Zuckerberg da en el clavo del problema de dividir las tecnológicas

Una empresa más grande está en mejores condiciones de combatir a los entes que intentan influir en las elecciones

Mark Zuckerberg, en el Senado de EE UU, el pasado abril.
Mark Zuckerberg, en el Senado de EE UU, el pasado abril.

Mark Zuckerberg ha comprendido cuál es el gran problema de Facebook... y cuál es la mejor forma de defenderse. Zuckerberg reconoció en una grabación filtrada el martes que es probable que el Gobierno de EE UU trate de destruir su red social si la candidata demócrata Elizabeth Warren gana la presidencia en 2020. Su argumento: hacer más pequeñas las tecnológicas sería contraproducente para evitar interferencias en las elecciones. Tiene razón en ambos sentidos.

El desertor de Harvard dijo que luchará “hasta el final” para proteger su imperio en una transcripción de reuniones internas publicada en el portal The Verge. Esta actitud combativa es muy diferente de la imagen contrita que presentó en el Congreso a principios de año. Aunque “sería un asco” resolverlo en una batalla legal, cree que saldría victorioso. Eso no hará más que enardecer a sus detractores.

Donde Zuckerberg le hace más favores a Facebook es al argumentar que una división sería contraria al interés nacional. Una empresa más grande estaría en mejores condiciones de combatir a los entes que intentan influir en los resultados políticos. Twitter se enfrenta a los mismos enemigos pero, al tener menos de la vigésima parte del tamaño de Facebook en ingresos, tiene un arsenal menor. Es análogo a la situación a la que se enfrentan los bancos en cuanto a ciberseguridad. La escala los convierte en un objetivo, pero les ayuda a soportar los costes de formar defensas sólidas.

Los detractores de Facebook tendrán que decidir qué quieren. Dividir tecnológicas reduciría su dominio sobre los datos personales, pero si el objetivo es hacer que controlen más eficazmente lo que se publica en sus redes, hace falta una solución diferente. Ahora, las empresas de internet no son responsables de lo que publican los usuarios, con algunas excepciones, como el tráfico sexual. Retirar esas protecciones obligaría a los gigantes de la tecnología a cribar la morralla, y se comería más porción del aproximadamente 40% de margen operativo de Facebook. Puede que Zuckerberg tenga dos batallas por delante.

Los autores son columnistas de Reuters Breakingviews. Las opiniones son suyas. La traducción, de Carlos Gómez Abajo, es responsabilidad de CincoDías