Bolivia abre la puerta a España para partipar en el tren bioceánico

Firma un memorando que evitará futuras expropiaciones

“Cualquier inversión está garantizada”, dijo Evo Morales

Pedro Sánchez, presidente del gobierno español, junto a Evo Morales, presidente de Bolivia.
Pedro Sánchez, presidente del gobierno español, junto a Evo Morales, presidente de Bolivia.

El Ejecutivo de Evo Morales está dispuesto a poner, por ahora, un punto y aparte en la larga lista de desencuentros con las grandes empresas españolas por su recurso a la expropiación iniciado después de la crisis de 2008. Por el camino se quedaron en manos del Estado boliviano cuatro filiales de Iberdrola, una de REE o la gestora de aeropuertos Sabsa (participada por Abertis y por Aena). Esta última expropiación fue denunciada ante el Banco Mundial, que obligó al Estado boliviano a indemnizar a Abertis con 23 millones de dólares (19,6 millones de euros). Hace tan solo tres semanas, BBVA denuncio a Bolivia ante el Banco Mundial ante el incumplimiento del ejecutivo de Evo Morales de integrar a su gestora de fondos de pensiones en el sector público.

Ambos países quieren dejar atrás esos desencuentros y buena prueba de ello es el memorándum de entendimiento firmado ayer por el presidente de Bolivia, Evo Morales, y el de España , Pedro Sánchez, han suscrito este martes un memorándum de entendimiento, que garantiza la seguridad jurídica en un país con antecedentes de más bien todo lo contrario. “Cualquier inversión está garantizada”, dijo Evo Morales tras la firma de ese acuerdo.

Ese memorando puede ser el salvoconducto para las empresas interesadas en participar en el proyecto del tren bioceánico, que unirá el puerto peruano de Ilo, en el océano Pacífico con el brasileño de Santos, en el Atlántico. La línea ferroviaria que se pretende construir, de 3.755 kilómetros de longitud, costaría unos 12.000 millones de euros en obras. Estas ya comenzaron en territorio boliviano, con una primera fase de 150 kilómetros en la que está prevista una inversión cercana a los 188 millones de euros. Pese a que el memorando no fija ninguna cuota para las empresas españolas, sí garantiza la seguridad jurídica para que las firmas españolas inviertan sin temer expropiaciones como en el pasado.

Un informe de la Oficina Económica y Comercial de España en la Paz, fechado en junio, limitaba a una serie de sectores, entre ellos al ferroviario, las principales oportunidades de inversión por parte de las empresas españolas. “Proponemos los sectores que hoy necesitan inversiones para la explotación de sus recursos y que no son susceptibles de ser nacionalizados por el gobierno, como infraestructuras para hidrocarburos y minería, turismo y ocio, construcción de carreteras, comunicación, editorial, ferroviario, hospitalario, agua, productos farmacéuticos, tecnologías de la información o energías renovables. Excluimos aquéllos que ya han sufrido, o tienen la amenaza de sufrir, la intervención estatal, como ha sucedido en el sector financiero, la remodelación y gestión aeroportuaria, y la electricidad, tanto en generación, transporte y distribución”.

Fondo del agua
Morales y Sánchez también sellaron un acuerdo marco de Asociación País para el período 2018-2021 en sectores prioritarios como el agua y saneamiento, educación, salud, gobernabilidad democrática e igualdad de género, dentro del programa de cooperación existente entre ambos países. El presidente español aprovechó su estancia para presentar algunos proyectos de cooperación ligados al Fondo del Agua y mantuvo encuentros con expertos del Hospital 3000, donde, con fondos de la la Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo (AECID), se forman a médicos en cinco especialidades diferentes. Sanchez animó a Morales a acudir a la próxima Cumbre Iberoamericana que tendrá lugar este año en Guatemala, los días 15 y 16 de noviembre, y que será una oportunidad, en su opinión, para identificar los retos comunes y profundizar en las relaciones de colaboración.

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