Atlantia juega con fuego al regatear con el Gobierno italiano

Una rebaja del 5% en los peajes de sus concesiones de autopistas sería mejor que perderlas completamente

Protesta contra los Benetton en Génova el pasado agosto, en el aniversario del derrumbe del puente Morandi.
Protesta contra los Benetton en Génova el pasado agosto, en el aniversario del derrumbe del puente Morandi.

Los Benetton están jugando con fuego con Roma. Atlantia, que pertenece en un 30% a la dinastía de los suéteres y las infraestructuras, está regateando con el Gobierno italiano la compensación por el derrumbe del puente Morandi en 2018. La disputa podría llevar a la pérdida de la lucrativa concesión de Atlantia para gestionar las autopistas de Italia. Un acuerdo, sin embargo, parece bastante razonable para el grupo de 18.000 millones de euros.

Más de un año después de la tragedia del puente de Génova, el Gobierno y Atlantia, que controla la empresa que gestiona 3.000 kilómetros de las autopistas italianas, siguen enfrentados. Roma quiere que Atlantia reduzca las tasas de peaje y, para calentar más las cosas, el mes pasado aprobó un decreto que podría facilitar la retirada de su licencia y reducir las indemnizaciones. La medida motivó que tanto Moody’s como Fitch recortaran la calificación crediticia de Atlantia, que ahora está por debajo de grado de inversión.

El Movimiento Cinco Estrellas, el principal partido de la inestable coalición de Gobierno, culpa a Atlantia de no mantener el puente y quiere revocar la licencia. Pero eso podría llevar a la bancarrota a su unidad de autopistas Autostrade per l’Italia (ASPI), poniendo en peligro 7.000 puestos de trabajo. Es una opción desagradable para el Gobierno: la aerolínea Alitalia y la siderúrgica Ilva también están en peligro.

Los Benetton podrían ganar tiempo. La coalición es débil y puede no durar. Un nuevo Gobierno, probablemente liderado por la Liga, podría ser más indulgente. Sin embargo, sería una apuesta arriesgada, y una escalada del conflicto asustaría aún más a los inversores. Las acciones de Atlantia han caído casi un 15% desde el nivel anterior a la tragedia.

Un acuerdo probablemente no haría mucho más daño a los accionistas de Atlantia. Un recorte del 5% en las tarifas de peaje, como pretende el Gobierno según el periódico MF (Milano Finanza), rebajaría los ingresos estimados por peajes de este año de ASPI en unos 185 millones de euros, según nuestros cálculos. Asumiendo una disminución similar en el ebitda, el valor de la empresa de Atlantia caería quizás 2.000 millones de euros, dado que los grupos de infraestructuras cotizan a unas 10 veces su ebitda.

El daño podría ser mayor después de tener en cuenta el efecto de la inflación y los aumentos de tráfico. Pero desde el derrumbe del puente, la capitalización de mercado de Atlantia ya ha caído en unos 3.000 millones de euros, que probablemente sean una estimación razonable de la pérdida potencial. Los Benetton pueden permitirse el lujo de poner fin a esta lamentable saga.

Los autores son columnistas de Reuters Breakingviews. Las opiniones son suyas. La traducción, de Carlos Gómez Abajo, es responsabilidad de CincoDías