Los abogados del turno de oficio exigen que se les reconozca como autoridad

El ICAM ha trasladado al CGAE el auge de amenazas de clientes para que luche por reformar las normas necesarias para garantizar su seguridad

El decano del Colegio de Abogados de Madrid, José María Alonso, en la inauguración ayer del I Congreso de ALTODO, junto a su presidente, Juan Manuel Mayllo Martínez y el resto de miembros de la asociación.
El decano del Colegio de Abogados de Madrid, José María Alonso, en la inauguración ayer del I Congreso de ALTODO, junto a su presidente, Juan Manuel Mayllo Martínez y el resto de miembros de la asociación.

Los abogados del turno de oficio han ganado una batalla más de su humilde pero contundente guerra. José María Alonso, decano del Colegio de Abogados de Madrid (ICAM) anunció ayer en el acto de inauguración del I Congreso de la Asociación de Letrados por un Turno de Oficio Digno (ALTODO) que instará al Consejo General de la Abogacía Española (CGAE) y su presidenta, Victoria Ortega, a que realice las actuaciones necesarias ante Justicia y las autoridades para que cualquier amenaza, agresión o vulneración que sufran un abogado en su ejercicio sea considerado en el Código Penal como un delito contra la autoridad, como ya ocurre con profesores o médicos.

“He comprobado que el nivel de calidad del turno de oficio está a la misma altura que en cualquier firma con nombre importante, pero el nivel de sacrificio es muy superior, así como la entrega y dificultad de su actuación”, reconoció Alonso en su intervención.

Por el contrario, lamentó que su nivel de retribución sea muy inferior, una situación “profundamente injusta”. Así, el decano avanzó que su intención y la de los miembros de su Junta de Gobierno es que se vaya solucionando “más pronto que tarde” con el nuevo gobierno de la Comunidad de Madrid, quien tiene, aseguró, “una disposición muy buena y será facil”. Sin embargo, Alonso ha lamentado que no sea tan fácil con el Ministerio de Justicia, con quien “hay serios problemas” como ha ocurrido con los abogados de la trama Gürtel. “Vamos a ir hasta el final defendiendo la posición del turno de oficio y la de los abogados que trabajan en un servicio público absolutamente trascendental. Tenemos que pelearnos con las administraciones y que Justicia nos trate con la dignidad que exigimos y nos merecemos”, afirmó.

Privatización

Además, el decano se refirió a la cuestión en torno al Servicio de Orientación Jurídica de la Comunidad de Madrid (SOJ), a cuya privatización se ha opuesto el Colegio en la vía contenciosa, confiando en que pueda "encontrarse una solución". “Podéis tener la seguridad que para eso se produzca tienen que pasar por encima de mi cadáver”, aseveró, tras asegurar que el ICAM “jamás permitirá que eso se produzca”.

Por su parte, el Presidente de ALTODO, Juan Manuel Mayllo Martínez, se mostró orgulloso del recorrido de la asociación y del trabajo de sus miembros desde su nacimiento en 2005 para dar voz a cada uno de los abogados del turno de oficio. “Estamos consiguiendo cosas que antaño nos parecerían imposibles”, señaló. Hasta el momento ALTODO y sus miembros han dando amparo y están defendiendo a todos los profesionales en situaciones de acoso y amenazas (abogados y procuradores) de forma desinteresada en los tribunales, e incluso a miembros que no forman parte de la asociación.

Tras sus palabras, y con motivo de la celebración de este I Congreso, ALTODO ha obsequiado al decano y ha rendido homenaje a sus miembros fundadores, Santiago Luengo y Luis Mateos.

La Abogacía amenazada

Precisamente, una ponencia estuvo dedicada a la Abogacía amenazada: Conflictos y oportunidades de defensa de la defensa moderada por María Dolores Fernández Campillo, Abogada y Diputada Cuarta del ICAM. Una de las intervenciones más aplaudidas fue la de Luis Álvarez Collado, tesorero de ALTODO y abogado que ha defendido y sustituido ante la justicia a muchos de sus compañeros amenazados.

