Reino Unido

Johnson pierde su primera votación en el Parlamento

La libra se recupera tras caer a mínimos de 34 años ante la posibilidad creciente de un adelanto electoral el 14 de octubre, a dos semanas del Brexit

Activistas de Avaaz instan a los diputados británicos a "desactivar la bomba de un Brexit sin acuerdo", este martes delante del Parlamento de Westminster en Londres.
Activistas de Avaaz instan a los diputados británicos a "desactivar la bomba de un Brexit sin acuerdo", este martes delante del Parlamento de Westminster en Londres. AFP

La deriva del primer ministro británico, Boris Johnson, para sacar a su país fuera de la UE el próximo 31 de octubre cueste lo que cueste le ha hecho perder este martes la mayoría en la Cámara de los Comunes. La frágil ventaja que mantenían los Conservadores por apenas un voto de diferencia gracias a sus socios norirlandeses del DUP se ha hecho trizas tras la deserción del diputado Philip Lee al Partido Liberaldemócrata.

Finalmente, Johnson ha perdido su primera votación en el parlamento, la que abre la puerta a que el parlamento vote obligar al premier a pedir una nueva extensión a Bruselas de la fecha de salida de la UE. Y lo ha hecho después de que 27 de sus propios parlamentarios hayan decidido romper la disciplina de voto. El primer ministro, eso sí, ha amenazado con que si finalmente la nueva extensión del plazo sale adelante convocará elecciones generales.

Los continuos vaivenes políticos no dan tregua a la moneda británica. La libra esterlina llegó esta mañana a caer hasta los 1,1959 dólares, mínimos no vistos en 34 años ante la posibilidad de que Johnson, cada vez más acorralado, convoque elecciones anticipadas el 14 de octubre, tan solo dos semanas antes del divorcio. Pero horas más tarde, la divisa alcanzaba los 1,21 dólares, su máximo del día, tras conocerse que el premier perdía la mayoría en Westminster. La divisa se dio la vuelta una vez concluida la votación para subir un 0,1%.

"He llegado a la conclusión de que no es posible servir los mejores intereses de mis votantes y del país como miembro del Partido Conservador en el Parlamento", ha declarado Lee, diputado tory durante casi una década, tras acusar a Johnson de "perseguir agresivamente un Brexit dañino" que pone innecesariamente en peligro la vida de los británicos y la integridad del país.

El anuncio de la marcha de Lee ha tenido lugar al reiniciar la sesión en Westminster tras el receso veraniego, antes de que esta noche los diputados traten de tomar el control de la agenda parlamentaria para iniciar la tramitación de una ley que bloquee la posibilidad de un Brexit a las bravas y obligue al Ejecutivo a solicitar una nueva prórroga de tres meses a Bruselas, lo que retrasaría el divorcio hasta el 31 de enero.

Además de la oposición, una quincena de diputados rebeldes tories tienen previsto respaldar la moción haciendo oídos sordos a la amenaza del Partido de expulsarles de la formación si dan su apoyo al texto. Entre ellos se encuentra el ex ministro de Economía y Finanzas Philip Hammond, quien ha afirmado esta mañana que la propuesta tiene muchas posibilidades de salir adelante.

La deserción de Lee no es aislada. Este martes, los diputados Justine Greening y Alistair Burt han anunciado que dejarán el partido tras las próximas elecciones por la deriva que ha tomado el partido en la gestión de la crisis del Brexit y las profundas diferencias con Johnson. En febrero, con Theresa May todavía al frente, otras tres diputadas dejaron la formación para unirse al grupo independiente de la Cámara de los Comunes. 

La libra cae a mínimos de 1985 pero se recupera horas después con la fuga de Philip Lee

La incertidumbre política en Londres inquieta a los inversores de todo el mundo por el temor creciente de una ruptura de la UE sin acuerdo. Mientras que JPMorgan estima que una vuelta a las urnas avivará el riesgo de una salida a las bravas, Deutsche Bank cree en cambio que ese sería el escenario "menos malo". Lo que parece claro en cualquier caso es que, mientras se desarrollan los acontecimientos, solo cabe esperar volatilidad y más volatilidad. 

La divisa británica abrió la jornada en caída libre y poco antes de las 10 horas marcaba el mínimo del día en 1,1959 dólares, el valor más bajo frente a la divisa estadounidense desde abril de 1985. No obstante, a medida que transcurría la jornada, la moneda británica se recuperaba y ha tocado su máximo del día (1,21 dólares) tras el anuncio de que Johnson perdía la mayoría en Westminster, con lo que al término de la sesión ha subido un 0,2% hasta los 1,209 dólares.

Según el banco de inversión estadounidense JP Morgan, la perspectiva cada vez más nítida de unas nuevas elecciones generales en octubre "hace que la probabilidad de un Brexit duro a finales de octubre sea cada vez mayor". Un escenario que no comparte Deutsche Bank, quien este martes ha anunciado que, de materializarse una cita con las urnas antes del 31 de octubre, la abandonaría su apuesta a la baja sobre la libra y mejoraría su perspectiva hasta una posición neutral. La entidad germana, que se posicionó contra la divisa británica el pasado 29 de marzo, fecha prevista inicialmente para la ruptura entre Reino Unido y la UE, considera ahora que la celebración de unos comicios sería "el escenario menos malo", ya que cree que disminuiría la perspectiva de un divorcio sin acuerdo. 

Por su parte, desde Monex Europe consideran que "aunque la aprobación de una moción que bloquee un Brexit duro puede dar algo de oxígeno a la  libra, el escenario de unas elecciones generales conlleva nuevos riesgos debido a la extrema incertidumbre que reflejan las encuestas".

Según la última encuesta de YouGov de finales de agosto, los Conservadores encabezarían los sondeos con el 33% de los apoyos, 11 puntos por encima de los Laboristas (22%), aunque ello no les asegura que cuenten con los números suficientes para formar Gobierno, como tampoco lo tiene fácil la oposición. Tras ellos les siguen muy de cerca los Liberal Demócratas (21%), grandes defensores de la permanencia de Reino Unido en la UE, y el eurófobo Partido del Brexit liderado por Nigel Farage. "La única certeza de unas elecciones generales será, por lo tanto, la incertidumbre y una mayor volatilidad esterlina ", concluyen desde Monex Europe. 

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