El mayor rival de la industria del videojuego serán... los reguladores

El potencial adictivo de algunas de sus formas de negocio generará controversia

Una persona, jugando con la consola XBox One.
Una persona, jugando con la consola XBox One.

La industria de 130.000 millones de dólares de los videojuegos parece destinada a ser un importante campo de batalla en 2020. Microsoft y Sony lanzarán sus primeras consolas nuevas en años. Google acaba de lanzar Stadia, su plataforma basada en la nube, y junto con Apple quiere ser el Netflix del juego online. Pero la fiscalización regulatoria crecerá.

Amazon y otros gigantes han lanzado o planean lanzar paquetes de suscripción que ofrecen acceso mensual a una amplia serie de juegos. Pero la gente tiende a jugar mucho a solo unos pocos. Los más populares, como Fortnite, se han convertido en lugares para pasar el rato online con los amigos. Jugar es secundario. Eso da fuerza a los desarrolladores de juegos populares, como Tencent, Activision Blizzard y Epic Games (Fortnite).

Pero se está abriendo otro frente. Una importante fuente de ingresos para los desarrolladores son las llamadas cajas de recompensas: paquetes digitales de artículos aleatorios que se pueden comprar con dinero real. Ofrecen a los jugadores la opción de conseguir artículos digitales deseables, y a las empresas de juegos un flujo de ingresos de alto margen. Por ejemplo, en el modo Ultimate Team del FIFA de fútbol, de Electronic Arts, los jugadores abren “sobres” con la esperanza de adquirir jugadores poco comunes. En el último año fiscal, este negocio supuso el 28% de los ingresos netos de la firma.

Pero el éxito trae consigo vigilancia. Los críticos argumentan que hay una correlación entre el uso de las cajas de recompensas y la adicción al juego. Peor aún, los niños pueden acceder fácilmente a juegos con esta opción, ya que muchos de ellos están permitidos para los jóvenes y la verificación de edad suele ser deficiente.

Microsoft, Sony y Nintendo, que dominan las consolas, van a obligar a los desarrolladores a mostrar la probabilidad de ganar ciertos tipos de artículos con estas cajas. Apple introdujo esa obligación hace dos años, pero sigue habiendo cajas en muchos juegos muy exitosos de su App Store. Los desarrolladores esperan que la autorregulación baste. Pero cuanto más grande sea el juego, más afilado será el escrutinio.

Los autores son columnistas de Reuters Breakingviews. Las opiniones son suyas. La traducción, de Carlos Gómez Abajo, es responsabilidad de CincoDías