Llega el control en tiempo real a los impuestos especiales

La nueva obligación fiscal complica el día a día de las empresas

El sector más afectado es el cervecero

Impuestos especiales
Getty Images

Definitivamente, ser un pequeño y mediano empresario en España es una ardua tarea. A los múltiples frentes abiertos que tienen las pymes se les ha sumado ahora una nueva obligación fiscal que comparten con las grandes: el suministro inmediato a Hacienda de información sobre su contabilidad a efectos de los impuestos especiales de fabricación.

El 1 de enero entró en vigor un nuevo sistema al que deben someterse todas aquellas empresas que trabajan con productos sujetos a estos tributos indirectos y que se llama Suministro Inmediato de Libros Contables sobre Impuestos Especiales (Silicie).

Supone la remisión a la sede electrónica de la Agencia Tributaria de la contabilidad relativa a los procesos, movimientos y existencias de los productos objeto de dichos impuestos y, “en su caso, de las materias primas necesarias para obtenerlos, incluidas las diferencias que se pongan de manifiesto con ocasión del almacenamiento, fabricación o circulación”, según informa la propia Agencia.

En la práctica, obliga a fabricantes de bebidas alcohólicas, de vinagre y de cigarrillos, a las refinerías de hidrocarburos y a los almacenistas y mayoristas de estos productos a informar a Hacienda en tiempo real de todo lo que hacen. Las bodegas de vino que no superen los 100.000 litros de producción anual y las destilerías artesanales pueden mandar la información en soporte papel, si así lo piden.

Esta obligación es especialmente engorrosa para los pequeños y medianos fabricantes, que son los que abundan en el sector cervecero español. Entre las cerca de 100.000 sociedades cuyos productos están sujetos a los impuestos especiales en España, de acuerdo con los datos de la Agencia Tributaria, los productores tanto de tabaco como de hidrocarburos son casi en su totalidad grandes empresas, que cuentan con departamentos más especializados y con mayor personal.

Las cifras

100.000 empresas están obligadas a llevar sus cuentas a través del Silicie por trabajar con productos sujetos a impuestos especiales.

0,5% del importe de la factura objeto de registro es la sanción a la que se expone el contribuyente en caso de retraso.

Pero a las pymes, “al obligarnos a reflejar cada paso que damos y cada movimiento que hacemos, nos supone una carga extra de tiempo y dinero, porque es un control diario”, declara Miguel Viñado, maestro cervecero y fundador de la fábrica de cervezas artesanales Enigma. La información hay que remitirla cada cinco días o mensualmente, en su caso, ya que produce menos de 50 hectolitros al año, “pero necesitamos un software específico que vale mucho dinero, porque hay que pagar su licencia, formarnos en su uso y realizar un pago periódico a la empresa colaboradora que lo suministra”, continúa Viñado.

Para Kai Witthaus, administrador de la importadora de cervezas Fassbiere, “este sistema es una obligación más para las empresas que ahora debemos llevar nuestra contabilidad también a Hacienda y, además, en tiempo real. Hay que adaptar el sistema informático, aunque luego supongo que habrá cierto automatismo”.

Y eso que en el caso de Fassbiere, el mecanismo es menos complejo que para otras compañías porque, al ser importadores, solo deben informar de las entradas de cerveza, no de todos los movimientos, como sí les ocurre a los fabricantes. Entradas que ya están controladas desde el momento en que la fábrica a la que compran la bebida informa a la Hacienda de su país de que ha salido una partida hacia la empresa y, automáticamente, se pone en conocimiento de la Hacienda española.

Periodo transitorio

La otra parte en liza, la Agencia Tributaria, lo ve de otra manera, ya que considera “muy positiva la recepción que ha tenido el sistema entre las empresas afectadas”. Ponen como ejemplo que existe un periodo transitorio que permite que todos los envíos de información del primer semestre de 2020 se puedan hacer hasta septiembre, ya que “la primera semana de enero estaban en Silicie más de 500 empresas”.

