Bob van Dijk quiere incluir Just Eat en su menú

Es el CEO de Prosus, filial del grupo holandés-sudafricano Naspers y accionista de Tencent y Delivery Hero

Bob van Dijk quiere incluir Just Eat en su menú

Hay vida en la tecnología más allá de Silicon Valley. En el internet chino, los gigantes de Estados Unidos son residuales, y parten la pana mastodontes locales como Tencent. Uno de los artífices de su éxito es un grupo sudafricano-neerlandés, que apostó por él en 2001 y que también quiere dominar el mercado europeo de la comida a domicilio con la compra de Just Eat. Es el grupo Naspers, que tiene al frente a Bob van Dijk (Helmond, Países Bajos, 1972).

Naspers, a través de su filial Prosus, posee casi un tercio de Tencent, así como participaciones en tecnológicas y otras empresas de entretenimiento y comercio electrónico. Fundó Naspers en Sudáfrica, allá por 1915, un grupo de afrikáners (de origen neerlandés), como grupo de medios de comunicación, con el nombre de De Nasionale Pers Beperkt.

Van Dijk se pasa la vida viajando por todos los territorios en los que tiene inversiones su grupo, y su consejo para superar el jet lag es dormir cuando toca hacerlo en el lugar en el que esté en ese momento, así como estar lo suficientemente cansado para quedarse roque.

Tiene un MBA por la escuela de negocios internacional Insead (con premio extraordinario) y se licenció en Econometría por la Universidad Erasmus de Rotterdam (cum laude).

Comenzó su carrera en la consultora McKinsey, en dos etapas. En la primera (1997-99), como socio júnior, trabajó en Ámsterdam, Londres y Varsovia. Luego cofundó la startup de trading online de derivados ATFox. Volvió a McKinsey en 2002, desde Oslo y Ámsterdam, ya como socio y gestor de proyectos, principalmente de energía y medios, tanto online como offline.

Dos años después fichó por la californiana eBay, donde dirigió la filial holandesa. Tuvo un impasse de un año como director de operaciones de la empresa noruega de anuncios clasificados Schibsted. Van Dijk, como buen holandés, habla muchos idiomas: inglés, francés, alemán, bokmål (el estándar de noruego mayoritario) y, claro, su lengua materna.

De vuelta en eBay, dirigió la filial alemana y la expansión por Turquía o Suecia. En total, las empresas bajo su responsabilidad tenían 13.000 millones de ingresos anuales.

Estuvo un año en el consejo de supervisión de Intershop Communications, un proveedor independiente de soluciones de comercio omnicanal con sede en Alemania.

En agosto de 2013 entró por fin en Naspers, para dirigir desde Poznan (Polonia) y Hoofdorp (Países Bajos) una de sus divisiones, Allegro, la plataforma de comercio electrónico líder del centro y este de Europa, con ingresos por encima de los 1.000 millones anuales y unos 6.500 empleados. Pronto, en noviembre de ese año, dejó Allegro al ser nombrado CEO de transacciones globales de comercio electrónico de Naspers, responsabilidad que mantiene. Y desde abril de 2014 es el CEO de todo el grupo.

Naspers se dedicó durante décadas solo al negocio editorial y de los medios, y apoyó al régimen del apartheid (la segregación racial) que prevaleció durante medio siglo en Sudáfrica (un centenar de sus periodistas pidió perdón por ello en 1997 a título personal, mientras que la empresa se resistió a hacerlo, hasta que en 2015 una directiva sí pidió disculpas). En los noventa empezó a cotizar en la Bolsa de Johanesburgo y se introdujo en los negocios de internet. En 1997 empezó su mandato como CEO Koos Bekker, que ahora es presidente de la firma y que había triunfado en la TV de pago y en la telefonía móvil.

El gran acierto del grupo llegó en 2001, al comprar el 46,5% de Tencent por una treintena de millones de dólares. Ahora posee casi un tercio de una empresa que vale 400.000 millones de dólares, y que incluye desde redes sociales hasta comercio electrónico, pasando por servicios de mensajería como WeChat.

Pero el tamaño de Naspers le generaba problemas de liquidez en la Bolsa sudafricana, y cotizaba a un precio inferior incluso al de lo que valía su participación en Tencent, así que el pasado septiembre sacó a Bolsa (en Euronext Ámsterdam y una emisión secundaria en Johanesburgo) un 25% de Prosus, con sede en Holanda y compuesta de los activos de internet de consumo de Naspers (anuncios clasificados, servicios de pagos y fintech, minoristas online, comida a domicilio y viajes) así como capital riesgo.

Su capitalización alcanza los 100.000 millones de euros, en línea con lo que vale su posición en Tencent, aunque tiene también un 28% de la rusa Mail.ru, de redes sociales, y un 22% de la alemana Delivery Hero, de reparto de comida a domicilio, que a su vez es accionista de la española Glovo. Prosus quiere aumentar su presencia en el sector con la compra de la británica Just Eat, que opera en 13 países, entre ellos España.

Just Eat acordó en agosto una venta amistosa a la holandesa Takeaway.com, toda en papel. En octubre, Prosus hizo una oferta hostil en efectivo a priori más elevada, que volvió a subir el pasado lunes hasta los 5.000 millones de libras (6.700 millones de euros). Hasta el día 27 ambas tienen tiempo para seguir pujando, pero mientras, la CNMC española dio el visto bueno el viernes a la opa de Prosus a condición de que su filial MIH, que es la que realizaría la compra, no acceda a datos sensibles ni de Delivery ni de Glovo. El viernes también, Delivery anunció la compra de la surcoreana Woowa por 4.000 millones de dólares incluyendo deuda.

Eso hizo que ese mismo día se disparara la acción de Delivery Hero un 23%, mientras que los títulos de Prosus subieron un 2,12%; cotiza ahora a 61,78 euros, algo por encima de su precio de salida en septiembre, aunque muy lejos de los 74 que llegó a alcanzar en la primera sesión.

Las plataformas de comida a domicilio, como otras industrias de la nueva economía, aún no han encontrado la fórmula para la rentabilidad, y tiene por resolver la cuestión de los falsos autónomos. También tiene una dura competencia procedente de Silicon Valley, con actores como Uber Eats y Amazon, accionista de Deliveroo. Bob van Dijk, al frente de la selección del resto del mundo (Países Bajos-Sudáfrica-China) quiere ganarles la partida.

Las cifras de Naspers

Naspers tiene más de 20.000 empleados, ingresos de 19.000 millones de dólares anuales y un beneficio de 3.300 millones.

Además de los activos de Prosus, Naspers posee Media24, de medios de comunicación africanos, y Takealot, minorista online de Sudáfrica.