Mercados

La opa de BME depende del Gobierno: los plazos de la operación

La ley exige una autorización del Ejecutivo y un informe especial de la CNMV

La opa de BME depende del Gobierno: los plazos de la operación

El mercado español verá en los próximos meses algo nunca visto. Una opa sobre nada menos que el gestor de la Bolsa, BME, por el dueño del parqué suizo. Y con la posibilidad de que se desencadene una guerra con Euronext, propietario de las Bolsas de París, Bruselas, Dublín y Lisboa, a la que pueden sumarse otros operadores. Lo delicado de comprar al operador del mercado requerirá contar con el visto bueno del Gobierno, que debe contar con un informe de la CNMV que apoye su decisión, según se establece en la Ley del Mercado de Valores.

Six, el dueño de la Bolsa suiza, ha anunciado este lunes una opa sobre BME. La CNMV cuenta con un mes para remitir un informe al Gobierno en el que se pronuncie sobre la operación. El Ejecutivo —que si Sánchez no ha logrado ser investido en este tiempo seguirá en funciones— cuenta con entre 60 y 90 días para decir si admite o no la operación. Para ello el Consejo de Ministros deberá atender no solo al informe del regulador de los mercados, sino también a las Comunidades Autónomas con competencias en el asunto, así como el dictamen del Ministerio de Economía.

La posible opa competidora que analiza Euronext añade complejidad al asunto. Y es que si el dueño de la Bolsa de París acelera y lanza su oferta de forma inmediata la CNMV deberá elaborar dos informes al mismo tiempo. Y el Gobierno deberá pronunciarse sobre las dos ofertas de forma paralela.

De todas formas, Euronext tiene tiempo para decidirse. La ley de opas establece un amplio margen para presentar una oferta competidora, hasta cinco días antes de que se cumpla de periodo de aceptación de la oferta de Six. Antes de eso, a la operación le queda un largo calendario.

Una vez que Six ha remitido toda la documentación a la CNMV, este tiene un periodo de 20 días para revisarlo, al tiempo que elabora el informe para el Gobierno. El regulador puede reiniciar este plazo tantas veces como necesite pedir más información al opador.

Cuando la CNMV y el Gobierno den todos los permisos, la compañía establecerá un periodo para que los accionistas se adhieran a la opa. En este tiempo el consejo debe pronunciarse sobre la oferta, esgrimiendo un informe de valoración independiente. Cinco días antes de que expire este plazo, es cuando Euronext o cualquier otro competidor debe presentar su oferta o callar para siempre. Si alguien más decide entrar en la puja, todos los plazos se paran. Y la CNMV y el Gobierno deberán hablar de nuevo.

Es entonces cuando se abrirá, de verdad, la guerra por la Bolsa española. La ley establece que una vez el regulador haya dado su plácet a todos los folletos presentados, los accionistas tienen un plazo de treinta días para decidir a qué opa acuden. Cualquiera de los contendientes podrá en ese tiempo elevar sus pujas y reiniciar el plazo. En el caso de que la competencia sea tan ajustada que culmine este periodo sin un ganador claro, los compradores deberán remitir su última oferta en un sobre cerrado. Ese será el momento de la verdad.

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