Deuda Pública

Récord de demanda y de interés en la emisión sindicada del Tesoro

Las órdenes alcanzan los 52.000 millones de euros y el coste es de 0,509%

Cose deuda y prima Pulsar para ampliar el gráfico

Un día después de que los ministros del Gobierno de coalición tomaran posesión de sus carteras, el Tesoro procedió a realizar la primera emisión sindicada de 2020. El resultado vuelve a constatar el apetito de los inversores por el papel español, a los que parece no inquietarles la entrada de Unidas Podemos en el Ejecutivo. España captó 10.000 millones en una subasta en la que se lograron varios hitos: la demanda fue la mayor de la historia de un emisor en euros y el precio fue el más bajo para una emisión sindicada a 10 años de España.

Las órdenes de compra superaron los 52.000 millones, por encima de los 46.500 millones de la emisión sindicada de enero de 2019. Por su parte, el interés de los inversores permitió al Tesoro rebajar el coste de financiación desde los 37 puntos básicos sobre midswap (tipo de interés de referencia en el mercado interbancario libre de riesgo) con los que partía la operación, a los 32 puntos básicos a los que se cerró. Esto equivale a una rentabilidad del 0,525%, por debajo del 1,46% de la emisión de hace un año e inferior al 0,6% que pagó España en verano. Los bonos devengarán un cupón del 0,5%, “el más bajo de la historia” tal y como apuntó el secretario del Tesoro, Carlos San Basilio, que destacó el “apetito” de los inversores por la deuda española. En el mercado secundario la rentabilidad del bono a diez años concluyó en el 0,48%.

“La elevada demanda, el bajo tipo de interés y la calidad de las órdenes ponen de manifiesto la confianza que los inversores siguen manteniendo en la fortaleza de la economía española”, dijo el Tesoro en su comunicado.

Las emisiones sindicadas son habituales en las primeras semanas del año, algo que coincide en la actualidad con el buen momento que vive el mercado primario de deuda, que está incentivando a bancos y empresas a acelerar sus planes de financiación. Los gobiernos no son ajenos a esta corriente y la colocación realizada por el Tesoro es una buena muestra de ello.

En un momento en el que los planes del Ejecutivo despiertan el recelo de los mercados, el resultado de la primera subasta sindicada de la era PSOE-Unidas Podemos sirvió de bálsamo a los más desconfiados. España continúa en el punto de mira de los inversores internacionales, algo que quedó patente en la alta participación de los no residentes, que alcanzó el 73,9%.

El interés mostrado se contrapone a la recomendación emitida por Julius Baer, que aconseja evitar los bonos soberanos a largo plazo y prevé que el crecimiento se ralentice a la vez que aumenta el déficit presupuestario. “Las medidas anunciadas, si logran aprobarse, van a tener un impacto negativo en el gasto presupuestario y se espera un déficit del 2,4% en 2020”, señalan desde la firma, una cifra que se sitúa lejos del 1,7% enviado en octubre a Bruselas. Los cálculos del Gobierno para 2019 se sitúan en el entorno del 2%, una cifra que desde el Banco España elevan al 2,5%. A pesar de esto, en Julius Baer no esperan que “España deje de cumplir con sus obligaciones de deuda, aunque la fragmentación del Parlamento y los principales puntos de acción de la coalición dificultarán la implementación de reformas estructurales adicionales”.

El recelo de las casas de análisis con algunas de las iniciativas recogidas en el pacto programático que firmaron Pedro Sánchez y Pablo Iglesias el 30 de diciembre no ha impedido a la prima de riesgo retroceder posiciones. El diferencial entre la deuda española a diez años y la alemana cerró en los 65 puntos básicos, en el mismo nivel que el registrado un día antes de las elecciones y 13 puntos básicos por debajo de los máximos de 81 puntos que marcó tras el preacuerdo del PSOE y Unidas Podemos.

BBVA, Citigroup, HSBC, JP Morgan, Santander y Société Générale actuaron como directores de la emisión mientras el resto del grupo de creadores de mercado de bonos y obligaciones del Estado fueron codirectores.

En paralelo el Tesoro vendió 5.105 millones en letras a seis y 12 meses. En el primer plazo España cobró más a los inversores, pues los tipos ahondaron las rentabilidades negativas (-0,452%, frente al -0,443% previo). No ocurrió lo mismo la referencia a un año en la que el interés sube del -0,448% al -0,440%.

Los inversores de Reino Unido lideran el ránking

Tipología de inversor. La mayor participación corrió a cargo de las gestoras de fondos, con un 37,5%; seguido por las tesorerías bancarias (26,2%); aseguradoras y fondos de pensiones (24,3%); los bancos centrales e instituciones oficiales (3,4%); y fondos apalancados (3,0%). El 5,6% restante lo representaron el resto de inversores.

Nacionalidad. Destacó la participación de Reino Unido e Irlanda, con un 26,3%; seguida de Francia e Italia, con un 20,5%; el conjunto de Alemania, Austria y Suiza, 11,3%; otros países europeos 11,3%; Estados Unidos y Canadá, con un 3,3%. El resto de regiones tuvieron un 1,3% de la emisión.

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