La estrategia errónea de un ‘impeachment’ destinado al fracaso

La economía va bien, la opinión pública no respalda la medida y los demócratas no cuentan con votos suficientes para sacarla adelante

La estrategia errónea de un ‘impeachment’ destinado al fracaso

El Comité de Inteligencia de la Cámara de Representantes ha emitido y aprobado un informe que acusa a Donald Trump de obstruir la investigación del Congreso y poner en peligro la seguridad nacional de EE UU con su presunto intento de obtener la interferencia de Ucrania en las próximas elecciones presidenciales. El comité judicial redactará en breve los cargos para el juicio político (denominado impeachment) que se desarrollará en la Cámara de Representantes y el Senado.

El pleno de la Cámara, donde los demócratas cuentan con mayoría absoluta, refrendará dichos cargos en una votación antes de Navidad. Según el informe, Donald Trump exigió al presidente de Ucrania, Volodymyr Zelensky, abrir una investigación sobre un supuesto trato de favor del exvicepresidente Joseph Biden hacia la empresa energética ucraniana Barisma, en cuya junta estaba su hijo Duncan. Joseph Biden encabeza las encuestas nacionales en intención de voto para la nominación del Partido Demócrata a las presidenciales de 2020. Trump presuntamente retuvo el desembolso de 390 millones de dólares en ayuda militar a Ucrania aprobada por el Congreso de EE UU como forma de presión para conseguir la investigación. Doce diplomáticos y altos funcionarios del Gobierno de EE UU testificaron públicamente durante el mes de noviembre ante el Comité de Inteligencia de la Cámara de Representantes. Proporcionaron numerosas fechas, nombres, llamadas y mensajes de texto acerca de la campaña llevada a cabo por la Casa Blanca durante meses para lograr el anuncio público de una investigación de Biden padre e hijo.

El actual embajador en funciones de EE UU en Ucrania (Bill Taylor) y el embajador de EE UU ante la UE (Gordon Sondland) afirmaron que el vicepresidente Mike Pence y diversos ministros y asesores de Trump conocían y coordinaron la trama. Las revelaciones retransmitidas en directo por televisión ciertamente han perjudicado la imagen de Trump. Las comparecencias registraron una audiencia de 70 millones de estadounidenses (un 20% de la población), pero para ser incluido en dicha categoría únicamente era necesario seguirlas durante más de seis minutos.

Sin embargo, el porcentaje de estadounidenses partidarios de la destitución de Trump no ha aumentado en ninguna de las últimas encuestas y se mantiene alrededor del 50%, la misma cota que en octubre. El 40% de los votantes y el 90% de los votantes republicanos respaldan la gestión del presidente. Ninguno de los 196 congresistas republicanos se sumó a los 232 congresistas demócratas que votaron a favor de iniciar la investigación en septiembre. La destitución de un presidente requiere 66 votos favorables en el Senado. Los demócratas cuentan con 47, y ningún senador republicano ha expresado su apoyo al impeachment.

Los líderes demócratas son conscientes de que fracasarán en el Senado. Pero seguirán adelante por la presión que ejerce su base y porque creen que desgastarán a Trump, facilitando su derrota el próximo noviembre. Esta estrategia es muy arriesgada. Nancy Pelosi, presidenta de la Cámara, quiere trasladar el proceso al Senado en enero y que la Cámara alta se pronuncie rápidamente. De lo contrario, el juicio político al presidente eclipsará el proceso de las primarias del Partido Demócrata, que empieza en Iowa a principios de febrero. Las principales preocupaciones de la mayoría de los votantes son la carestía de los medicamentos, de la asistencia sanitaria y de la universidad. En el Senado será la mayoría republicana la que fijará las reglas del juicio. Puede optar por alargarlo, obligando a comparecer a testigos favorables a los republicanos. Los medios de comunicación republicanos denuncian el impeachment como un intento de invalidar la elección de Trump, dinamizando a su base e incrementando las donaciones políticas. A los demócratas también se les achaca la paralización de la actividad legislativa.

Republicanos y demócratas coinciden en la urgencia de modernizar las infraestructuras. Según la Sociedad Americana de Ingenieros Civiles, en los próximos cinco años EE UU debería invertir 4,5 billones de dólares para arreglar sus carreteras, puertos, aeropuertos, presas y puentes. De los 614.387 puentes existentes en EE UU, más de 200.000 se construyeron hace más de 50 años. La Cámara de Representantes tampoco ratifica el acuerdo Usmca que reemplazará a Nafta. También existe consenso entre ambos partidos para regular a las empresas tecnológicas. El proyecto de ley Dashboard Act obligaría a los titanes tecnológicos a publicar el valor de los datos que acumulan sobre sus usuarios. El Smart Act exigiría que las redes sociales muestren el tiempo que sus usuarios las emplean. Dichas necesarias iniciativas legislativas serán víctimas del impeachment, que acaparará la atención del Congreso.

Trump habitualmente reacciona con medidas agresivas cuando se le acosa. Ha amenazado con aplicar aranceles del 100% a las importaciones de champán, queso y bolsos franceses por valor de 2.400 millones de dólares como represalia por la adopción de la tasa digital. El pasado martes declaró que quizás sería preferible esperar hasta las elecciones presidenciales antes de sellar un acuerdo comercial limitado con China. Si quiere endurecer su postura negociadora ante Pekín, es improbable que el 15 de diciembre aplace nuevamente la aplicación de aranceles del 15% sobre 160.000 millones de exportaciones chinas de juguetes, productos electrónicos y textiles. Dicho gravamen se sumará a los aranceles ya existentes de entre 10% y 25% sobre 360.000 millones de exportaciones chinas impuestos desde 2018. El PIB registró un incremento interanual del 1,9% en el tercer trimestre y la tasa de desempleo (3,7%) se mantiene en su cota más reducida en 50 años. Dichas macromagnitudes registrarán un nivel muy parecido el próximo noviembre. La reelección de un presidente acostumbra a ser un referéndum sobre su gestión. Lanzando un impeachment que fracasará los demócratas acentúan dicha tendencia y se desentienden de los problemas que preocupan a la mayoría de ciudadanos.

Alexandre Muns es profesor de EAE Business School