Fondos que buscan valores hacia la descarbonización

En las carteras, compañías centradas en sostenibilidad

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A largo plazo. Este es el horizonte de inversión que proponen los gestores de los principales fondos centrados en cambio climático. Algo lógico si tenemos en cuenta que estos vehículos no suelen invertir solo en las empresas que ya son las más sostenibles, menos contaminantes o más necesarias para paliar los estragos que ha ocasionado el hombre al planeta. El reto es encontrar compañías que cumplirán esos estándares y contribuirán a mejorar el mundo.

Así, por ejemplo, el RobecoSAM Smart Energy Fund, que se lanzó en 2003, tiene como objetivo, según indican desde la gestora holandesa, “lograr un crecimiento de capital a largo plazo invirtiendo en compañías cotizadas que aborden las oportunidades relacionadas con la transformación del sector energético global a través de fuentes de energía limpias, eficiencia energética y movilidad inteligente”. Cuentan con otro fondo de temática parecida, el RobecoSAM Smart Mobility.

Los grandes fondos sobre cambio climático tienen más de 10 años

El objetivo del fondo Nordea 1-Global Climate and Environment, con más de diez años de historia, es también a largo plazo, con una cartera diversificada de renta variable de empresas que se beneficien directa o indirectamente de los acontecimientos relacionados con cambios medioambientales. Las empresas con más peso son Air Liquide (gases y servicios), Linde (gases industriales) y Waste Management (gestión de residuos).

Luciano Diana, director de inversión temática ambiental de Pictet AM y gestor de Pictet Global Environmental Opportunities, señala que su estrategia de inversión temática “incluye gestión de residuos y reciclaje, suministro y tecnología relacionadas con aguas, eficiencia energética, control de polución, así como agricultura y silvicultura sostenible”. Asimismo, tienen en cuenta la desmaterialización de la economía, es decir, “el reemplazo de actividades físicas por virtuales para producir con menos recursos”. Sus principales posiciones, American Water Works (agua), Ecolab (tecnología medioambiental) y Veolia Environnement (agua, residuos y energía).

Son vehículos destinados a clientes que inviertan a largo plazo, esencial para lograr captar las mejores oportunidades

El Jupiter Global Ecology Growth, otro de los clásicos ya que se lanzó en 2001, también lo está haciendo muy bien este año, concentra el grueso de su cartera en equipos electrónicos y eléctricos, servicios de soporte e ingeniería industrial.

En cuanto a BNP, tiene dos vehículos, el BNP Paribas Climate Impact Classic y BNP Paribas Global Environment Classic, entre los más rentables en 2019. El primero se centra en compañías de todo el mundo que contribuyen a la lucha contra el calentamiento global. Entre sus apuestas, Generac (energía), Rayonier (productos forestales) y Ormat Tech (renovables). En el segundo caso, la convicción es que las industrias del sector ambiental se beneficiarán de un alto crecimiento durante largo tiempo, debido a la gran inversión necesaria. En cartera, Waste Management, Linde y Suez (agua).

El Legg Mason ClearBridge US Equity Sustainability Leaders, por su parte, lanzado hace cuatro años, apuesta por compañías principalmente estadounidenses que cumplan tanto criterios financieros como disposición para aplicar políticas ESG (medioambientales, sociales y de gobierno). Así, encabezan su cartera Microsoft, Apple y Alphabet.

También destaca entre los 10 mejor clasificados el Schroder ISF Global Climate Change Equity, un fondo que, según su gestor Simon Webber, trabaja con un universo de inversión de 600 valores. “También nos da la oportunidad de centrarnos siempre en grandes ideas de inversión y no tememos que excluir a sectores enteros si están sobrevalorados.

La cartera del fondo está formada por entre 40 y 70 acciones de compañías que creemos que serán impactadas positivamente por los esfuerzos de la transición hacia una economía baja en carbono”. Las mayores posiciones son Alphabet, Amazon.com, Danaher (salud) e Iberdrola.

Las apuestas españolas

El glaciar de Austfonna, en el archipiélago de Svalbard (Noruega), derritiéndose.
El glaciar de Austfonna, en el archipiélago de Svalbard (Noruega), derritiéndose.

MicroBank Fondo Ecológico. En el listado de los principales vehículos de inversión de esta temática encontramos un producto de CaixaBank. Se trata de un fondo de fondos que selecciona las mejores estrategias de renta variable del sector ecología. En concreto, la ficha del producto concreta que deben invertir en compañías de ámbito global que ofrecen productos y servicios que reducen o/y retrasan el cambio climático o ayudan a aliviar las consecuencias del calentamiento global. Además, la entidad cuenta con el CaixaBank Selección Futuro Sostenible, que invierte en compañías que contribuyan a un mundo más sostenible.

Compañías globales. Fuentes de CaixaBank Asset Management explican que en el pasado se pensaba que invertir en estas ideas “era propio de estrategias ilíquidas con exposición a pequeñas y medianas compañías. Sin embargo, cada vez cobran mayor importancia las grandes empresas globales, con infinidad de recursos y que están llamadas a liderar la lucha contra el cambio climático”.

Cabe mencionar también el DPAM L Bonds Climate Trends Sustainable. Su objetivo es aumentar el valor de su inversión a medio plazo invirtiendo principalmente en una cartera diversificada de obligaciones de grado de inversión emitidas por las administraciones públicas o empresas. Estas inversiones incluyen también proyectos de financiación de bonos relacionados con la transición ambiental.

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