La gran victoria de Johnson abre la caja negra del Brexit

Las ambiciones del primer ministro para después de la salida, sin embargo, siguen siendo un misterio

Boris Johnson, primer ministro británico.
Boris Johnson, primer ministro británico.

Gran Bretaña sabrá pronto lo que significa exactamente la promesa de Boris Johnson de “hacer realidad el Brexit”. El Partido Conservador del Reino Unido obtuvo una amplia mayoría parlamentaria en las elecciones generales del jueves. Eso permitirá que Gran Bretaña abandone la Unión Europea tres años y medio después de que los votantes optaran por marcharse por un margen estrecho. Sin embargo, las ambiciones políticas del primer ministro siguen estando en una caja negra.

El resultado electoral es una abrumadora reivindicación de la decisión de Johnson de hacer campaña con una sola y repetitiva promesa. La fuerte mayoría de su Gobierno garantizará que Gran Bretaña abandone la UE a finales de enero; también debería facilitar a Johnson la consecución de un acuerdo comercial con los 27 países restantes para finales de 2020, un plazo muy ajustado que, según afirma, no prorrogará. Eso se debe a que Johnson ya no será prisionero de los euroescépticos de su partido, que sueñan con convertir Gran Bretaña en un nirvana del capitalismo poco regulado. Si el primer ministro opta por una armonización más estrecha con la UE, será difícil detenerlo.

Los mercados reflejan la esperanza de que Johnson tendrá la autoridad necesaria para impulsar una versión más suave del Brexit. La libra llegó a subir un 2,7% frente al dólar estadounidense. La subida de las acciones proporcionará un sentimiento de bienestar a corto plazo. Los inversores extranjeros preocupados por la agenda de izquierdas del líder del Partido Laborista, Jeremy Corbyn, considerarán que su dinero está de nuevo seguro en Gran Bretaña. Corbyn quería nacionalizar el agua, la energía, los ferrocarriles, la banda ancha de internet y otras industrias.

Sin embargo, lo que Johnson planea hacer con la Gran Bretaña pos-Brexit es un misterio. Es conocido que su decisión de hacer campaña para irse de la UE estuvo motivada por su ambición personal. Su campaña electoral ha estado en gran medida libre de ideas políticas, más allá de vagas promesas de contratar a más enfermeras y policías, y un compromiso de apoyar a las empresas en dificultades.

Johnson también se enfrentará a grandes expectativas, especialmente entre los antiguos votantes laboristas del norte de Inglaterra. Dejar la Unión Europea causará, a pesar de todo, daños económicos a largo plazo y cualquier culpa recaerá directamente sobre Johnson y su Gobierno.

Mientras, el potente resultado electoral del Partido Nacionalista Escocés, que ganó 48 de los 59 escaños de Escocia, reavivará la presión para la celebración de un nuevo referéndum de independencia al norte de la frontera. La líder del PNE, Nicola Sturgeon, dijo el viernes que los votantes habían enviado un “mensaje claro” a favor de un segundo plebiscito.

Johnson hará realidad el Brexit, pero aún no está claro que los votantes se vayan a alegrar de que lo haya hecho.

Los autores son columnistas de Reuters Breakingviews. Las opiniones son suyas. La traducción, de Carlos Gómez Abajo, es responsabilidad de CincoDías