El letrado contaba cómo hace un año crearon unos chats donde empezaron a detectar que cada vez un mayor número de abogados y hasta procuradores (que no tienen contacto con sus clientes) tenían problemas con sus clientes en relación a amenazas, acoso y situaciones violentas. “Hay quienes tienen bates en su despacho”, asegura, tras contar cómo hay quienes les amenazan con frases como “voy a jugar al golf con tu cabeza” o “cuando salgas a la calle mira quién va detrás”.

“El 90% de las víctimas son mujeres porque las consideran débiles”, explica Álvarez. El problema, sin embargo, se extiende al resto de profesionales cuando el abogado de oficio renuncia a su defensa. Los clientes conflictivos denuncian a los abogados por responsabilidad civil y llegan a desencadenar hasta 80 o 130 designaciones de otros letrados. “Esto les afecta económicamente y también psicológicamente y anímicamente”, recuerda el letrado, quien considera que “esa situación no debemos trasladarla a otros compañeros”.

Para intentar minimizar este problema, el Colegio de Abogados de Málaga ha implementado ya medidas al respecto. Según contaba un representante de la institución entre el público, ante un caso de acoso y amenazas, el organismo pone en conocimiento del nuevo abogado designado lo ocurrido y les facilitan un despacho del Colegio para que esté más protegido. Precisamente, el Presidente de ALTODO, ha anunciado que van a exigir la misma medida al Colegio de Abogados de Madrid (ICAM) a pesar de la dificultad de tener un mayor volumen de abogados colegiados.

Hasta 23.000 mensajes de acoso

“Nos costó pero el ICAM y su decano han accedido”, celebra Álvarez, recordando cómo gracias a la labor de ALTODO un hombre que envió a una procuradora hasta 23.000 mensajes de texto y un total de 4 horas de grabaciones de mensajes de voz ahora está en prisión. Así, acababa su intervención lanzando un mensaje: “No tengáis miedo, poneos en contacto con nosotros”.

En esta línea, Mª Esperanza Marcos Juárez, abogada y Secretaria ALTODO, se ha mostrado tajante en su intervención diciendo que “las conductas violentas y conflictivas con los clientes es una realidad que la Abogacía no puede seguir ignorando”.

La letrada ha avanzado que es imprescindible prevenir los factores de riesgo en potenciales clientes conflictivos. Por ejemplo, las expectativas de derecho infundadas, su desconocimiento de las obligaciones, y en muchos casos, alteraciones psicológicas o conductas violentas. Además, ha alertado de que el estrés laboral y el desgaste profesional que sufren los abogados impiden, en muchas ocasiones, que se frenen a tiempo estas actuaciones contra ellos. “Nunca hay que contestar a las amenazas y tiene que firmar y constar todo por escrito”, advierte.

Por otro lado, la abogada anunció que están promoviendo que en el documento de designa haya una advertencia al cliente donde se recoja "el deber de respeto y consideración del abogado. Y que si no es así, puede incurrir en responsabilidad civil o penal”. Así, adelantó que el nuevo Consejero de Justicia de la Comunidad de Madrid se mostró favorable a que aparezca esa advertencia. “Ahora falta el Colegio de Madrid”, dijo.

Por último, Dionisio Escudero Hogan, responsable de Deontología del ICAM, y abogado también del turno de oficio, ha diferenciado entre el cliente conflictivo y el insatisfecho. Así, ha apuntado que la deontología “es un instrumento muy útil para que no haya situaciones de conflicto”, ya que la mejor forma de defenderse es conociendo bien la normativa y sabiendo muy bien qué puede hacer y qué no el letrado. “Es importante pedir el apoyo del Colegio”, recalca, además de dejar todo por escrito y tener un buen seguro de responsabilidad civil.

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