El coste de financiación de España se desploma un 43% en ocho meses

El precio medio se sitúa ahora en el 0,37% frente al 0,65% de 2018, y el ahorro anual en intereses será de más de 1.000 millones de euros

Deuda pública españa pulsa en la foto

Los jefes de los Tesoros de los países soberanos que mantienen la confianza de los inversores, como España, bendicen su suerte. El coste de las nuevas emisiones está por los suelos o incluso por debajo, con rendimientos negativos a 10 años en Francia (-0,38%), Holanda (-0,54%) y Alemania (-0,67%). Este último país incluso colocó deuda a 30 años con rendimientos negativos la semana pasada. En España, el coste medio de la deuda vendida este año se sitúa en el 0,37%, según adelantó ayer Carlos San Basilio, secretario general del Tesoro. El precio es un 43% inferior al de 2018.

El organismo de financiación del Estado bate mínimo tras mínimo en costes de financiación. La distorsión en el mercado de renta fija está sentado excepcionalmente bien a la deuda soberana, y el jefe del Tesoro en España es optimista de cara al futuro, como desveló ayer en una entrevista concedida a Radio Nacional, después de que la agencia de rating nipona Investment Information subiera la calificación de A- a A, a cinco escalones de la matrícula de honor: AAA.

“Estamos al límite de cobrar por los bonos a 10 años, con decisiones como la de la agencia japonesa sí podríamos a pasar a ganar dinero con la deuda a una década”, señaló. El pasado 19 de agosto, CincoDías ya publicó que España se prepara para cobrar por la deuda a una década. Quedan las revisiones de otras grandes firmas de calificación, como S&P y DBRS (ambas el 20 de septiembre), Moody’s (15 de noviembre) y Fitch (13 de diciembre); si son positivas, contribuirán a rebajar los costes de financiación.

Las próximas emisiones de bonos y obligaciones que pueden incluir alguna de las referencias a 10 años se efectuarán los próximos días 5 y 19 de septiembre. De momento, en el mercado secundario el bono español a una década abona en torno a un 0,13%, pero llegó a marcar un mínimo del 0,03% a mediados de agosto. En julio, además, el coste medio de emisión fue negativo por primera vez en el conjunto de un mes, con un -0,092%.

España lleva colocando letras en negativo, deuda que vence a corto plazo, desde abril de 2015, justo después de que en marzo de ese año el BCE comenzara a comprar deuda soberana. Los datos del Tesoro revelan que ha colocado desde entonces alrededor de 400.000 millones de euros por los que ha cobrado.

En junio de 2016, la situación se consolidó una vez que Mario Draghi decidió sacar el bazuca y comenzó a adquirir también deuda corporativa. La situación de desaceleración económica, con Alemania como gran exponente con una caída del PIB del 0,1% en el segundo trimestre, y la espiral bajista de la inflación –fue del 1% en julio, la mitad del objetivo del Banco Central– hacen prever que en la próxima reunión de la institución, el 12 de septiembre, se tomarán medidas drásticas.

Las necesidades de financiación y el precio serán claves para determinar el ahorro final del Estado frente a las previsiones de pago de intereses reflejadas en los presupuestos generales presentados por el Gobierno para 2019 y que finalmente no fueron aprobados. Allí se prevía un pago de 31.398 millones de euros, un 0,5% menos que el año pasado. A mediados de julio, el Ministerio de Economía anunció “la reducción en el coste medio de la deuda [...] así como las menores necesidades de financiación están permitiendo en 2019 un ahorro de 548 millones de euros en el pago de intereses de la deuda. Los expertos consultados prevén ahora que se ahorren más de 1.000 millones en 2019. A cierre de julio, el tipo medio de interés de la deuda soberana en circulación se situaba en el 2,29%, un nuevo mínimo.

La emisión se recortará en unos 5.000 millones

Objetivo de endeudamiento. El secretario del Tesoro ha adelantado que las necesidades de financiación serán revisadas a la baja en las próximas semanas, hasta situar la emisión bruta por debajo de los 200.000 millones por primera vez desde 2012. Ahora está en 204.526 millones cuando la estrategia inicial estableció 209.526 millones de euros. El objetivo es que la ratio de endeudamiento de deuda pública respecto al PIB se sitúe en el 95,8% previsto en el Programa de Estabilidad para 2019.Carlos San Basilio descartó mantener el objetivo de emisión pese a las buenas condiciones del mercado, puesto que el gran objetivo es seguir reduciendo el endeudamiento. Recalcó además que el Tesoro ha ido sacando partido del buen momento de mercado en lo que va de ejercicio y anticipó que “el coste de financiación este año va a terminar ligeramente por encima del 2%, cuando en 2014 estaba por encima del 3%”.

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