Una ocasión perdida para la innovación y la inversión social en Madrid

La paralización del concurso público que impulsó el Ayuntamiento para participar en fondos de impacto es un serio error

Una ocasión perdida para la innovación y la inversión social en Madrid

El area de Gobierno de Economía, Innovación y Empleo del Ayuntamiento de Madrid ha decidido paralizar el concurso para participar en fondos de impacto social, poniendo en riesgo la posibilidad de inyectar 140 millones de euros en proyectos de impacto social y medioambiental positivo en España, 30 de ellos en la ciudad de Madrid

El pasado mes de junio adjudicamos un concurso público pionero en el Ayuntamiento de Madrid para invertir 30 millones de euros en proyectos de emprendimiento e innovación social, que dieran respuesta a los retos sociales y medioambientales a los que se enfrenta nuestra ciudad. La colaboración entre lo público, lo social y lo privado fue uno de los principios que guiaron la acción de Gobierno durante todo el mandato anterior y este era uno de los proyectos más innovadores en esa línea.

Al invertir a través de fondos de impacto social, esperábamos catalizar un total de más de 140 millones de euros para impulsar la inversión de impacto en nuestro país, y en concreto, 30 millones sólo en la ciudad de Madrid.

La inversión de impacto, a diferencia de la inversión convencional, busca “intencionadamente” generar un impacto social y medioambiental positivo cuantificable y medible. Queríamos con esto no solo aportar una importante inyección económica a la economía innovadora madrileña, sino hacer más denso el ecosistema de inversión de impacto en nuestra ciudad, ayudar a convertir nuestra ciudad en una referencia en el ecosistema de inversión de impacto.

Esta inversión ha emergido en todo el mundo como una respuesta audaz que aplica herramientas empresariales innovadoras para solucionar los problemas de nuestra sociedad. Según datos del Fondo Europeo de Inversión Social (Eurosif), las inversiones de impacto crecieron un 385% entre 2013-2015. España todavía se encuentra a la cola de los países europeos.

Los actores públicos están llamados a jugar un papel fundamental en el impulso del ecosistema de inversión de impacto en nuestro país. Más aún cuando urge plantear soluciones innovadoras, inclusivas y sostenibles que den respuesta a retos como la desigualdad social que ahoga a millones de familias, la emergencia climática o el envejecimiento de nuestra población, que precisa del impulso de una verdadera economía de los cuidados en nuestro país. Los fondos de impacto, facilitando capital y asesoramiento a emprendedores e innovadores sociales, buscan precisamente impulsar proyectos empresariales que respondan a estas cuestiones y generen un impacto positivo en nuestra sociedad.

El concurso que impulsamos desde el Ayuntamiento se adjudicó a cinco fondos pioneros en España en este tipo de inversiones de impacto. Unos fondos que precisaban de apoyo público para animar la entrada de otros inversores privados de forma que alcanzaran un nivel de recursos lo suficientemente importante como para, de verdad, generar impacto social positivo. Algunos de ellos, contaban con apoyo de otros actores públicos como ICO-AXIS o el Fondo Europeo de Inversiones. Lógico. La labor de las administraciones o entidades públicas debe ser apoyar este tipo de iniciativas innovadoras con un gran potencial para mejorar la vida y el bienestar de nuestra sociedad. Algo que el actual equipo de Gobierno del Ayuntamiento de Madrid de PP y Ciudadanos no comparte. Aludiendo a la falta de competencias o de conocimientos, o de personal especializado en gestionar este tipo de inversiones, PP y Cs tienen como objetivo desestimar o renunciar a este concurso, dejando a los cinco fondos sin el apoyo inicialmente comprometido y poniendo en serio riesgo su viabilidad económica.

Más allá de las implicaciones patrimoniales para los fondos, el agravio reputacional para el Ayuntamiento de Madrid no es menor. Tampoco la pérdida de confianza y credibilidad por parte de estos inversores en la administración municipal, que volverá a ser considerada como una institución anquilosada, incapaz de impulsar iniciativas innovadoras y de apoyar un emprendimiento social que permita transformar nuestra modelo económico y productivo en uno más verde, más justo y más inclusivo.

El Ayuntamiento de Madrid cuenta con los instrumentos necesarios para apoyarse en actores externos especializados en la gestión financiera y jurídica de este tipo de inversiones, para garantizar que los recursos municipales se gestionan de la manera más rigurosa, más eficaz y más transparente posible.

Y para medir el impacto social y medioambiental que se genera en la ciudad. Al mismo tiempo, podría aprovechar para formar a sus propios cuadros en instrumentos innovadores que están llamados a cobrar mayor protagonismo en el proceso de transición ecológica e innovación social que debemos recorrer para garantizar una vida justa y sostenible en nuestro planeta, que no deje a nadie atrás.

No nos gustaría que el apoyo a la inversión de impacto se convirtiera en un elemento de confrontación política. Aunque consideramos que la paralización del concurso es un grave error para el Ayuntamiento y para el ecosistema y pese a que el presupuesto de 2020 no refleja ningún compromiso en esta línea, entendemos que es necesario construir un consenso amplio que cuanto antes permita desarrollar los instrumentos y la voluntad política que pongan a nuestra ciudad a la vanguardia de uno de los sectores con mayor potencial para construir una economía verde, inclusiva e innovadora.

Jorge García Castaño es Concejal de Más Madrid en el Ayuntamiento de Madrid y exdelegado del Área de Economía y Hacienda