Básicos sobre cashflow que ayudan al autónomo a tener cuentas saneadas

Conocer el estado real de las cuentas ayudará al autónomo a tomar mejores decisiones respecto a su actividad.

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Conocer el estado financiero de un negocio es imprescindible para cualquier empresario. No basta con evaluar la cuenta de pérdidas y ganancias o con leer el balance de situación. El empresario también debe entender conceptos como cashflow o flujo de caja, para comprender realmente el estado de liquidez y la situación de tesorería en su actividad.

El cashflow es un indicador en el que se manifiestan los beneficios de la empresa teniendo en cuenta tanto las amortizaciones, esto es, los costes de la empresa como las provisiones de la misma, tal y como señalan desde BBVA.

Limitaciones del cashflow

De ahí que sea vital para el emprendedor y el autónomo saber calcular el cashflow de su empresa. El principal parámetro a tener en cuenta, tal y como explican desde la asesoría AYCE LABORYTAX, es que haya más ingresos que gastos. Esto, que parece obvio, se complica con la aparición de conceptos como amortizaciones o provisiones, que serán los que marcarán cuál es el dinero real o neto del que dispone el autónomo, gracias a su actividad empresarial.

Las amortizaciones, por ejemplo, serían la pérdida de valor de un activo de la empresa, a causa del tiempo que pasa desde su adquisición. La provisión, tal y como aclaran desde la mencionada asesoría, se daría por ejemplo en casos de insolvencia de un cliente. Es decir, recursos económicos que se utilizarán para salvar impresvistos que no detengan la actividad.

A partir de aquí, proponen tres tipos de flujo de caja. Las derivadas de la explotación del negocio en sí, y que tienen en cuenta los ingresos reales de la actividad. Las inversiones, ya sean financieras o inmobiliarias, que generan cambios en el cash flow. Y las acciones de financiación, que también afectarán a las cuentas de la empresa.

Para optimizar estos parámetros y tener un flujo de caja saneado, proponen varias fórmulas que, en muchos casos, son utilizadas por grandes corporaciones para alcanzar el gran objetivo anteriormente mencionad: más ingresos que gastos.

Hay que procurar cobrar cuanto antes. También aplazar los pagos, en la medida de lo posible. De hecho, recomiendan valorar ofertas de pago por adelantado, incluso aunque pueda suponer una merma de la cantidad total a ingresar. En este sentido, también recomiendan soluciones financieras como el descuento de facturas. Con esta modalidad, un tercero abona las facturas pendientes de cobro por adelantado, a cambio de un interés. Por último recuerdan un básico para controlar el cash flow: alquilar mejor que comprar, para evitar grandes inversiones que afecten al equilibrio de cuentas que debemos mantener al vigilar este concepto financiero.

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