Imaz dice que Repsol mantendrá la actividad en Venezuela donde vuelve a reducir su exposición

Rebaja el total de 456 a 239 millones y asegura que cumple con las sanciones de Estados Unidos

Plataforma en el campo Perla de Venezuela.
Plataforma en el campo Perla de Venezuela.

El consejero delegado de Repsol, Josu Jon Imaz, ha asegurado en la conferencia de analistas de presentación de los resultados de 2029, que la compañía llevará a cabo "todos los cambios que sean necesarios" en Venezuela, aunque ha señalado que la intención es mantener la actividad "sin incrementar" la exposición al país, que ya a finales del año pasado se ha visto recortada hasta los 239 millones de euros.

Imaz señaló respecto a la actual situación en Venezuela, sobre la que existe un estrechamiento en la vigilancia por parte de Estados Unidos sobre las empresas que realizan actividades en el país, que "el principal objetivo" pasa por garantizar la seguridad de los trabajadores de la compañía allí.

No obstante, afirmó que la intención de Repsol es mantener la actividad en el país, aunque, eso sí, cumpliendo "con las leyes y los reglamentos" en los distintos países en los que el grupo está presente y haciendo "los cambios que sean necesarios". Asimismo, ha indicado que el objetivo es que este ejercicio Venezuela "sea neutral" en free cash flow para el grupo, después del esfuerzo en recortar la exposición llevado a cabo en los últimos años.

Imaz cifró la producción del grupo procedente de Venezuela en unos 50.000 barriles diarios, de los cuales unos 20.000 provienen de Petroquiriquire y los restantes 30.000 de gas de Cardón. Además, el consejero delegado avanzó que la petrolera presentará su nuevo plan estratégico el 5 de mayo.

El ajuste de la exposición patrimonial de Repsol a Venezuela es una constante en los últimos años. La cifra era de 2.273 millones a cierre de 2016; se redujo a 1.480 millones en 2017; bajó a 456 millones en 2018, y ahora ha caído a 239 millones. En septiembre pasado, último dato conocido, era de 351 millones. El ajuste, por tanto, ha sido de 2.034 millones en tres años, un 89,4%.

En 2019, el grupo ha realizado una evaluación de la recuperabilidad de sus inversiones en Venezuela, así como del riesgo de crédito sobre las cuentas a cobrar a la Petróleos de Venezuela (PDVSA), la petrolera pública venezolana. Como consecuencia de ello, Repsol ha reconocido provisiones por el perfil de crédito de PDVSA y por el deterioro del entorno de los negocios en Venezuela, afectando al valor de los instrumentos de financiación y cuentas a cobrar a dicha compañía pública por importe de 97 millones de euros así como al valor de las inversiones contabilizadas por el método de la participación por 83 millones de euros. Las cuentas a cobrar a PDVSA en Venezuela han aumentado de 317 a 347 millones de euros de 2018 a 2019.

Repsol recuerda en sus cuentas anuales que durante 2019 se han adoptado nuevas sanciones contra Venezuela. La petrolera, sin embargo, subraya que EE UU ha concedido ciertos plazos para facilitar la terminación ordenada de las operaciones mediante el otorgamiento de varias licencias generales. "Repsol ha adoptado las medidas necesarias para continuar su actividad en Venezuela, incluyendo la recepción periódica de crudo en pago de deudas, con pleno respeto a la normativa internacional de sanciones y está haciendo un seguimiento constante de su evolución y, por tanto, de los eventuales efectos que pudieran tener sobre las señaladas actividades. Estas actualizaciones no han tenido impactos significativos para el grupo", explica la compañía en sus cuentas anuales.

Previsiones

Repsol prevé este año un incremento de su flujo de caja operativo del 15%, hasta los 6.700 millones de euros, frente a los 5.837 millones de euros de 2019. De esta manera, la compañía aumentará la solidez en su generación de caja, clave para proseguir en sus compromisos de descarbonización a 2050 y mantener su política de retribución, que para 2020 incluye proponer a la junta general una mejora adicional a través de la amortización del 5% de su capital social.

A este respecto, Josu Jon ImazImaz, reafirmó el compromiso del grupo con su propuesta de un dividendo de un euro en 2020, con un incremento del 5%, así como esa mejora adicional a través de la amortización de títulos. Por otra parte, el grupo prevé invertir 3.800 millones de euros este año: en Downstream, 1.900 millones y en Upstream, 1.800 millones..

El CEO de Repsol enmarcó este mayor peso de la inversión en Downstream en el cambio de rumbo de la compañía hacia la descarbonización a través del cumplimiento de los Acuerdos de París. En cuanto al Ebitda a coste de reposición, estima que se sitúe en los 7.800 millones de euros, con un incremento del 8% frente a 2019.

Repsol espera que la deuda neta, tras cerrar en 2019 en los 4.220 millones de euros tras repuntar en 781 millones de euros, se recorte en 2020 en un 16%, hasta los 3.500 millones de euros.

 

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