Iberdrola y Siemens se enfrentan por las materias reservadas en Gamesa

La eléctrica critica que por el consejo solo pasen las inversiones de más de 500 millones

El consejero delegado de Siemens Gamesa, Markus Tacke, de espaldas, durante su declaración este jueves en los juzgados de Bilbao.
El consejero delegado de Siemens Gamesa, Markus Tacke, de espaldas, durante su declaración este jueves en los juzgados de Bilbao.

Iberdrola y Siemens han escrito este jueves en los juzgados de Bilbao un nuevo capítulo en su guerra por la gestión de la multinacional alemana en el fabricante de aerogeneradores Siemens Gamesa (SG).

Los abogados de ambas partes se han enfrentado por una cuestión clave, las materias reservadas que no pasan por el consejo de administración de la empresa eólica. Iberdrola impugnó el acuerdo del consejo de SG del 3 de mayo de 2018, en el que Siemens hizo valer su 59 % del capital para aprobar unos umbrales económicos mínimos sobre los proyectos que deben ser visados por este órgano de gobierno.

En la práctica supone que solo las inversiones superiores a 500 millones pueden ser revisadas por el consejo. En el caso de los proyectos de eólica marina, que requieren de más presupuesto, el umbral se eleva a 1.000 millones.

El sistema se implantó, según el planteamiento de Siemens Gamesa, para no colapsar la actividad del consejo, que se vería superado por la cantidad de proyectos que gestiona SG. El consejero delegado de la empresa, Markus Tacke, que ha declarado como testigo, especificó que entre siete y diez proyectos pasan al año por el consejo, de acuerdo con este modelo. Una carga de trabajo que el directivo alemán consideró "adecuada".

A preguntas de los abogados de Iberdrola, del bufete Pérez Llorca, Tacke admitió que tiene capacidad para tomar decisiones de calado, directamente y sin contar con el respaldo del consejo. Como la de realizar un ajuste de hasta un 5 % sobre la plantilla total, integrada por 24.550 trabajadores. Lo que supondría un recorte de 1.150 empleos. SG anunció recientemente 600 despidos. Un centenar de ellos afectarán a la plantilla española.

En el tema de los umbrales económicos, David Aliaga, un perito de Siemens Gamesa, reconoció que al fijar un mínimo de 500 millones en eólica terrestre, el consejo solo hubiera podido conocer un solo proyecto en el último lustro. En este sentido, Eduardo Saura, perito de Iberdrola, recordó que Vestas, líder mundial en eólica, comunica operaciones a partir de un presupuesto de 10 millones.

Los abogados de Siemens Gamesa, del bufete Álvaro Requeijo, defendieron que el consejo sí tiene acceso al sistema de gestión por el que SG valora la rentabilidad de las propuestas de trabajo que recibe. Y pidieron al juez, la magistrada Olga Ahedo, del Juzgado de lo Mercantil número 2 de Bilbao, la desestimación de la impugnación presentada por Iberdrola al tema de materias reservadas en SG. 

Ahedo no autorizó la participación en el proceso de los abogados representantes de los accionistas minoritarios. Los letrados de Iberdrola, accionista de SG con el 8 % y uno de sus clientes más importantes, insistieron en conocer el precio en el mercado de los aerogeneradores que comercializa la compañía con sede en Zamudio (Bizkaia). Tacke señaló que una turbina, según sea terrestre o marítima, y dependiendo de las condiciones de su emplazamiento, puede costar entre 8 y 10 millones. Y 1 MW generado por vía eólica supone una inversión de un millón de euros.

Alberto Alonso, consejero de SG en representación de Iberdrola, declaró ante la magistrada Ahedo que la primera vez que conoció la iniciativa de materias reservadas fue cuando se aprobó, en la reunión del consejo del 3 de mayo de 2018, "y con una presentación de Power Point con dos folios y medio". Los abogados de Siemens Gamesa reiteraron que Alonso ya tenía conocimiento de este asunto, y constan varios correos electrónicos en este sentido, según su versión.

Las diferencias entre las partes alcanzaron a la traducción de la declaración de Tacke. Iberdrola contrató a un traductor de alemán por ser la lengua materna del directivo germano, y desde Siemens Gamesa pidieron que se manifestase en inglés, por ser el idioma corporativo de SG. La magistrada Ahedo, que rechazo varias preguntas de ambas partes a los testigos, optó por el inglés.

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