Cs elige una gestora continuista hasta que se celebre el congreso del partido

Fija su congreso extraordinario para el próximo 15 de marzo

Inés Arrimadas, portavoz de Ciudadanos en el Congreso.
Inés Arrimadas, portavoz de Ciudadanos en el Congreso. Efe

La gestora que tomará las decisiones de Ciudadanos hasta la celebración del congreso extraordinario del partido, tendrá un equipo continuista con la línea de Albert Rivera y contará con la dirigente canaria Melisa Rodríguez como nueva portavoz del órgano de dirección.

La Asamblea, tal como ha decidido también el consejo general reunido en un hotel de Madrid, se celebrará el 15 de marzo para elegir a su nuevo presidente, que todo apunta a que será Inés Arrimadas, quien no formará parte de la gestora puesto que ya se ha postulado como candidata, aunque no ha presentado formalmente su candidatura.

La gestora está compuesta por dieciséis miembros, incluido el presidente del Consejo General, Manuel Bofill, y aunque todos formaban parte de la Ejecutiva saliente, destaca el hecho de que no están algunos de los fichajes personales de Rivera, entre ellos Marcos de Quinto, Edmundo Bal o Sara Jiménez.

La Comisión Gestora está presidida por Manuel García Bofill, como establecen los Estatutos, y el secretario general será José Manuel Villegas, que ya ejercía este cargo en la Ejecutiva de Albert Rivera, mientras que la portavoz es la exdiputada Melisa Rodríguez.

Asimismo, forman parte de la gestora otros 13 miembros: Joan Mesquida (portavoz adjunto), Fran Hervías (Organización), Carlos Cuadrado (Finanzas), José María Espejo-Saavedra (Acción Institucional) y Marina Bravo (Programas).

También Guillermo Díaz (Comunicación), Beatriz Pino (adjunta de Comunicación), Begoña Villacís (Política Local), Ignacio Aguado (Política Autonómica), Marta Rivera (Relaciones Institucionales), Luis Garicano (Asuntos Internacionales), Miguel Gutiérrez (Formación) y Andrés Betancor (secretario jurídico).

Reordenación del partido

Tras la dimisión de Albert Rivera por el mal resultado de Ciudadanos en las elecciones del pasado 10 de noviembre, que dejó al partido con solo diez diputados de los 57 que tenía en la anterior legislatura, la dimisión de Rivera provocó en aplicación de los Estatutos del partido la disolución de la Ejecutiva del partido, de forma que solo permanecían en sus cargos los integrantes de la Permanente, que ocupaban Secretarías Ejecutivas.

A partir de ese momento, correspondía al Consejo General, el máximo órgano de dirección entre asambleas, poner fecha para la asamblea general extraordinaria, que no podía ser ni cuatro meses ni cuatro meses después de unas elecciones a las que hubiera concurrido el partido, es decir, que no podía ser antes del 10 de marzo.

Correspondía también al Consejo General elegir a la gestora encargada de dirigir el partido hasta entonces, que debía estar presidida por el presidente del Consejo General, Manuel García Bofill, y que debía tener entre diez y quince miembros más.

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