Transporte

Aena ve frustrada a corto plazo su ofensiva para captar tráfico en Asia

La estadística de febrero aflora hoy el impacto inicial del coronavirus

El presidente de Aena, Maurici Lucena, junto al ministro de Transportes, José Luis Ábalos.
El presidente de Aena, Maurici Lucena, junto al ministro de Transportes, José Luis Ábalos.

El mayor gestor aeroportuario por volumen de pasajeros, Aena, aprecia desde hace semanas una ralentización en la producción de las aerolíneas que comienza a intensificarse en estos días, y ya pesa en aeropuertos como Madrid-Barajas. Pese a ello, sostiene la compañía, la incertidumbre impide establecer nuevas proyecciones de tráfico y aún es pronto para que surtan efecto potenciales medidas que incentiven la actividad.

La compañía pública decidió elevar al alza su previsión de pasajeros dos semanas atrás, en la presentación de resultados, pero lo hizo advirtiendo que no tenía en cuenta el la losa del coronavirus.

Esa guía subió del 1,1% al 1,9%, y, a día de hoy, las distintas áreas de operaciones, así como la financiera, se ven incapaces de retocarla sin que haya pasado la Semana Santa y se aviste claramente el comportamiento de la demanda y la estrategia de las aerolíneas respecto al periodo vacacional. Como claro aviso de lo que se avecina, ayer se conoció que el aeropuerto londinense de Heathrow caía casi un 5% en tráfico en el mes de febrero.

Países de América, como Argentina, extreman ya las precauciones respecto a vuelos desde España

En este jueves es Aena la que publica su estadística de vuelos y pasajeros correspondiente al pasado mes y se espera un comentario adjunto relacionado con el Covid-19: ralentización en las operaciones y poca visibilidad por el momento sobre posibles medidas a tomar, comentan fuentes cercanas al operador. Remontar un primer mal trimestre va a ser tarea poco menos que imposible este año.

La suspensión del Mobile World Congress en Barcelona, el aplazamiento de las fiestas de Valencia y Castellón o la prohibición de vuelos con Italia, tercer mercado internacional como destino y emisor de viajeros para los aeropuertos españoles, tienen efecto inmediato en las pistas y terminales. De igual modo, están por cristalizar los drásticos recortes de producción en firmas como Norwegian y el grupo Lufthansa, mientras se esperan ajustes entre importantes clientes como Iberia, Vueling o Air Europa. Ya en operaciones de largo radio, países del otro lado del Atlántico como es Argentina tienen a España como destino de alto riesgo, lo que va a pesar en las próximas semanas en el volumen de operaciones en el hub de Madrid.

El equipo directivo de Aena ya señaló que el desplome del tráfico con Asia afectaba a una pequeña parte del negocio actual. Pero el Covid 19 está castigando destinos que, como es el caso de China, estaban justo este año en el centro de atención de Aena para captar tráfico nuevo y mitigar el impacto de la quiebra de un alimentador clave como era Thomas Cook.

En cuanto a los negocios no regulados que rodean a la actividad aeroportuaria, Aena no prevé por el momento modificar condiciones en las concesiones de sus espacios comerciales, donde goza de rentas mínimas garantizadas. A partir de ese suelo, el desempeño de los restaurantes, tiendas, aparcamientos y demás, está ligado a la epidemia.

Aislado del tráfico queda otro de los negocios alternativos en ciernes, el inmobiliario, sobre el que se espera un tímido arranque de iniciativas este mismo verano. Este vendría de la mano de los primeros trámites para desarrollos en el perímetro de Barajas.

Más allá del Covid-19 y mientras parece haber bajado en intensidad la amenaza del Brexit, empieza a tomar forma una nueva prueba de fuego para el negocio: el proyecto un gravamen al tráfico aéreo.

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