Casado usa la ‘estrategia Rubalcaba’ del 11M para sacar a Sánchez

Falla que no hay elecciones

Pablo Casado, líder del PP, el 22 de abril en el Congreso.rn
Pablo Casado, líder del PP, el 22 de abril en el Congreso. EFE

La intervención de Pablo Casado en el Congreso de los Diputados hace imposible que el PP participe en un acuerdo con el Gobierno para un plan de reconstrucción de España. El clima positivo del lunes, tras el encuentro del presidente del Gobierno y el líder de la oposición, se diluyó en 48 horas. Es el tiempo que han tardado los halcones de José María Aznar instalados en los aledaños del partido y la Comunidad de Madrid en lanzarse sobre Casado para convencerle de que esto va de destrozar al Gobierno, no de reconstruir España.

En la dirección del Partido Popular hay un grupo de personas que fueron la fontanería de José María Aznar en Moncloa en la semana trágica del 11 de marzo de 2004 (atentados de Atocha) y el 14 de marzo (elecciones generales). Un grupo que ni olvida ni perdona que, contra todo pronóstico, José Luis Rodríguez Zapatero ganase las elecciones a Mariano Rajoy, el hombre elegido por el dedo de Aznar, tras descartar a Rodrigo Rato (hoy en prisión) y a Jaime Mayor Oreja (patrono de FAES y nexo con Vox).

Las improvisaciones, errores y mentiras del Gobierno de Aznar atribuyendo aquella masacre a ETA dieron una oportunidad inimaginable al PSOE, que fue aprovechada por Alfredo Pérez Ru­balcaba, que era el jefe de campaña, para hacer presidente a Rodríguez Zapatero. El PSOE movilizó en tres días a la sociedad sin redes sociales, a golpe de SMS con un final que es historia de la comunicación: “Pásalo”.

Dieciséis años después, dos hombres clave en la comunicación de Aznar han vuelto por sus fueros, sus exsecretarios de comunicación Miguel Ángel Rodríguez (1996-1998) y Alfredo Timermans (2002-2004), quienes oficialmente habían abandonado la política activa tras dejar Moncloa. Con la llegada del Gobierno socialcomunista, han sentido la llamada y han dejado todo.

Rodríguez, que en 1986, con 22 años, ya era portavoz de la Junta de Castilla y León gobernada por Aznar, fue nombrado el 21 de enero pasado jefe de gabinete de la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso. Dos semanas después, Alfredo Timermans asumía la misma función al servicio de Cayetana Álvarez de Toledo, portavoz del Grupo Parlamentario del PP en el Congreso.

Casualidad o no, Rodríguez y Timermans, los chicos de la comunicación de Aznar, han acabado de jefes de gabinete de dos periodistas que por aquellas fechas ni eran militantes del PP. Álvarez de Toledo trabajaba en El Mundo, se convirtió en musa de Pedro J. Ramírez y Federico Jiménez Losantos y un buen día de 2006 dejó la pluma para incorporarse de jefa de gabinete de Ángel Acebes, secretario general del PP, que pasará a la historia por ser el ministro del Interior del 11M. Díaz Ayuso se afilió en 2005, cuando Pablo Casado era presidente de las Nuevas Generaciones del PP.

Aquel fin de semana del 12-14 de marzo de 2004, Alfredo Timermans, el Iván Redondo de Aznar, y Eduardo Zaplana, que era el ministro portavoz del Gobierno, fueron las personas clave de los mensajes del Gobierno. Ambos acabaron de altos ejecutivos de la Telefónica de César Alierta.

Buena parte de aquel equipo de Moncloa y del actual equipo del PP coincidió y se vitaminó en la Fundación FAES de José María Aznar, el gran think tank de Vox durante el Gobierno de Mariano Rajoy, al que fustigaban sin piedad. Allí, en el seno de FAES, y en cualquier conversación que tenían, era recurrente la frustración y desazón que les produjo la pérdida de las elecciones de 2004. Si no fuera porque lo de entonces y lo de hoy son tragedias, diríamos que ellos piensan que Alfredo Pérez Rubalcaba les robó el partido.

En 2005, un año después de perder las elecciones, FAES lanzó su reinterpretación del 11M en el vídeo Tras la masacre, en el que dan a entender que el PSOE podía estar al tanto del atentado. Conviene revisitarlo. Dice lindezas como que “la izquierda, junto con los movimientos antisistema, lanzó el mensaje de que el culpable obligatoriamente tenía que ser el Gobierno del PP justo dos días antes de que se abrieran las urnas, mientras que el Gobierno trabajaba para detener a los culpables. Todo era mentira. Antes de que se llegara a los autores materiales de los hechos, la izquierda había decidido que el Gobierno legítimo estaba mintiendo por intereses electorales. Todo indica que los terroristas fueron dosificando la información para asegurar el éxito propagandístico de su acción. La frase "el Gobierno miente" no era nueva. La izquierda no improvisó”.

Y concluye: “Un año después el pueblo español sigue sin saber qué ocurrió en la izquierda española los días 12 y 13 de marzo”. Y el cierre Pásalo, que era el final de los SMS que concentraron de manera espontánea a 5.000 personas en Génova 13 la víspera de las elecciones.

El autor del vídeo es MAR, como él pregona en su CV, por encargo de FAES, de la que eran ejecutivos Alfredo Timermans y Javier Fernández-Lasquetty, actual consejero de Hacienda de Díaz Ayuso. Ambos siguen hoy en su patronato, junto a, entre otros, Ángel Acebes o Eduardo Zaplana, pese a las causas que le llevaron a la cárcel, de la que ha salido por enfermedad.

La noche del 13 de marzo de 2004, Alfredo Pérez Rubalcaba pronunció su mejor frase: “Los españoles se merecen un Gobierno que no les mienta”. Exactamente la misma frase que pronunció Pablo Casado en el Congreso de los Diputados el pasado 10 de abril, quien recordó la “campaña del Pásalo”.

La fontanería de Aznar ha hecho propia la estrategia de Pérez Rubalcaba, pero hay una diferencia esencial. Entonces faltaban solo tres días para las elecciones, de manera que la presión sobre la ciudadanía fue de un fin de semana. Ahora el Gobierno lleva tan solo 100 días, el 40% con la población confinada. Los halcones huelen sangre y pueden mutar a cuenta del Covid-19.

Aurelio Medel es doctor en Ciencias de la Información y profesor de la Universidad Complutense