Banca

Reino Unido pide menos capital al sector financiero: CaixaBank, BBVA, Santander y Bankia remontan

El BoE rebaja el colchón anticíclico del 1% al 0%; se esperan medidas del BCE

Mark Carney, Gobernador del Banco de Inglaterra.
Mark Carney, Gobernador del Banco de Inglaterra. Reuters

El sector bancario ha sido uno de los más castigados en la crisis del coronavirus: riesgo de impagos, menos demanda de crédito y tipos de interés más bajos todavía. Factores que dan la puntilla a un negocio que en los últimos tiempos se combina mal con unas exigencias de capital crecientes. Pero el Banco de Inglaterra (BoE, por sus siglas en inglés) ha salido al rescate del sector, con una rebaja del requerimiento del capital anticíclico del 1% al 0%.

Los bancos han respirado aliviados. Han cerrado con escuetas alzas en Reino Unido –HSBC ha sumado  un 1,46% y Barclays, un 0,94%–, pero más intensas en la zona euro. CaixaBank, BBVA, Santander, Bankinter, Sabadell y Bankia han subido entre el 1,7% y el 4,3%. Unicaja ha sumado un 1,2%, mientras que Liberbank ha sido el único que ha caído, un 2,2%. En el Euro Stoxx 50, Société Générale se ha disparado un 4,3% y BNP,  un 2,7%.

El BoE ha decidido reducir con efectos inmediatos desde el 1% al 0% el colchón de capital anticíclico exigido a las entidades del Reino Unido, que estaba previsto que alcanzase el 2% en diciembre de 2020, lo que liberará unos 190.000 millones de libras (216.391 millones de euros) a la economía. El Comité Financiero del Banco de Inglaterra tiene previsto mantener esta ratio del 0% al menos durante un periodo de 12 meses, por lo que ninguna subida tendría efecto al menos antes de marzo de 2022.

El mercado especula una medida similar por parte del BCE, que se reúne el jueves. Si bien, la decisión sobre eventuales colchones de capital anticíclico en la zona euro está en manos de los reguladores nacionales. En España, es asunto del Banco de España, que ya fijó en 0% el capital anticíclico para el primer trimestre de este año. Lo que está claro según los expertos es que, pese a que llegó a insinuarlo, no lo elevará a lo largo de este ejercicio.

Esa especie de reserva  de las entidades de crédito debe construirse durante periodos expansivos, a fin de que esta pueda ser liberado durante una fase subsiguiente de contracción. Eso es lo que ha hecho el Banco de Inglaterra. Ni en España ni la mayoría del resto de los países de la UE existe ese margen de maniobra, puesto que los colchones ya están en el 0%.

Una posible relajación de los requisitos de capital conllevaría una modificación de la regulación europea que traspone los requisitos de Basilea III, y esto no está en las manos directas de Christine Lagarde ni del BCE. Es una decisión legislativa. Pero el Banco Central tiene otras armas, como las reservas mínimas obligatorias; esto es, los fondos depositados en cuentas de sus bancos centrales nacionales

Hasta enero de 2012, las entidades de crédito debían mantener en el BCE un coeficiente mínimo del 2% de determinados pasivos, principalmente depósitos de clientes. Desde entonces, este coeficiente se ha reducido al 1%. Los cálculos del BCE señalan que el dinero en reservas supera los 110.000 millones de euros. Rebajar este coeficiente es una posible palanca para facilitar que las entidades rieguen la economía real de liquidez.

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