MORPHOZ: así ve Renault el futuro eléctrico con un coche extensible

MORPHOZ: así ve Renault el futuro eléctrico con un coche extensible

Curiosa puesta de largo del concepto de la empresa francesa.

Los vehículos de concepto no son nuevos en esto de la industria del automóvil. El mundo está lleno de ejemplos de vehículos que se diseñaron sobre la mesa de los ingenieros y que por las razones más variadas, nunca llegaron a los concesionarios: unas veces porque nunca se planteó, y otras porque los sueños acababan siendo demasiado caros cuando se intentan hacer realidad.

Renault MORPHOZ.
Renault MORPHOZ.

Así las cosas, Renault ha querido poner cara y ojos a su Morphoz, un SUV eléctrico que sí mira hacia el futuro tirando de toda la tecnología punta que puede y que destaca por un elemento que le convierte en único: se trata de un coche extensible, que puede variar su tamaño del mismo modo que lo hacen algunos aviones cuando quieren ganar velocidad o eficiencia cambiando la forma de sus alas.

Renault MORPHOZ.
Renault MORPHOZ.

Inteligencia artificial, eléctrico y más

De este Morphoz no han trascendido demasiadas características técnicas aunque sí unos pequeños números que dan una idea de por dónde van sus ideas. Por ejemplo, la que más llama la atención es la de esa extensibilidad de la carrocería del coche, que puede alargarse 40 centímetros, pasando de 4,40 a 4,80 metros de largo.

Renault MORPHOZ.
Renault MORPHOZ.

Según los franceses, ese simple cambio en la longitud del coche permitirá a su Morphoz aumentar la autonomía de unos 400 kilómetros a casi 700, lo que no está nada mal. No penséis que todo se debe a un problema de aerodinámica o algo parecido, sino simplemente a una cuestión de capacidad de las baterías: en el modo acortado tendríamos funcionando solo 40 kW mientras que al extenderlo, aumentaría un 25% para llegar hasta los 50.

Pero aunque la eficiencia energética sea uno de los puntos más relevantes en estos EV, este Morphoz, que tiene un diseño SUV, cuenta en su interior con toda una batería de novedades tecnológicas realmente atractivas. La más importante es la adaptabilidad del habitáculo para los diferentes regímenes de marcha. Podremos utilizarlo como un coche tradicional, con sus dos filas de asientos para conductor, acompañante y viajeros, o como si fuera un salón donde nos sentamos mientras el autopilot hace su función.

En este punto, el coche es capaz de esconder el volante en la consola para dejar todo el habitáculo diáfano, para que los asientos miren todos hacia el interior. Como no puede ser de otra forma, contaremos con asistente de voz y otros comandos que nos permitirán configurar el coche sin tocar un botón, o una pantalla táctil. De momento, este Morphoz es un concepto (para más allá de 2025) del que no hay planes de que llegue a circular por las calles. ¿O sí?

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