Desnudos frente al virus y frente a la crisis que viene

Diez días después de anunciar el estado de alarma, no hay detalles de los avales a pymes y autónomos. La clave para salir de esta es una Europa unida

Desnudos frente al virus y frente a la crisis que viene

Oikonomia, del griego, la ciencia del hogar. Desde Jenofonte en el siglo VI antes de Cristo la economía se ha dedicado a analizar el comportamiento humano cuando se enfrenta a problemas económicos. Nos enfrentamos ante un fenómeno desconocido de la naturaleza. Los manuales dicen que el miedo es irracional, pero es humano y un mecanismo de protección ante lo desconocido desde el inicio de la especie humana. Es lógico que la mayoría de ciudadanos del mundo tenga miedo y se sientan desnudos y vulnerables y nadie puede saber cuál será su comportamiento después de esta crisis. Pero lo más probable es que cambien muchos de sus hábitos, también de consumo al menos durante un tiempo.

Una crisis global con gestión local y no cooperativa. Con EEUU en guerra económica contra China y contra Europa. Con Arabia Saudí en guerra económica contra Irán y contra Rusia. En noviembre de 2008, el G20 lideró una política monetaria y fiscal global coordinada. ¿Conseguirá Donald Trump liderarla esta vez? En 2009 Barack Obama lideró un plan de estímulo fiscal que sacó a EEUU de la recesión con el apoyo del Congreso y el Senado. ¿Conseguirá Trump el apoyo de los congresistas ahora, especialmente de sus compañeros de partido?

La crisis de 2008 comenzó en EEUU y Europa fue la economía más afectada. Esta ha comenzado en China con un virus. ¿Volverá Europa a ser la más afectada? La Unión Europea ha fallado estrepitosamente en la gestión de la crisis sanitaria. ¿Alguien conoce el nombre de la comisaria de Salud? ¿Fallarán de nuevo en la gestión de la crisis económica?

La reacción del BCE está siendo la correcta, y tranquiliza. Pero Europa sigue desnuda sin un tesoro único que permita una política fiscal única, como sucede en EEUU y en China. Sin un seguro de depósitos único y sin un seguro de paro único. Lamentablemente, ya no da tiempo a cambiar los tratados para ponerlos en marcha y frenar la que ya es la peor recesión europea desde la Segunda Guerra Mundial.

La solución rápida es que el fondo europeo MEDE actúe. Podría financiar con líneas precautorias a los países para evitar rescates futuros. Principalmente a Italia, cuyo déficit público puede subir próximo al 10% y su deuda pública estar pronto en el 160% del PIB. Italia hoy es Grecia en 2009, pero con diez veces más deuda pública. Si eso pasara, el euro y el proyecto europeo estarían en riesgo.

En este escenario de extrema incertidumbre las familias y las empresas españolas deben planificar sus decisiones futuras. Y el Gobierno español debe diseñar su política económica. Como es lógico, cuando todo falla, el individuo desconcertado mira a su Gobierno buscando una tabla a la que agarrarse. Hasta los ultraliberales están dejando a Keynes como un becario con las medidas intervencionistas que piden al Gobierno.

El problema es que el Gobierno no tiene una varita mágica y todo lo que gaste o todo lo que deje de recaudar lo tiene que financiar en los mercados con deuda pública. Tenemos la protección del programa de compras de deuda pública del BCE y los bancos españoles tienen mucho margen para tomar posición en nuestra deuda pública y vendérsela luego al BCE. La recesión provocará una caída de ingresos muy intensa y un fuerte aumento del seguro de paro, y el déficit crecerá con fuerza. Desde 2015 llevo advirtiendo en este periódico que era necesario reducir la deuda pública para no ser vulnerables en la siguiente crisis pero con escaso éxito. Empezamos la recesión con el 96% de deuda pública sobre PIB y aumentará muy rápido.

El Gobierno tardó en reconocer la gravedad de la crisis, pero por fin ha reaccionado. Las medidas de protección a las personas que perderán el empleo y sobre todo a las más vulnerables son muy acertadas. Empezamos la recesión con el 14% de desempleo y pronto estará en el 20%. Uno de cada tres parados son de larga duración y un 3% de la población española tiene carencia severa, que significa problemas para tener una alimentación en proteínas suficiente o poner la calefacción en invierno. El riesgo ahora es la crisis social.

El plan de protección para los autónomos fue escaso, pero ya lo han ampliado, también con acierto. El plan estrella es la línea de avales para préstamos a pymes y autónomos. Diez días después de anunciar el estado de alarma aún no conocemos sus detalles. La banca tiene ahora más depósitos que créditos y puede prestar sin depender de los mercados de capitales que están cerrados como sucedió en 2008. Y el BCE garantiza la liquidez. Es necesario que la línea incluya financiación de facturas pendientes de cobro a corto plazo, el 30% del PIB. Que haya un techo para que se beneficien el mayor número de pymes posibles. Y que el estado asuma la primera pérdida. Si ese crédito no llega a las pymes rápidamente la tasa de paro subirá mucho más.

Pero España se la juega en Bruselas. Europa puede ser autosuficiente durante un periodo financieramente, energéticamente y alimenticiamente. Enseñemos al mundo la ventaja de gestionar la crisis cooperando. Si lo conseguimos Europa tendrá un papel relevante en el nuevo orden económico mundial. Aprovechemos esta crisis para poner de nuevo al hombre en el centro de las decisiones, como recomendó Pico della Mirandola hace más de 500 años. Hay vida después de las crisis, de esta también.