Banca

Ibercaja pedirá al Gobierno una prórroga para salir a Bolsa ante un desplome del valor

Tiene intención de cotizar en 2020, pero no quiere malvender sus títulos, por eso tanteará al Ejecutivo para que le alargue el plazo como a Bankia y Kutxabank

José Luis Aguirre, presidente de Ibercaja
José Luis Aguirre, presidente de Ibercaja

Si el año que está a punto de finalizar volvió a ser complicado para la banca, 2020 parece que no será muy distinto al presente ejercicio. La prolongación durante un largo tiempo sin determinar de los tipos de interés negativos han vuelto a congelar los proyectos de varias entidades financieras, y a complir el futuro de otras cuantas, tanto en España como en el resto de Europa.

Uno de estos grupos bancarios que pueden volver a alterar su estrategia es Ibercaja. Si el mercado sigue como el presente ejercicio este banco está dispuesto a retrasar su salida a Bolsa, tras pedir una prórroga para su estreno en el parqué.

Su proyecto, de hecho, es solicitar una ampliación del plazo para comenzar a cotizar por primera vez cuanto se forme Gobierno, previsiblemente a principios del próximo ejercicio. Esta sería una medida preventiva, puesto que si encuentra una ventana para cotizar la aprovecharía, pese a que tuviese el beneplácito del Gobierno para retrasar su puesta de largo en el mercado, que cumple a finales de 2020.

El presidente de Ibercaja, José Luis Aguirre, ya declaró en junio que su idea era que Ibercaja cotizase en 2020, aunque “la Fundación tendrá que salir con un sacrificio en el precio”. Pero una cosa es un sacrificio en el precio y otra regalar la entidad, explican fuentes del mercado.

La entidad aragonesa ya tuvo que olvidarse de su salida a Bolsa este año como consecuencia de la volatilidad de los mercados y de los bajos precios que ofrecían por sus acciones. Pero las perspectivas para el año que viene, de momento, no son mejores, sobre todo tras la decisión del BCE de septiembre de mantener durante un largo periodo los tipos de interés negativos.

Ante estas previsiones, los responsables de Ibercaja y sobre todo su principal accionista, la Fundación, pedirán al Gobierno y al Banco de España y BCE, una prórroga.

La entidad que preside Aguirre ya ha analizado precedentes de otras entidades españolas que le sirven de base para solicitar un retraso en su cotización.

Fuentes financieras argumentan que “si se ha ampliado el plazo para privatizar Bankia en dos ocasiones, y la última hasta 2021, y en el caso de Kutxabank el Gobierno amplió el plazo de constitución del fondo de reserva de las fundaciones bancarias que controlen entidades de crédito -único caso de Kutxabank- en tres años, por qué no se puede ampliar el periodo para cotizar a Ibercaja”.

Ya desde finales de 2018 Ibercaja apuntó a que su salida a Bolsa podría producirse durante la primera mitad de este ejercicio, pero no pudo ser pese a haber contratado a Morgan Stanley y JP Morgan como los directores de la operación. Mientras que Rotschild es el asesor independiente, y Bank of America y UBS serían las entidades colocadoras del 40% del capital que pretendía sacar al Bolsa.

Pero el mercado sigue sin valorar la salida a Bolsa de una entidad financiera, como tampoco valora las ampliaciones de capital de un banco, coinciden todos los expertos consultados. “Si sale a Bolsa sería con un fuerte descuento”, declaran desde un banco de inversión.

Ibercaja ya tanteó informalmente al Gobierno del PP para ampliar la fecha para salir a Bolsa, pero entonces el Ejecutivo no estuvo muy reticente a su propuesta, razón por la que aparcó esta solicitud.

Las próximas ventanas para lanzar su OPV serán antes del próximo mes de junio, más tarde supondría apurar demasiado los plazos. Ibercaja tiene de tiempo para ello hasta finales de 2020, fecha establecida por ley por la que la Fundación Ibercaja deberá haber reducido su peso en el capital por debajo del 50%, desde el 87,8% actual. El debut fue la fórmula elegida, ya que de otro modo la Fundación debería crear un fondo de reserva (como Kutxabank), un gasto inasumible por la entidad.

Otra posibilidad para que la Fundación reduzca su peso en Ibercaja es una fusión, pero la firma aragonesa defiende su independencia.

Los datos de la entidad

Evolución de enero a septiembre. Ibercaja cerró los nueve primeros meses del año con un beneficio neto de 91,4 millones de euros. El resultado es un 26% superior al mismo periodo de 2018. El ratio CET1 fully loaded mejora en 85 puntos básicos (pb) en los tres primeros trimestres del año hasta situarse en el 11,4% y el de capital total fully loaded alcanza el 15,5%.

Activos totales. Los recursos de clientes totales administrados por Ibercaja han alcanzado los 58.637 millones de euros al cierre del tercer trimestre, 1.871 millones más que hace un año. Sus activos totales suman 52.882 un 0,3% más que un año antes.

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