Inversión colectiva

Los fondos españoles son hasta un 37% más baratos que los de la UE

La CNMV está realizando un estudio sobre la rentabilidad y los costes de estos productos

Sede de la CNMV en Madrid.
Sede de la CNMV en Madrid.

Hay más de 270.000 millones de euros en fondos de inversión españoles. Y en plena era de la transparencia gracias a Mifid 2, que obliga a consignar los costes al milímetro de cada una de las carteras, la CNMV se ha puesto manos a la obra para determinar cuáles son la rentabilidad y los costes de estos productos. Salvo dos tipos de fondos, los monetarios y los de renta variable, el resto sería notablemente más barato que la media en la Unión Europea. 

La ratio de gastos de un fondo –la suma de las comisiones de gestión, de depositario y todos los costes de gestión corriente se divide entre el patrimonio y se muestra como porcentaje– de renta fija español se sitúa en los 0,66 puntos porcentuales, un 37% menos que la media de la UE. También son más baratos los mixtos (1,34 frente a 1,41) y los alternativos (1,34 frente a 1,66). Los monetarios, sin embargo, soportan unos costes del 0,29% frente al 0,21%, aunque su patrimonio es mínimo, con tan poco más de 3.800 millones a cierre de septiembre, y está en línea en los de Bolsa, con un 1,81% frente al 1,76%.

Los datos se refieren a 2017, pero el supervisor ya está trabajando para "extender y profundizar tanto en lo relativo al periodo histórico como a otros factores y grupos de fondos de inversión". La CNMV tomó cartas en el asunto después de que el coordinador de las comisiones europeas de valores europeas (ESMA) publicara el pasado enero un estudio que comparaba la ratio de gastos de los fondos de inversión comercializados a particulares en 14 países. Esos datos muestran que el coste de los fondos de renta variable, mixtos y alternativos estaba en línea con la media, mientra que los monetarios eran casi un 110% más caros y los de renta fija un 22% más baratos.

El jefe europeo de los supervisores de valores, cierto, destacó que carecía de datos homogéneos y comparables, por lo que empleó la base de datos de Thomson Reuters Lipper, si bien el gran problema está en que las gestoras no siguen los mismos criterios en todas las jurisdicciones en cuanto a los conceptos incorporados en su cálculo. La CNMV, que emplea los datos del documento de datos fundamentales para el inversor (DFI) y de la rentabilidad anual calculada a partir de la variación de inicio de y fin de año, en resumen, corrige a ESMA. 

"Los trabajos preliminares (...) muestran que la ratio de gastos estimada para los fondos españoles en 2017 es entre 0,15 y 0,4 puntos porcentuales inferior a la que calcula ESMA, dependiendo de la categoría de los fondos", señala el supervisor en su informe trimestral publicado el martes. Y hay otro factor que condiciona la comparación. En España y en otros países europeos una parte importante de la comisión de gestión va a parar al comercializador del fondo (son las comisiones de retrocesión, en la jerga): ahora, el 50% y hace dos años, el 59%. Pero no ocurre así en otros países, en los que el inversor paga directamente al vendedor, como Holanda y Reino Unido. 

"De ajustarse estos porcentajes en la parte de las comisiones de gestión que las gestoras retroceden, los datos sobre costes soportados por los fondos españoles serían significativamente inferiores", asegura la CNMV.

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