Mercados

La inestabilidad se traslada a la deuda y eleva la prima de riesgo

Aunque las ventas son hoy la tónica general en el mercado de bonos soberanos, son más intensas en los países periféricos

Una pantalla muestra un gráfico con la evolución del IBEX 35 en la Bolsa, el pasado lunes, en Madrid.
Una pantalla muestra un gráfico con la evolución del IBEX 35 en la Bolsa, el pasado lunes, en Madrid. EFE

Pese a la inusitada y decidida acción que la Fed y los principales bancos centrales del mundo adoptaron ayer, el pánico vuelve a hacer una vez más acto de presencia en unos mercados que interpretan el movimiento como una señal de la gravedad de la situación. Mientras las caídas se han intensificado en Bolsa poniendo incluso en peligro los 6.000 puntos del Ibex, en el mercado secundario de deuda los inversores se han apresurado a vender los bonos soberanos en un intento de sacar liquidez de donde sea. 

De esta forma, la rentabilidad de la deuda ha subido como norma general esta jornada ante la mayor oferta que demanda. Si bien, es cierto que repunta con menor intensidad en aquellos bonos considerados como activos refugio, como es el caso del bund alemán. La rentabilidad de la deuda germana a 10 años está en el -0,465% cuando anteriormente marcaba el -0,585%.

En el caso de los países europeos de la periferia las ventas han sido más exageradas. El bono español a 10 años está en el +0,84% cuando el viernes acabó en el +0,60%. La italiana sube 32 puntos básicos y ya alcanza el 2,13%. La portuguesa, avanza 24 puntos básicos hasta marcar un 1,03%.

Fruto de esta diferencia de velocidades respecto al bono alemán, las primas de riesgo se están disparando una sesión más. La española marca 130 puntos, la italiana 259 enteros y la portuguesa 150,1.

Estos movimientos evidencian que los mercados todavía están lejos de estar tranquilos. Joachim Fels, asesor económico global de Pimco, considera que los inversores deben "mantener la fé" y avisa de que la solución a la "crisis sanitaria global más severa a la que nos hemos enfrentado en el último siglo" pasa por una enorme respuesta fiscal que evite que la inevitable recesión económica que se aproxima se convierta en una depresión. "Las buenas noticias es que parece que tanto gobiernos como bancos centrales se han puesto manos a la obra y están ya respondiendo de manera más contundente desde la semana pasada", afirma el experto. 

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