La unión bancaria requerirá más que concesiones de Alemania

La propuesta del ministro germano de Finanzas puede incomodar en Italia o Irlanda

union bancaria europea
Olaf Scholz, ministro de Finanzas de Alemania.

Hay un atisbo de esperanza en el sector bancario europeo. El ministro alemán de Finanzas, Olaf Scholz, está dispuesto a valorar un plan común de garantía de depósitos. Incluso si esa sorprendente concesión consigue un mayor respaldo en Alemania, es solo un pequeño primer paso.

Los Gobiernos ya se han comprometido a proteger los depósitos hasta 100.000 euros. Pero en una crisis, se puede considerar que algunos países carecen de los recursos para cumplirlo. El plan de Scholz, al igual que una propuesta similar de la Comisión Europea presentada en 2015, crearía un plan de garantía a escala de la UE que respaldaría en la práctica esas garantías nacionales.

La propuesta de Scholz tiene, empero, muchas salvedades. También quiere un conjunto único de leyes sobre insolvencia. Esto podría resultar impopular en algunos países. Italia, por ejemplo, ha proporcionado en el pasado apoyo a pequeños bancos con problemas sin infligir un grave daño a los bonistas particulares, una decisión política que podría ser imposible bajo la regulación de todo el bloque. Y los países con menos impuestos, como Irlanda, podrían verse afectados por los planes de Scholz de imponer impuestos uniformes a los bancos de toda la UE.

El político socialdemócrata tampoco habla necesariamente en nombre de todo su Gobierno, una coalición con los conservadores, que históricamente se han opuesto a una garantía común de depósitos. Scholz quiere liderar su partido pero se enfrenta a una segunda vuelta contra un rival escéptico con la coalición. Las promesas hechas en campaña hay que cogerlas con pinzas, sobre todo porque Scholz ya ha hecho otras veces audaces propuestas políticas europeas que tenían pocas posibilidades de prosperar. En 2018 pidió un seguro de desem­pleo a escala europea, algo que no tiene nada que hacer en Alemania.

Sería lamentable que la nueva propuesta siguiera el mismo camino. Ayudaría a unificar un sector fragmentado y poco rentable. En un mundo racional, la unión bancaria se habría establecido hace años. Europa está muy lejos de eso.

Los autores son columnistas de Reuters Breakingviews. Las opiniones son suyas. La traducción, de Carlos Gómez Abajo, es responsabilidad de CincoDías