Los Objetivos de Desarrollo Sostenible, estrategia obligada de las empresas

Solo con su participación activa pueden completarse las 17 metas fijadas para dentro de un decenio

Las empresas españolas lideran cuantitativamente la participación mundial en la consecución de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) fijados por la Organización de Naciones Unidas en 2015 y que pretenden, en 2030, haber transformado el mundo en un lugar sin desigualdades de bienestar. Más de 1.500 sociedades están contabilizadas en la Red Española del Pacto Mundial, con una participación muy activa de las grandes corporaciones en materia de energía, salud, banca, educación, tecnología o alimentación, y la intención del programa es que la implicación se extienda también a las pequeñas y medianas empresas y a la colaboración más activa de la sociedad. A fin de cuentas, la encomiable labor de lograr los 17 Objetivos de Desarrollo Sostenible es responsabilidad de todos: Gobiernos, empresas y ciudadanos, desde toda sus manifestaciones sociales.

Acabar con el hambre en el mundo, democratizar la educación y la salud, lograr crecimientos equilibrados e inclusivos en todas las economías, especialmente en las más empobrecidas, lograr la igualdad de género y universalizar la preservación del medio ambiente es responsabilidad de todos, pero tras los intensos avances en las últimas décadas se ha notado una posición más acomodaticia en los últimos años, seguramente al hilo del avance de los proteccionismos de algunas de las sociedades más ricas, que deben ser superados. Los expertos detallan la lenta pero creciente presencia, sin embargo, de estos objetivos en los planes estratégicos de las empresas, que por otra parte contribuyen al crecimiento de sus negocios. Pero el radio de acción demasiado localista de algunas de estas iniciativas, ya rebasado en algunas grandes corporaciones multinacionales españolas que operan en todos los continentes, debe ser plenamente superado.

Solo con la participación activa de las empresas, que disponen de los medios financieros, los recursos humanos y la capacidad técnica para ello, pueden completarse los 17 objetivos fijados para dentro de un decenio. Esta empresa de comunicación, desde su humildad, quiere contribuir a este propósito de obligación moral con un actualizado relato de en qué punto está cada uno de los compromisos adquiridos por la comunidad internacional, y en qué medida las compañías españolas profundizan en este propósito. En los próximas semanas daremos cuenta de los esfuerzos hechos en el pasado, de los proyectos activos, y trataremos de anticiparnos a los que a buen seguro enriquecerán los programas futuros de responsabilidad social de las empresas españolas.