Además, la Agencia Tributaria realizó jornadas divulgativas, “con muy buena aceptación por parte de las compañías”, en los meses previos a la entrada en vigor del Silicie. A lo largo de 2019 se han sucedido charlas, cursos y seminarios, muchos de ellos organizados por las Cámaras de Comercio y las cooperativas de fabricantes.

El nuevo sistema no afecta al pago de los impuestos especiales como tal, sino solamente al envío de información. Es muy similar al Suministro Inmediato de Información del IVA (SII), implantado en julio de 2017 y al que están obligadas, entre otras, las empresas con facturación superior a seis millones de euros anuales y aquellas otras inscritas en el Régimen de Devolución Mensual del IVA, aparte de las que voluntariamente se adhieran.

El buen funcionamiento del SII del IVA ha inspirado este nuevo sistema de remisión de datos en tiempo real

De hecho, el buen funcionamiento del SII del IVA es lo que ha inspirado a la Agencia Tributaria para poner en marcha un procedimiento muy semejante con los impuestos especiales de fabricación.

Sin embargo, no todos están tan satisfechos. “A nosotros nos llegó la notificación en octubre, a menos de tres meses del 1 de enero”, señala el administrador de Fassbiere, quien reconoce que ha tenido que dirigirse a Hacienda para consultar, “porque algunas especificaciones no quedaban muy claras”.

El fundador de Enigma, que también ha consultado a la Agencia, cree que, en vista de su experiencia, “tenemos falta de información, ya que incluso muchos de los funcionarios de la Agencia Tributaria todavía no controlan cómo funciona este sistema”. Miguel Viñado agrega que la gran beneficiaria del Silicie es la propia Hacienda. Un “poco menos”, las compañías afectadas.

Cervezas Enigma
Interior de la fábrica de cervezas artesanales Enigma. Enigma

Empresas colaboradoras

Por todo ello, Hacienda permite a empresas colaboradoras, debidamente autorizadas, que participen en el proceso tanto de formación como de digitalización. Es el caso de Seres, cuyo director de marketing para Iberia y Latam, Alberto Redondo, explica que su concurso es necesario para las empresas “porque la Agencia Tributaria crea aplicaciones gratuitas pero muy básicas. Nosotros ofrecemos toda la casuística que estas aplicaciones suelen pasar por alto y en nuestros programas de gestión el conjunto de soluciones es muy amplio”.

Seres ha ofrecido y ofrece a las empresas información sobre el Silicie y cuenta con cursos semanales gratuitos de formación “para que se tenga una visión completa de la cara B de la normativa”. Además, sirven de mediadores con Hacienda, “pues nos encargamos de enviar a la Agencia Tributaria la información de las empresas y de hacerles llegar después lo que esta reporta también”.

Al ser procesos prácticamente en tiempo real, que ofrecen la foto más actualizada posible de cada compañía, Alberto Redondo considera que “las pymes han entendido este nuevo sistema como un paso más en la digitalización y que ahora todo es inmediato”. Lo que ocurre, a su entender, es que la normativa fiscal, como en general toda la legislación, cambia constantemente y, “de hecho, la propia norma sobre el Silicie ha ido variando a lo largo del año pasado”.

Procedimiento a seguir

Hay tres formas de presentar la información de manera telemática: a través de formulario, mediante importación de fichero plano de texto y por medio de servicios web. Las empresas sin sistema contable propio pueden suministrar la información directamente a la sede electrónica de la AEAT y tienen un plazo de 24 horas para registrar los movimientos desde la fecha en que se han producido.

Las compañías con sistema contable propio tienen un plazo de 24 horas desde que se realiza el movimiento para registrarlo en su sistema contable y otro de ocho días (que serán cinco a partir de 2021) para declararlo. Seres advierte de que el retraso conllevará una multa pecuniaria proporcional al 0,5% del importe de la factura objeto del registro.

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