Cepyme calcula más de dos millones de afectados por ERTE

La patronal reclama un mayor automatismo en los ajustes temporales de empleo de las pymes y mayores avales estatales en la concesión de créditos para circulante

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Ya empiezan a conocerse las primeras estimaciones académicas de los efectos de la crisis sobre la economía. El impacto sobre el empleo que va a tener la práctica paralización del consumo por las medidas del confinamiento se presenta demoledora: si estas medidas estuvieran en marcha solo durante un mes, los trabajadores afectados por Expedientes de regulación de empleo temporal (ERTE) superarían los dos millones y, tras la recuperación posterior de la actividad, la pérdida final de empleo al término del ejercicio será de unos 300.000 puestos de trabajo.

Así lo ha calculado un estudio elaborado por el Centro de previsión económica de la Comunidad Autónoma de Madrid (Ceprede) para la patronal de la pequeña y mediana empresas (Cepyme), que indica que de esta cantidad de puestos destruidos, 140.000 se producirán en empresas de hasta 49 trabajadores, 48.000 en medianas compañías de hasta 250 empleados, unos 50.000 en grandes empresas y otros 70.000 autónomos menos.

El presidente de Cepyme, Gerardo Cuerva, ha valorado hoy las medidas laborales y financieras aprobadas por el Gobierno pero ha reclamado insistentemente un mayor automatismo en la concesión de ERTE y una ampliación de garantías estatales, --"que debería llegar en los avales a las pymes prácticamente al 100%", ha dicho--, para la autorización de crédito en los casos de las pequeñas y medianas empresas.

Según los cálculos de Ceprede, esta pérdida de empleo es fruto del impacto de la contención del consumo por el confinamiento, y tendrá su origen en un frento de la actividad que, si durara cuatro semanas, "podría generar un impacto directo en torno al 0,9% del PIB, que se elevaría hasta el 1,7% al incluir los efectos indirectos e inducidos sobre el conjunto del sistema económico" a fin de año. Esto es, España tendría un crecimiento cero aproximadamente.

Las ramas de actividad más afectadas por la destrucción de empleo serán los bares y restaurantes y los hoteles, que perderán un 7,3% de sus plantillas; las agencias de viajes, con un 6,4% de recortes y tendrán disminuciones del 5,5% de la ocupación este año las industrias del cuero y el calzado, la confección de prendas de vestir y la industria textil en general.

Por el contrario, los servicios públicos no se verán previsiblemente afectados por recortes de empleo, ni la asistencia a residencias o las actividades de investigación y desarrollo. Asimismo, apenas experimentarán caídas de empleo otras grandes ramas de activiad como la construcción, la ingeniería civil, la fabricación de medicamentos, las consultorías, los servicios de información o las energéticas.

 Según ha explicado el profesor de Economía Aplicada de la Universidad Autónoma de Madrid, Julian Pérez, que ha dirigido este estudio, esta evaluación no incluye el impacto de la incertidumbre, la caída de los mercados internacionales o los efectos sobre los proyectos de inversión.

Si bien han estimado que si la crisis es coyuntural, la incertidumbre será menor y los proyectos de inversión solo se aplazarán. Mientras que la caída global de los mercados afectará a las exportaciones pero, este daño se podría llegar a compensar por un descenso también previsto de las importaciones, por la menor demanda interna, según estiman los autores del estudio.


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