Ryanair puede estirarse el bolsillo para presumir de ecologismo con motivos

Igualar el compromiso de Easyjet le costaría solo el 3% del beneficio neto

Avión de Ryanair.
Avión de Ryanair.

Puede que la bocaza de Michael O’Leary vuelva para morderle. El órgano británico de control de la publicidad ha ordenado a Ryanair retirar sus afirmaciones de ser la aerolínea más ecológica de Europa. Eso solo es verdad porque tiene aviones más nuevos y más atiborrados. En términos absolutos, es un contaminador enorme. Pero tiene margen para cambiar.

Hasta la fecha, O’Leary ha hecho poco por eludir la amenaza de los activistas que piden a los pasajeros que eviten volar. En 2019, Easyjet comprometió 29 millones de euros al año para compensar sus emisiones mediante medidas como plantar árboles. Ryanair se limita a pedir a sus clientes que hagan contribuciones voluntarias para causas diversas, incluida, extrañamente, la observación de ballenas en Irlanda. Desde 2018, cuando se inició el plan, los pasajeros han apoquinado 2,5 millones.

En cuanto a sus anuncios, es cierto que las emisiones de CO2 por kilómetro recorrido y pasajero han bajado un 18%, hasta 67 gramos, en la última década. Y sí, es cierto que eso la pone al frente de las aerolíneas europeas. Pero las emisiones totales crecieron la mitad en 2013-18, hasta 9,9 millones de toneladas, a medida que el número de pasajeros se disparaba. Eso lo coloca entre los 10 principales emisores de CO2 de Europa, según los activistas de Transport & Environment. Las otras nueve son centrales de carbón.

Ryanair defiende sus anuncios, pero no puede permitirse la indiferencia, y puede ponerse al día fácilmente. Igualar el compromiso de EasyJet de compensar todas las emisiones de carbono le costaría a la irlandesa 34 millones. Pero su mayor eficiencia –su margen operativo fue del 16% en 2019, frente al 7% de Easyjet– significa que solo equivaldrían al 3% del beneficio neto de este año, que alcanzará los 1.050 millones, según los analistas. El golpe para Easyjet ha sido del 6%.

Cierto, tal movimiento podría hacer más difícil para O’Leary conseguir su bonus de 99 millones, que depende de que el beneficio neto alcance los 2.000 millones en 2025. Pero tiene más posibilidades de conseguirlo manteniendo la clientela.

Los autores son columnistas de Reuters Breakingviews. Las opiniones son suyas. La traducción, de Carlos Gómez Abajo, es responsabilidad de CincoDías