Evo Morales vuela a México como exiliado político

Manifestantes saquean y vandalizan su casa; Bolivia se encuentra acéfala de poder

Evo Morales, expresidente de Bolivia.
Evo Morales, expresidente de Bolivia.

El ministro de Relaciones Exteriores de México, Marcelo Ebrard, confirmó hoy que el expresidente de Bolivia Evo Morales partió rumbo a México en un avión de la Fuerza Aérea de ese país, que le otorgó asilo político.

Morales dimitió este domingo tras la exigencia de los altos mandos militares de las Fuerzas Armadas Bolivianas, que le "sugirieron" renunciar para "pacificar al país". 

Bolivia se encuentra en crisis tras el resultado de las elecciones generales del 20 de octubre en las que, según los datos oficiales, Morales triunfó con el 47,1% frente al 36,5% del opositor Carlos Mesa, de la alianza Comunidad Ciudadana. 

Estos resultados consagraron ganador a Morales sin necesidad de una segunda vuelta debido a que la ley electoral de Bolivia establece que para que un candidato gane en primera vuelta necesita conseguir el 50% de los votos o más de un 40% y una diferencia de al menos 10% respecto al segundo. 

Sin embargo, cuando se comenzaron a contabilizar los votos la diferencia era de 5%. En la madrugada del lunes 21 de octubre el conteo se interrumpió por casi 24 horas y, cuando se volvieron a contabilizar los votos, Morales fue declarado vencedor por poco más del 10% sobre su rival. 

La Organización de Estados Americanos (OEA), que fue observadora de las elecciones, realizó un informe en el que aseguró que se produjeron irregularidades y pidió una nueva convocatoria electoral. 

El exmandatario accedió y convocó a unos nuevos comicios el pasado domingo, pero la situación ya estaba desbordada. Los manifestantes detuvieron a altos dirigentes del Gobierno y también quemaron sus viviendas, como las del ministro de Minería, César Navarro, y las del presidente de la Cámara de Diputados, Víctor Borda. 

La policía se acuarteló en distintos puntos del país, al igual que una parte de las Fuerzas Armadas, que pocas horas después de la convocatoria electoral del expresidente le exigieron la renuncia.

Morales renunció y recibió la protección de las organizaciones sindicales del Trópico de Cochabamba, mientras manifestantes saqueaban y vandalizaban su vivienda en la misma ciudad (Cochabamba).

Horas después -el lunes por la noche-, tomó un vuelo rumbo a México junto a su vicepresidente desde que accedió el Gobierno en 2006, Álvaro García Linera.

La posición de España

El ministerio de Asuntos Exteriores de España emitió ayer un comunicado en el que establece su "condena que el proceso abierto ayer hacia una nueva convocatoria electoral se haya visto distorsionado por la intervención de las FFAA y de la Policía sugiriendo a Evo Morales que presentara su renuncia a la Presidencia". El ministerio que dirige Josep Borrell agregó que "esta intervención retrotrae a momentos ya pasados de la historia latinoamericana".

La cartera de Exteriores sostuvo que "el gobierno de España reitera el llamamiento ya realizado en su comunicado del día 10 (de noviembre), a todos los actores políticos bolivianos a trabajar por vías institucionales y pacíficas para hacer posible la convocatoria de unas nuevas elecciones a la mayor brevedad".

Vacío de poder

Bolivia se encuentra, en estos momentos, acéfala. Todos los integrantes del Gobierno en la línea sucesoria renunciaron (el vicepresidente, la presidenta del Senado, Adriana Salvatierra, y el presidente de la Cámara de Diputados). La segunda vicepresidenta del Senado, la opositora Jeanine Áñez, debería asumir como presidenta interina, aunque necesita la aprobación del Senado, en el que el partido de Morales, el Movimiento al Socialismo, cuenta con mayoría absoluta.

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