Tesla compra una startup con las miras puestas en desarrollar "robotaxis"

Tesla compra una startup con las miras puestas en desarrollar "robotaxis"

La conducción autónoma completa, el objetivo

Deep learning, inteligencia artificial, redes neuronales... son términos que cada días se utilizan más para intentar definir las nuevas tecnologías que están llegando a nuestros bolsillos y, como en el caso de los coches, a las calles. Y de eso va la compra que Tesla ha realizado: de conseguir que sus coches sea completamente autónomos, de verdad.

No es nuevo. Ya le hemos leído a Elon Musk en sus redes sociales pequeños comentarios que apuntan todos en la misma dirección. La conducción autónoma de nivel 5 no solo permitirá a los dueños de un coche ir y venir sin tocar el volante, sino sacar provecho económico de esa funcionalidad de su vehículo. Y es cierto: con un Tesla plenamente independiente, ¿qué nos evita ponerle a trabajar cuando estamos tranquilamente descansando en casa?

Robotaxis y una startup para conseguirlo

Ha sido la CNBC la que ha informado sobre la última compra de Tesla, que tiene que ver precisamente con ese deep learning y redes neuronales capaces de aprender y mejorar la conducción autónoma. Tanto es así, que la empresa, llamada DeepScale, entrará a formar parte del fabricante de coches dentro de su estructura de conducción autónoma, aprovechando sus investigaciones en este campo.

Autopilot de Tesla.
Autopilot de Tesla. Getty Images

La clave de esta compra es que DeepScale se centra en desarrollar una tecnología capaz de reconocer obstáculos en las imágenes que llevan instaladas los coches, sin necesidad de tener que acoplar un sistema informático con chips demasiado potentes (y costosos). De esta manera, la mayoría de los vehículos que tienen los de Elon Musk podrían actualizarse a este software sin necesidad de una mejora en el hardware del sistema de autopilot.

Como podéis ver en el vídeo que tenéis justo encima, los trabajos de DeepScale se han enfocado, sobre todo, a desarrollar un software capaz de ver con mucha precisión qué es un obstáculo y qué no cuando vamos por la carretera. A diferencia de otros fabricantes, que también confían en radares o sensores de ultrasonido, en Tesla creen ciegamente en el sistema de cámaras que rodean al coche para conseguir una capacidad de conducción autónoma completa en sus vehículos.

De momento, esta compra debería servirles para mejorar lo que ya tienen y ver si, de verdad, en 2020 tenemos ya un modelo que sea 100% autónomo de nivel 5, que es el máximo a lo que debe aspirar un coche verdaderamente autónomo.

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