La ampliación de Tesla pone a prueba la confianza en Elon Musk

Vende 2.000 millones de dólares en nuevas acciones tras un nuevo cambio de postura del CEO

Tesla Model X en el Salón del Motor de Bruselas (Bélgica).
Tesla Model X en el Salón del Motor de Bruselas (Bélgica).

Elon Musk suele abrir la boca solo para acabar cambiando de postura. El consejero delegado de Tesla está en ello otra vez. Hace quince días, dijo a los inversores del fabricante de coches eléctricos, que vale unos 140.000 millones de dólares, que no tenía “sentido ampliar capital”, ya que la empresa está generando suficiente dinero. 15 días después, ha decidido vender 2.000 millones de dólares en nuevas acciones.

Los colocadores, liderados por Goldman Sachs y Morgan Stanley, tienen una opción de compra de hasta 300 millones en títulos adicionales. Musk comprará hasta 10 millones de dólares en acciones, mientras que el miembro del consejo de Tesla y cofundador de Oracle Larry Ellison comprará acciones por valor de 1 millón.

Es un oportunismo sensato aprovechar el alza vertiginosa de la cotización de las acciones de Tesla, que está un 25% por encima del nivel en el que Musk descartó la idea de recaudar capital.

Y es más inteligente conseguir dinero cuando no lo necesitas que pagar un ojo de la cara cuando sí te hace falta. El pasado mes de mayo, por ejemplo, Tesla tuvo que utilizar un 12% neto de los 2.700 millones de dólares que recaudó vendiendo acciones ordinarias y deuda convertible para cubrir las coberturas que se introdujeron en el acuerdo. Esta vez son solo acciones puras y duras.

Eso, sin embargo, plantea la pregunta de por qué Musk sintió la necesidad de descartar la idea previamente. Y Tesla ha pasado por alto muchas oportunidades de beneficiarse de los períodos de optimismo de los accionistas a lo largo de los años. Más recientemente, las acciones ya habían doblado su valor en los tres meses anteriores a los comentarios de Musk a finales de enero.

El consejero delegado también está siendo inconsistente acerca de los ingresos de la venta de acciones. Parte del dinero recaudado se utilizará para fortalecer el balance. Hace solo dos semanas, eso no era una opción. “Diluir la compañía para pagar la deuda”, dijo el 29 de enero, “no suena como una buena idea, porque esperamos generar efectivo pese a este nivel de crecimiento”.

Además, que Tesla pudiera reportar dos trimestres de rentabilidad en la segunda mitad de 2019 se basó en parte en la reducción de las inversiones. El gasto anual en investigación y desarrollo y los gastos de capital llegaron a 1.300 millones de dólares, menos que en los dos años anteriores.

Con el trabajo en curso en nuevos modelos, nuevas fábricas y nueva tecnología, Tesla probablemente pueda utilizar el dinero en efectivo. Y con una parte significativa de esa actividad en China, un colchón contra una desaceleración impulsada por el coronavirus puede haber parecido aún más atractivo.

Tesla cotiza ahora a la friolera de 35 veces las ganancias estimadas para 2022, según los datos de Refinitiv. Es una valoración optimista. Pero el último cambio de actitud de Musk debería hacer que incluso los seguidores fieles sean más escépticos.

Los autores son columnistas de Reuters Breakingviews. Las opiniones son suyas. La traducción, de Carlos Gómez Abajo, es responsabilidad de CincoDías