Blackstone se hace con la Torre Tarragona en Barcelona por 100 millones

Adquiere el inmueble a UBS, que lo compró en 2015 a Koplowitz

Recibe la financiación del fondo de EE UU LaSalle

Edificio Tarragona, en la capital catalana.
Edificio Tarragona, en la capital catalana.

Blackstone se hace con uno de los edificios más relevantes de oficinas de Barcelona. El fondo estadounidense ha reforzado su negocio inmobiliario en España al cerrar la compra a UBS de la conocida como Torre Tarragona, junto a la Estación de Sants, por cerca de 100 millones de euros, en una operación adelantada por Cinco Días en junio.

En este caso, Blackstone ha utilizado la financiación del fondo LaSalle, y asesorado por JLL, para ultimar la compra, según se publica en la web de la consultora estadounidense. El préstamo ha sido concedido por el equipo de Debt Investments y Special Situations de LaSalle, que ha comprometido 600 millones en préstamos desde el cierre de captación de fondos en diciembre del pasado año. “Nos complace haber podido apoyar a Blackstone en este acuerdo estratégico. La Torre Tarragona ha atraído un significativo interés, debido al continuo atractivo de la ciudad como un centro global de negocios”, apuntó Brad Greenway, director de asesoramiento de deuda de JLL, consultora que ha asesorado en la financiación.

El mercado inmobiliario en Barcelona ha atraído en los últimos meses importantes inversiones en inmuebles de oficinas. Primero fue la sede de Naturgy (adquirida por Colonial), después el cuartel general de Telefónica (operación del grupo filipino Emperador) y, ahora, la Torre Tarragona.

El edificio junto a Sants

La torre fue diseñada por el arquitecto Josep María Fargas e inaugurada en 1998 en una zona, Sants, de alto interés para las empresas. Dispone de una superficie de 18.150 m2, repartida en 19 plantas y 250 plazas de aparcamiento. Como inquilino principal cuenta con Pepsico, junto a otras empresas como las tecnológicas Acens (filial de Telefónica), Quercus y el laboratorio Gentec.

UBS Global Asset Management adquirió esta torre en 2015 por 72 millones a Omega Capital, el family office de Alicia Koplowitz. Cuatro años después, tras haber invertido alrededor de 10 millones en una profunda reforma del inmueble. De esta forma, puede cerrar su venta con una importante plusvalía, superior al 25% si se tiene en cuenta el gasto en obras.

Blackstone ya cerró una operación en la ciudad hace un año, concretamente la adquisición de la sede de Planeta en Diagonal 662 a Inversiones Hemisferio, sociedad de la familia Lara, por 210 millones. Esa transacción no solo supuso la confirmación de la buena salud del mercado barcelonés tras las dudas por el proceso independentista, sino que rebajó la yield (rentabilidad) a cotas mínimas.

El fondo también se hizo con una importante cartera de oficinas en Madrid y Barcelona con la compra el pasado año de la socimi Hispania, aunque se ha ido desprendiendo de esos inmuebles.

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