España deja de fabricar coches con oleada de despidos temporales

Todos los fabricantes han decidido cerrar temporalmente sus factorías ante el avance del coronavirus

La producción de vehículos en España se paraliza. El avance del Covid-19 ha obligado a la mayoría de fabricantes a echar el cierre temporal en sus factorías y a acometer una oleada de despidos temporales que podría afectar a más de 60.000 trabajadores.

Como es sabido, la rápida expansión del coronavirus, catalogado como pandemia, impacta especialmente en aquellos sectores altamente dependientes de las cadenas de suministro globales, como es el de automoción.

De este modo, la mayoría de los fabricantes con planta en España ha parado ya su actividad y negocia con sindicatos aplicar Expedientes de Regulación Temporal de Empleo (ERTE).

Seat ha lanzado un ERTE para la totalidad de su plantilla: 14.812 trabajadores. La empresa ha comunicado que la medida se aplicará únicamente a los empleados que se vean obligados a interrumpir su actividad a causa del Covid-19, como son las 10.500 personas que forman parte de la cadena de producción.

La compañía inició el miércoles de la semana pasada una serie de contactos con los representantes sindicales para hablar de diferentes medidas que se podrían aplicar en Martorell en caso de que la situación derivada del Covid-19 alterase la producción habitual. Desde entonces, ya rondaba la idea de aplicar un ERTE siempre y cuando la falta de suministro de piezas obligara a la empresa a detener la fabricación durante varios días y las medidas de flexibilidad de convenio no fueran suficientes.

Por su parte, Volkswagen Navarra, con una plantilla de unas 5.000 personas, dejó ayer de operar tras constatar la falta de personal para iniciar el turno de las 20 horas debido al coronavirus. Este lunes ha puesto en marcha el proceso de solicitud de un ERTE por causa de fuerza mayor por una combinación de factores.

"Por una parte, la falta de personal que ha impedido poner en marcha el proceso de fabricación y, por otra, no poder garantizar la salud de los trabajadores", según ha informado la dirección de la compañía en un comunicado.

La petición se recoge en un 'Acuerdo ante el paro de actividad derivado del Covid-19' que ha sido firmado por los sindicatos UGT, CC OO, ELA y CCP, que suponen el 83% de la representación social. No han suscrito el acuerdo LAB y CGT.

El acuerdo recoge que los firmantes apoyarán a la empresa ante las instituciones correspondientes para su consecución y posterior aplicación del ERTE y especifica que las condiciones aplicativas de dicha medida serán las ofrecidas en la reunión del día 6 de marzo y que derivan de las ya pactadas en el ERTE de 2018. Estará supeditado y será revisable en función de lo que establezca el Gobierno para esta situación.

La dirección de la factoría de Ford en Almussafes (Valencia) ha planteado a los sindicatos un Expediente de Regulación Temporal de Empleo (ERTE) "por fuerza mayor" para los 7.400 empleados de la factoría, con carácter retroactivo y a contar desde este lunes.

El anuncio llegó después de que Ford haya informado de que suspende temporalmente la producción de vehículos y motores en Europa durante "varias semanas" como respuesta a la creciente expansión del Covid-19. A partir de este mismo jueves pararán las factorías de la compañía en Alemania y Rumanía, mientras que la de Almussafes ya está inoperativa.

La dirección Ford España ha confirmado que se han detectado tres casos positivos de coronavirus dentro de la empresa. A principio de mes, la empresa informó de que plantearía un Expediente de Regulación de Empleo (ERE) de extinción en Almussafes que afectaría a 410 trabajadores por un reajuste en la producción diaria de 100 coches, pasando de 1.740 a 1.640 unidades.

No obstante, empresa y sindicatos acordaron posponer las negociaciones del ERE hasta que se supere la crisis sanitaria. La parte social se ha ofrecido incluso a adelantar sus vacaciones de Semana Santa a la próxima semana para que la instalación continúe cerrada. Sin embargo, la marca del óvalo ha decidido finalmente presentar un ERTE urgente, que afectará a la totalidad de la plantilla.

Asimismo, Renault también paralizará sus cuatro plantas en España, en las que emplea a más de 11.000 personas. La compañía ha presentado un ERTE de fuerza mayor mientras dure el estado de alarma.  El fabricante francés tiene factorías en Sevilla, en la que fabrica cajas de velocidades; Valladolid, una de motores y otra de automóviles, donde ensambla el Captur; y Palencia, donde monta los modelos Mégane y Kadjar. Una trabajadora de la planta de motores vallisoletana también ha dado positivo por coronavirus.

De su lado, Iveco también paralizará su actividad en Madrid, donde emplea a unas 2.700 personas y  fabrica los modelos Stralis, S-way y Trakker. Además, la compañía ha decido poner en marcha el ERTE que tenía firmado en diciembre ante la caída de producción y que tenía de plazo para activar hasta junio. La compañía tiene también una factoría en Valladolid.

Nissan cesó la producción en su planta de Zona Franca (Barcelona) desde el viernes pasado por la tarde y envió a sus trabajadores a casa por la falta de suministro de neumáticos del proveedor Trire, ubicado en Òdena, una de las poblaciones que está en el perímetro de confinamiento de la comarca del Anoia. Y, tras varios días de titubeos y negociaciones, ha decidido aplicar un ERTE "unilateral por fuerza de causa mayor" en todos sus centros de Cataluña -Zona Franca, Montcada y Sant Andreu de la Barca- y sin la aprobación de los sindicatos.

La medida recoge un complemento salarial del 80% -el comité de empresa reclama un 90%-, mientras que los trabajadores que puedan trabajar desde casa o se les pueda garantizar las medidas sanitarias adecuadas no se verán afectados. También quedan fuera las personas pendientes de prejubilación.

