Italia y Alemania sí coincidirán en la tasa a las tecnológicas de la UE

Es poco probable que dejen de lado sus diferencias sobre las normas bancarias comunes

La presidenta de la Comisión Europea, Ursula Von der Leyen.
La presidenta de la Comisión Europea, Ursula Von der Leyen.

Pese a su ambición de reformar la UE, es poco probable que Ursula Von der Leyen convenza a Italia y Alemania de que dejen de lado en un futuro próximo sus diferencias sobre las normas bancarias comunes. Es más probable que se pongan de acuerdo en gravar a las Big Tech.

Von der Leyen ha prometido completar la unión monetaria. Para que los bancos puedan operar libremente en la zona euro, los Estados deben acordar primero una garantía de depósito común, así como un fondo para las quiebras bancarias.

Los alemanes quieren que Italia reduzca su riesgo financiero, incluida su deuda pública de 2,4 billones, antes de firmar medidas que podrían hacer que los contribuyentes de la zona compartan el coste de una futura crisis.

Mientras, los italianos objetan a las sugerencias apoyadas por Berlín de que los bonos soberanos de la zona euro deberían acarrear diferentes niveles de riesgo a la hora de calcular los requisitos de capital de los bancos. Despojar a la deuda italiana de su estatus libre de riesgo afectaría a los bancos nacionales, grandes poseedores de bonos. Eso podría acelerar una explosión de la deuda del país.

El desorden políticos de ambos obstaculizará cualquier compromiso en 2020. La coalición italiana es frágil y está bajo el ataque constante de Matteo Salvini. Mientras, el ministro de finanzas alemán. Olaf Scholz, que defendió un plan reciente para crear una garantía de depósitos común, ha perdido influencia al perder las primarias socialdemócratas.

Tiene sentido que Von der Leyen cambie de rumbo. Es más prometedor el plan de imponer un gravamen del 3% sobre los ingresos de las tecnológicas globales. Ayudaría a corregir un desequilibrio que, según la Comisión, les permite pagar una tasa efectiva del 10% de Sociedades, frente al 23% de sus rivales físicos. Ha de superar la oposición de los pequeños Estados de baja tributación, y se enfrenta a las feroces críticas de Trump. Pero a Francia, Italia y Alemania les gusta. Mientras que la unión bancaria sigue escurriéndose, el impuesto a las Big Tech podría unir a los mayores rivales de la zona euro.

Los autores son columnistas de Reuters Breakingviews. Las opiniones son suyas. La traducción, de Carlos Gómez Abajo, es responsabilidad de CincoDías