Financiación

Las medidas de BME y la CNMV para repatriar deuda a España disparan la emisión un 52%

Se han admitido a negociación 91.700 millones hasta septiembre, mientras el supervisor se reúne con emisores y bancos para explicar las mejoras

Renta fija privada Pulsar para ampliar el gráfico

Los denodados esfuerzos de BME y de la CNMV para que los grandes emisores de deuda vuelvan a España comienzan a surtir efecto. La deuda privada admitida a negociación en BME Renta Fija entre enero y septiembre alcanzó los 91.674 millones de euros, una cuantía que supone un incremento del 52% respecto al del mismo periodo de 2018.

 La rebaja de tarifas del gestor de los mercados regulados españoles y la máxima agilidad en la aprobación de los folletos por parte del supervisor han contribuido a este aumento. Pero fuentes financieras señalan que la inercia es aún muy poderosa. Empresas y bancos continúan viajando a otros países para emitir renta fija.

El nuevo mundo de los tipos cero o en negativo se ha saldado con la colocación de unos 9.000 millones de euros en deuda en lo que va de septiembre por parte de empresas y bancos españoles. Han salido Santander, Abanca, BBVA, Kutxabank, Liberbank, Abertis, CaixaBank, Sabadell y el Fondo de Amortización del Déficit Eléctrico (FADE). Este último colocó la primera emisión española con una rentabilidad negativa, del -0,1%.

Después de que en 2018 la emisión en el extranjero subiera un 5,4%, hasta los 89.358 millones de euros, según los datos de la CNMV, la tendencia comienza a revertirse. BME movió ficha a comienzos de año con una drástica rebaja de las tarifas, de media en el entorno del 50%. El supervisor ya había tomado cartas en el asunto, al rebajar el año pasado el plazo para verificar los folletos de renta fija para institucionales. Ya no es cierto que en Irlanda, Luxemburgo u Holanda sean más rápidos.

Otro de los obstáculos derribados se ha producido en el ámbito de la comercialización entre pequeños inversores. Desde el pasado 21 de julio ya no es necesario que se incluya un informe de valoración independiente.

Desde la CNMV no solo se han adoptado las medidas sino que este año han salido de presentaciones para explicar las mejoras a los emisores y también a los bancos asesores. El proselitismo también se está realizando por parte de BME, que tiene en su división de renta fija uno de los motores de sus cuentas. El ebitda del área creció un 31,2% en el primer semestre, aunque solo supuso 1,9 millones, el 2,1% del total del grupo.

“La bajada de tarifas y la agilización de los trámites de admisión han convencido algunas compañías, que ya han repatriado emisiones desde otros mercados a BME, como Endesa y Colonial. Seguimos haciendo un importante esfuerzo de promoción y estamos convencidos de que en los próximos meses otras empresas seguirán el mismo camino”, señala Gonzalo Gómez Retuerto, director general de BME Renta Fija.

Fuentes financieras apuntan que uno de los principales problemas a los que se enfrenta la emisión de renta fija es que los bancos asesores cuentan con sólidos equipos y toda la maquinaria engrasada en el exterior. Tendrían que desplegar su infraestructura en el país y asumir los costes asociados que ello supondría.

Viaje de vuelta

Colonial fue la primera en repatriar su programa de emisiones de bonos, por un máximo de 3.000 millones de euros a finales del año pasado, aunque la socimi todavía mantiene, entre otros, un folleto de pagarés por hasta 300 millones en Dublín. Endesa hizo un movimiento similar, aunque en este caso con su programa de pagarés, por hasta 3.000 millones de euros. Se lo trajo en marzo desde Holanda.

El Ministerio de Economía, por su parte, también ha puesto su granito de areno, con una propuesta de reforma de la Ley de Sociedades de Capital. En ella, se especifica que las empresas que solo coloquen bonos no tendrán que elaborar un informe anual de gobierno corporativo, como ocurre en la mayoría de los países europeos. La mala noticia es que esta normativa no ha sido aprobada, debido a la parálisis en la que entraron las Cortes tras las elecciones generales del pasado 28 de abril, que han desembocado en unos nuevos comicios.

En su comparecencia ante el Congreso del pasado 18 de septiembre para explicar el informe anual de la CNMV correspondiente a 2018, el presidente del organismo, Sebastián Albella, advirtió de que el año pasado “continuó la tendencia de nuestros emisores a emitir cada vez más fuera de España, una tendencia que estamos tratando de contrarrestar desde la CNMV con diversas medidas”.

La deuda listada en BME Renta Fija, de hecho, marcó el año pasado su mínimo desde 2000 (véase gráfico). El mayor aumento de pasivo admitido a negociación en España, entre las distintas tipologías, se produjo en las cédulas (hipotecarias o territoriales que vende la banca), con un crecimiento del 96,3%, hasta los 23.315 millones de euros, seguidas de los bonos y las obligaciones, con un alza del 93,9%; el importe agregado en este segmento alcanzó los 48.386 millones de euros.

Cepsa ultima una colocación de 500 millones pero será en Irlanda

Segunda vez. La petrolera controlada por Mubadala, en la que Carlyle ultima la compra de entre el 30% y el 40% del capital para antes de 2020, se dispone a realizar una emisión de deuda de 500 millones de euros a entre cinco y siete años, según fuentes financieras. Desde Cepsa señalan que la compañía siempre está pendiente del mercado por si se da la oportunidad. Cepsa, con una calificación de grado de inversión por parte de Standard & Poor’s y de Baa3, debutó en el mercado el 9 de mayo con 500 millones que vencen en 2025 con una rentabilidad del 1,027%. BNP Paribas, BBVA, HSBC, CaixaBank y Mizuho participaron. Eso sí, los bonos cotizan en Dublín.

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