El ERTE estará en vigor mientras duren las causas por las que se ha presentado: falta de suministros y riesgo de contagio por coronavirus. La empresa ha comunicado a sindicatos que la medida tendrá efectos retroactivos desde el 16 de marzo, algo que debe ser aprobado por la administración.

Además, el fabricante japonés también ha aplicado un ERTE en su instalación de Ávila. Todos los trabajadores se encontrarán regulados, salvo aquellos que puedan realizar teletrabajo y alguna actividad puntual que pudiera haber.

En la actualidad, la planta, que está siendo sometida a una reconversión de fábrica de vehículos a factoría de recambios, cuenta con 200 personas trabajando, ya que el resto, hasta los 451, se encuentran en otro ERTE.

La dirección de Mercedes-Benz de Vitoria también propuso el viernes pasado a la plantilla un ERTE como fórmula para ir desactivando de forma "progresiva" la producción de la planta, donde trabajan alrededor de 5.000 personas, ante la crisis provocada por el coronavirus, mientras el comité de empresa reclamó la paralización total de la producción para garantizar la salud de la plantilla y evitar contagios.

Finalmente, la empresa ha decidido paralizar la producción a partir de este lunes, después de que parte de la plantilla haya protagonizado un plante por considerar que en la factoría no se cumplían las debidas garantías para evitar contagios por coronavirus. El paro se aplicará de forma progresiva, según han informado fuentes del comité de empresa. La protesta ha obligado incluso a desplegar algunas patrullas de la Ertzaintza en la factoría.

PSA ha sido el último grupo en sumarse a los cierres. En un primer momento, optó por mantener su actividad mientras la situación, el marco legal y el suministro de piezas lo permitieran y con un mayor control preventivo frente al coronavirus. No obstante, este lunes ha comunicado que su plantas plantas europeas dejan de funcionar, en principio, hasta el 27 de marzo. La de Madrid lo hará desde hoy, mientras que las de Zaragoza y Vigo pararán desde el martes y el miércoles, respectivamente.

Nueva crisis para el automóvil

Así, el automóvil, en plena transformación hacia la electrificación, podría estar enfrentándose a una nueva crisis. Está teniendo dificultades para mantener su producción tras el cierre de numerosas plantas de fabricación de componentes en China, pero ahora surge un temor mayor, que los consumidores dejen de comprar coches. 

Según fuentes del sector consultadas por CincoDías, las ventas de turismos y todoterrenos se situaban en 31.717 unidades a día 13 -último día de matriculaciones en lo que va de marzo-, lo que supone una caída el 24,17% en comparación con el mismo periodo del ejercicio precedente. Por canales, el de particualres retrocede un 18,19%, con 14.265 unidades; el de empresas un 10,82%, con 9.900 unidades, y el de alquiladores un 43,18%, con 7.552 unidades.

La Federación de Asociaciones de Concesionarios de la Automoción (Faconauto) y la Asociación Nacional de Vendedores de Vehículos a Motor, Reparación y Recambios (Ganvam) han pedido a los vendedores y talleres de vehículos que, por "responsabilidad", se mantengan cerrados durante los 15 días en los que el Gobierno ha establecido el estado de alarma para evitar la propagación del coronavirus.

El fabricante de neumáticos Michelin ha anunciado este lunes el cierre de sus plantas de producción en España, Francia e Italia para acompañar las medidas de confinamiento de la población contra el coronavirus que se han puesto en marcha en esos tres países, lo que afecta a 20.000 trabajadores.

El cierre se mantendrá durante "al menos una semana", explicó a Efe un portavoz de la compañía francesa, que precisó que la medida no se ha tomado por falta de aprovisionamiento. En España, afecta a las fábricas de Lasarte (Guipúzcoa), Vitoria (Alava), Aranda de Duero (Burgos) y Valladolid, así como al centro de experiencias de Almería.

Desde los sindicatos, también plantean parar la actividad en las factorías españolas de automóviles mientras no se garantice la seguridad de los trabajadores ante el brote de coronavirus, tal y como asegura el secretario de Automoción de UGT-Fica, Jordi Carmona.

Medidas de contingencia

Begoña Cristeto, socia responsable de Automoción, Industria y Química de KPMG en España y ex secretaria general de Industria y de la Pyme, señala a este diario que se atisba un contexto a corto plazo "difícil" para el automóvil, con un fuerte impacto en términos de producción y empleo y cuyo ritmo de recuperación vendrá muy determinado por la cadencia del control de la expansión del virus y con ello de la confianza del consumidor.

Ante esta situación, el sector de automoción prepara ya un plan de choque para hacer frente al Covid-19 con medidas extraordinarias que refuercen las ya aprobadas por el Gobierno con el fin de minimizar el impacto del virus.

Según informaron fuentes del sector a CincoDías, una de las principales medidas que el automóvil pedirá al Ejecutivo será la de agilizar los trámites en aduanas para el transporte de componentes una vez se levante el estado de alarma, así como de los procedimientos en los ERTE. Este último punto será aprobado previsiblemente mañana en Consejo de Ministros.

Las asociaciones de fabricantes (Anfac), concesionarios (Faconauto), vendedores (Ganvam) y componentes (Sernauto) defienden que también será necesario la apertura y habilitación de un fondo extraordinario de ayudas al sector para la recuperación industrial y del mercado, y una posterior reflexión del impacto de esta crisis en la implementación de las obligaciones europeas en el sector.

De este modo, reclaman respuestas que permitan al automóvil superar este "bache" y mantener el ritmo, la competitividad y el empleo de las empresas, una vez que se levante el estado de alarma.


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