Contante y Sonante

La prudencia del juez del 'caso Villarejo'

Los directivos investigados de BBVA quieren que se abra ya el secreto de sumario

El expresidente de BBVA Francisco González a su salida de la Audiencia Nacional, en el que declaró como testigo en el marco del juicio por la salida a Bolsa de Bankia el pasado mes de abril
El expresidente de BBVA Francisco González a su salida de la Audiencia Nacional, en el que declaró como testigo en el marco del juicio por la salida a Bolsa de Bankia el pasado mes de abril

Los ocho directivos o exdirectivos de BBVA investigados por el caso Villarejo quieren irse de vacaciones (si pueden, claro) sabiendo ya de que se les imputa, según explican fuentes jurídicas. Prácticamente todos los investigados, de hecho, coinciden en que lo mejor para ellos es que el juez que lleva el caso, Manuel García Castellón, decida en los próximos días, y más concretamente en la semana del 29 de julio, abrir el secreto de sumario.

Sino tendrían que esperar como mínimo a septiembre, ya que, salvo una excepción, durante el mes de agosto la actividad en la Audiencia Nacional es casi nula. Será entonces cuando cada uno de los ocho directivos del banco investigados conocerá las pruebas que existen contra ellos en el caso.

Todo hace indicar que el juez aceptará la petición que analiza la Fiscalía Anticorrupción para que el banco BBVA sea también imputado como persona jurídica (no es el único, ni el primero, Bankia, Santander o CaixaBank ya lo han estado o lo están, aunque es cierto que por cuestiones en principio menores en comparación con el caso Villarejo).

Es posible que la Fiscalía solicite la imputación del expresidente del banco, Francisco González. Pero antes quiere resolver varios flecos sueltos. No quiere dar un paso en falso, comentan varias fuentes jurídicas, que recuerdan que ante el desconocimiento de los cargos de los que se le podría imputar el exbanquero optaría por acogerse a su derecho a no declarar, como ha hecho el resto de los investigados.

Estas mismas fuentes aseguran que el juez estaría buscando un careo entre González y el único de los investigados al que el magistrado le ha impuesto medidas cautelares, con una fianza de 300.000 euros y la retirada del pasaporte. Este es Julio Corrochano, exjefe de seguridad de BBVA, quien el viernes decidió abonar la fianza para evitar la cárcel.

Corrochano está investigado por su relación con el excomisario José Manuel Villarejo, en prisión preventiva desde noviembre de 2017, con quien habría actuado de interlocutor con BBVA para el desarrollo de los contratos que de, acuerdo a la investigación, habría ido encadenando durante una década con el policía para supuestas tareas de inteligencia y a cambio de ingentes cantidades de dinero.

Se da la circunstancia de que el escándalo del caso Villarejo en BBVA ha coincidido con la muerte del que fuera el artífice de la creación de BBV con la fusión de Banco Bilbao y Banco de Vizcaya, Emilio Ybarra. Y que más tarde fue copresidente de BBVA con Francisco González tras la fusión de BBV con Argentaria.

Este hecho ha provocado que las que fueran las tradicionales familias accionistas de BBV, las conocidas como el clan de Neguri, vuelvan a unir sus voces en contra de Francisco González. Pero los tiempos han cambiado, como el banco, y su presencia en el capital de la entidad financiera es ya poco representativo, casi un recuerdo de la historia de los orígenes de BBVA.

La tribuna firmada por el que fuera vicepresidente y consejero delegado de BBV con Emilio Ybarra y luego de BBVA, Pedro Luis Uriarte, publicada el jueves pasado en las web y el viernes en el papel de diferentes medios de comunicación, puede ser una muestra de ello, según apuntan varias fuentes que trabajaron con este ejecutivo. Estas mismas fuentes también apuntan al malestar que existe en el banco a causa del caso Villarejo.

Como curiosidad hay que apuntar que desde que se creó BBV y luego BBVA, esta entidad ha estado inmersa en más de una ocasión en una serie de crisis que han afectado a la cúpula del banco. En la crisis anterior, acaecida en 2001, se llevó por delante a Ybarra, a Uriarte, y a gran parte del consejo de administración proveniente de BBV, como recuerda el exconsejero delegado en su tribuna (ver CincoDías del 19 de julio). En su escrito, el exejecutivo repasa los años en los que tanto él como Ybarra compartieron mando en plaza en el banco junto a Francisco González. “Ybarra confió en un farisaico colega que le quiso meter en la cárcel”, concluye el exbanquero.

Eso sí, de momento, el negocio de BBVA sigue sin resentirse, algo que es de resaltar y felicitar. En cuanto a la acción, eso ya es otro cantar. En los últimos días las cotizaciones de la banca han sufrido un castigo que ha afectado a las seis entidades del ibex. Por lo que poco parece que ha influido el caso Villarejo. Las perspectivas de beneficios del cierre del semestre no son halagüeñas para el sector bancario.

Las rebajas de recomendaciones por parte de analistas de firmas como UBS, Credit Suisse o Deutsche Bank han golpeado a los seis principales bancos españoles. El último informe de Moody’s sobre la banca española también ha contribuido a esta caída de los títulos de la banca doméstica. El freno en el ritmo de reducción de los activos morosos por parte de las entidades financieras del país ha provocado que los analistas de esta agencia de calificación crediticia rebajen su perspectiva de ráting sobre el conjunto del sector desde positiva hasta estable.

La mala racha de la banca española suma y sigue. Y sino que se lo digan también a Banco Santander y su lío con la demanda del que iba a ser y luego no fue su consejero delegado, Andrea Orcel. Este ejecutivo reclama al banco nada más y nada menos que 112 millones de euros , que se suman a los 52 millones que parece que ya le ha abonado su antigua casa UBS por el bonus de siete años en la entidad, aunque ello pueda suponer su jubilación. Este lío, aunque es mucho menos que el de BBVA, no hace más que poner el foco del mercado en los dos grandes bancos en sus discutibles métodos de gobernanza más que en su trayectoria financiera. Esperemos que tras el verano las aguas vuelvan a su cauce en el sector.

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