Una industria cada vez más ‘dulce’

Crece tanto en facturación como en generación de empleo, y dinamiza su actividad exportadora

Una industria cada vez más ‘dulce’

La industria española del dulce avanza a buen ritmo en España: crece tanto en volumen de facturación, como en generación de empleo, y dinamiza su actividad exportadora. Así lo destaca el el último informe anual de Produlce (Asociación Española del Dulce), que aglutina a 67 de las compañías más importantes del sector. Esta magnífica evolución pone de manifiesto la capacidad de las compañías de nuestro país –tanto pymes como grandes empresas– para reinventarse y abrirse paso en los mercados extranjeros y conquistar, así, nuevos paladares en destinos cada vez más remotos.

Las cifras hablan por sí solas. El comercio exterior absorbe ya una tercera parte del volumen producido (en concreto, 495.400 toneladas) y el 22,5% de la facturación total del sector superando los 1.275 millones de euros. A la vista de estos resultados, el dulce se consolida como quinto sector exportador dentro de la industria española de alimentación y bebidas.

Por países, un 72,8% de las exportaciones de las empresas nacionales tiene como destino Europa. Francia, Portugal y Reino Unido se sitúan en las tres primeras posiciones del ranking. Y, en cuarto lugar, destaca Estados Unidos, que acoge el 8% de las ventas lejos de nuestras fronteras.

En conjunto, estos resultados en mercados exteriores permiten a nuestro sector ofrecer un saldo comercial positivo para la economía española, que en el año 2018 alcanzaba una cifra de más de 315 millones de euros.

Además de los grandes pasos que están dando nuestras empresas en materia de comercio exterior, el avance en la generación de empleo es otra de las grandes noticias que se desprende del informe de Produlce. La contratación en el sector crece un 6,2% con la creación de cerca de 1.500 puestos de trabajo.

Y conviene matizar que hablamos de empleo estable, de calidad: un 91% de contratación indefinida. En este contexto tan esperanzador, la industria del dulce continúa ejerciendo un papel vertebrador y dinamizador de la España rural, ya que 9 de cada 10 empresas desarrollan su actividad productiva en pequeñas localidades. Un rol fundamental en la lucha contra la denominada España vaciada.

En cifras globales, España cuenta ya con cerca de 25.000 profesionales empleados de manera directa en esta actividad. Si ponemos estos datos en contexto, la evolución del empleo en el sector del dulce es superior a la de la industria de alimentación y bebidas en su conjunto, que registró un crecimiento del 0,6% en 2018.

Una de las claves del éxito de esta industria ha sido su apuesta decidida por la innovación. El sector amplía cada año la gama de productos, con el lanzamiento de nuevos sabores, texturas y reinventando los formatos.

En concreto, las innovaciones desarrolladas por el sector durante el pasado ejercicio respondieron a ampliaciones de gama (41%), reformulación (35%), rediseño (16%), extensión de marca (5%) e innovación radical (3%).

Esta potente apuesta por la innovación nace de la escucha activa al cliente, para adaptarse a los nuevos gustos y tendencias de consumo. El consumidor español del dulce abarca todas las edades y es exigente, omnicanal, y presta, cada año, mayor atención a la salud en su alimentación.

Por este motivo, la industria del dulce se ha sabido adaptar a los nuevos estilos y ritmos de vida, presentando nuevos productos y demostrando su compromiso con la reducción de azúcares y grasas saturadas.

Prueba de este empeño es la adhesión de Produlce al Plan de colaboración para la mejora de la composición de los alimentos y bebidas y otras medidas 2020 junto al Ministerio de Sanidad, Consumo y Bienes­tar Social.

En conclusión, el sector del dulce desempeña un papel crucial en la economía y el empleo de nuestro país, y en la propia rutina diaria de ciudades y pequeñas localidades de toda la geografía española.

Reinventarse, escuchar siempre al consumidor y abrirse paso en los mercados exteriores es clave para seguir avanzando en un contexto complejo, marcado por la globalización y una gran competencia.

Rubén Moreno es secretario general de Produlce

Normas