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Qué es ser conservador

Invertir en capital riesgo puede ser una buena idea siempre que no se le destine un porcentaje elevado de la cartera

Inversor conservador
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Como conservador denominamos todo aquello que conserva o cuida la permanencia de algo. A la hora de hablar de inversiones, se llama conservador a aquella persona que busca la preservación de su patrimonio, por encima de una rentabilidad mayor.

Y ¿cómo medimos este deseo de preservar? Antiguamente se medía el perfil de un inversor según el peso de sus inversiones en renta variable. Si era conservador, destinaba un porcentaje bajo, normalmente inferior al 20%. Poco a poco se fue sustituyendo esta forma de medir el perfil por una medida del riesgo, en concreto, la volatilidad, y si se era conservador, había que ajustarla y mantenerla por debajo de determinado nivel.

Un inversor conservador tradicional se posicionaría con un peso relevante en renta fija a mayor plazo, buscando mejores retornos. Invertir en renta fija tiene sentido si vas a obtener rentabilidades positivas, y esto no parece hoy posible en muchos países europeos. Con tipos de interés en mínimos, los cupones que salen al mercado son reducidos y a la mínima corrección se comen los retornos prometidos, como vimos en 2018.

Lo importante es elegir proyectos bien gestionados, pues una característica del capital riesgo es su falta de liquidez

Ante esta situación, ¿realmente es más arriesgado comprar una acción de una empresa cotizada, que tiene liquidez inmediata si necesito venderla y me paga un buen dividendo, que comprar un bono de esa misma empresa a largo plazo, cuyo cupón es inferior al dividendo que me ofrece la acción?

Además, con una inflacion en niveles del 1,5% y tipos de interés negativos en muchos plazos, quedarnos exclusivamente en renta fija nos lleva directamente a perder dinero. En este sentido, me vienen a la cabeza las reglas de Warren Buffet para las inversiones:

• Primera regla: No perder dinero.

• Segunda regla: No olvidar la primera.

Buscando nuevas ideas de inversión, estamos viendo un auge del capital riesgo. Se trata de un tipo de activo que ha estado tradicionalmente fuera de las recomendaciones para los más conservadores. Pues mi opinión es que existen inversiones en capital riesgo que sí podrían tener cabida en una cartera conservadora. Serían aquellas que invierten, a través de vehículos con volatilidades más controladas, en proyectos con ingresos futuros más predecibles.

Estas inversiones pueden ser una buena idea, ya que estarían descorrelacionadas con otras inversiones más tradicionales. Lo importante es elegir proyectos bien gestionados y no destinar un porcentaje muy elevado de la cartera conservadora, pues no podemos olvidar que una característica del capital riesgo es su falta de liquidez.

Por tanto, en este contexto, lo importante para un inversor conservador es construir una cartera diversificada con diferentes fuentes de rentabilidad a medio plazo y, sobre todo, contar con el asesoramiento de un especialista.

Marta Alonso Jiménez es directora de Banca Privada de Bankia.

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