia de poco más de tres años, servirá de punto de partida del nuevo guion que alcanzará hasta 2030.

En la pugna por este contrato, presupuestado en 665.000 euros y licitado en julio del año pasado, han participado Ernst & Young (EY), The Boston Consulting Group, PricewaterhouseCoopers Asesores de Proyectos, Everis y la ganadora KPMG Asesores. La otra finalista, tras distintas exclusiones, fue EY.

El plan busca la sostenibilidad de Adif y arrancará en el actual Transforma 2020

El personal de KPMG, coordinado con la dirección de Adif, tendrá ahora nueve meses para trazar las líneas de futuro de una compañía que afronta una revolución en el sector ferroviario. Entre los retos toma preponderancia la resiliencia de la red ante una crisis como la actual; también la adaptación a la industria 4.0 y la anticipación a la quinta revolución industrial inteligente; la sostenibilidad del sistema tras la liberalización del transporte de pasajeros; la transición de la red hacia el ancho europeo, o la búsqueda de mayor proyección exterior.

También es clave determinar la relación con el Estado en un contexto de apertura a la competencia, en el que Adif seguirá siendo motor de la inversión pública pero también actúa como agente neutral ante los distintos operadores, el público Renfe y los privados. Respecto a este punto, el plan estratégico fijará el margen de desarrollo de la compañía a partir del acuerdo marco con el Estado, de la estrategia indicativa o del nuevo modelo de movilidad que trata de impulsar el departamento de José Luis Ábalos.

La labor de KPMG, a la vista del pliego, pasa por la aportación de la metodología para el diseño e implantación del plan estratégico, la realización de trabajos de prospección, tanto interna como externa, o la creación de herramientas para su seguimiento.

El trabajo se ha estructurado en cuatro fases. El arranque se produce con el análisis del entorno, con énfasis en las tendencias, alternativas de negocio y previsiones. En segundo lugar se trabajará en el desarrollo y despliegue del plan, con el trazado de las líneas de actuación y objetivos, y el alineamiento de los actuales programas de Adif (presupuestos, políticas laborales, convenios, etcétera) con la nueva estrategia. La tercera fase se centra en el establecimiento del plan de acción, con propuestas para ejecutar hasta 2025 y proyectos entre ese año y 2030. Y la cuarta y última parte es de implantación y seguimiento.

El contrato de asesoramiento por nueve meses fue disputado por EY, Everis, PwC, The Boston Consulting y KPMG

Actuaciones en marcha

Adif tiene abiertos importantes frentes como la finalización de las líneas de alta velocidad a Galicia, País Vasco y Extremadura; afronta las ampliaciones de las mayores estaciones del país para dar cabida al creciente tráfico en alta velocidad; prepara un sistema de cánones a cinco años vista desligados de los Presupuestos del Estado, y busca participar en la ola del transporte y ciudad sostenible con desarrollos como el de las ferrolineras, el concepto de estación abierta, o una mayor intermodalidad. Todo ello marcado por la agenda climática.

La empresa que preside Isabel Pardo de Vera ya contrató a KPMG en noviembre del año pasado como asesor en el marco de la liberalización.

También cuenta desde enero con la colaboración de AT Kearney para impulsar las estaciones como centros de comercio. El administrador de la red ferroviaria es, a su vez, titular de un centenar de estaciones de tren con espacios comerciales por algo más de 150.000 metros cuadrados.

Planificación más allá de la presente legislatura

Visión de futuro. En un entorno multioperador, Adif se propone dar la mayor visibilidad posible a Renfe y sus rivales, tanto en el tráfico de pasajeros como en el transporte de mercancías, planificando a largo plazo. En contra de lo que suele ser habitual en el empresariado público, el futuro plan estratégico 2030 rebasa las dos próximas legislaturas. En él se fijarán proyectos a ejecutar en la primera mitad del periodo y se esbozarán las prioridades para el segundo quinquenio. El plan coincidirá con el horizonte de la Agenda 2030, que se ha convertido en eje de la política del Gobierno en infraestructuras y vivienda.

Entre la apertura del AVE y la de Cercanías. La estrategia de Adif arrancará con la entrada de dos nuevos operadores en la alta velocidad, Rielsfera (filial de SNCF) e ILSA (Air Nostrum y Trenitalia), y se quedará en puertas de un hito quizás de mayor calado, como es la liberalización de las Cercanías. Con las prórrogas previstas, los servicios públicos deberán abrirse a la competencia como máximo en 2032. También se prevé una revolución en mercancías si se impone el modelo de las autopistas ferroviarias, en la que tendría cabida la inversión privada en grandes terminales.

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