El virus deja a todos los caseros bajo el mismo y agujereado techo

Con la mayoría de negocios forzados a parar, los inquilinos saben que hay pocas opciones de ser sustituidos

Fachada del Primark en la Gran Vía madrileña, el 20 de marzo.
Fachada del Primark en la Gran Vía madrileña, el 20 de marzo. EFE

NNo pagar el alquiler suele garantizar el desahucio. No es así para grandes minoristas como Primark, que se han visto obligados a cerrar sus puertas. Propietarios tan diversos como Blacks­tone, el fideicomiso British Land o Intu se darán cuenta pronto de que tienen un poder de negociación limitado.

El trío tiene diferentes enfoques para esta crisis. La fuertemente endeudada Intu no puede hacer más que ofrecer un recorte en las tarifas de los servicios, pero eso es un poco irrelevante, ya que ha revelado que solo está recibiendo el 29% de sus alquileres pese a tener inquilinos rentables como Zara y H&M. Blackstone está dando a los inquilinos la oportunidad de aplazar el pago durante tres meses y ha creado un fondo de apoyo de 11 millones de euros para los que lo necesiten. British Land está dando a los pequeños clientes vacaciones de alquiler completas y permitiendo a los grandes aplazarlo.

Esto tiene una vida útil limitada. Blackstone, que alquila espacio de venta al público en los arcos ferroviarios victorianos, y British Land, importante dueño de oficinas y centros comerciales, esperan que las medidas draconianas de confinamiento terminen a principios de julio. Pero si la crisis se prolonga o si las restricciones se suavizan en lugar de eliminarse por completo, los inquilinos necesitarán más ayuda.

Ello da ventaja a los inquilinos. Con la mayoría de los negocios forzados a parar, pueden sentirse seguros de que hay pocas posibilidades de ser sustituidos. De ahí el enfoque más agresivo mostrado por Primark en la negociación.

Los propietarios tienen poco interés en provocar insolvencias a gran escala. Pero su generosidad forzosa podría hacer que compartan esa ayuda con inquilinos que están lejos de estar necesitados. Esa triste realidad para sus inversores explica por qué el bono de Intu para 2022 está rindiendo el 60% del valor nominal. Y por qué British Land cae en Bolsa desde el jueves 26, después de que sintiera la necesidad de suspender “temporalmente” su dividendo, que ya había estado rindiendo más de un 8%, niveles de 2009. Al menos por el momento, están todos juntos en esto.

Los autores son columnistas de Reuters Breakingviews. Las opiniones son suyas. La traducción, de Carlos Gómez Abajo, es responsabilidad de CincoDías